ENTREVISTA DE CAMILA A MÓNICA

Somos una maraña de mundos y de voces interiores que a veces tienen nombre. Camila, tantas veces perturbándole la vida a Mónica, tantas veces sacándole de la penuria. Tantas veces quitándole del mediopara aprovecharse de su cuerpo y de su cabeza. Tantas veces amándole. Tantas veces deseando que se marches para siempre. Cuánto se necesitan, eso sólo lo saben las dos.

Un desnudo muy letroso. Aquí va.

Camila Avril: ¿Por qué me mataste, Mónica? ¿Por qué no pensarme más como un alter ego?

Mónica: Directa, ¿no Camila? Fue tu culpa y lo sabes. Esa mañana fue difícil. Luchar contigo, tratar de que no me quitaras del camino. Sentí que te querías apoderar de mí, cambiar de lugar. ¿Te parece justo? Después de darte tanta confianza, de creerte y de dejarte ser. Así que mejor ponerte límites. Es más, deberías contestar vos qué pasó.

C: Creo que fue más tu imaginación Mónica, aunque sí, fue una madrugada muy difícil en la que pasó lo que debía ser. Vos en tu sitio y yo en el mío. La pregunta es, ¿qué soy ahora entonces?

M: Un pseudónimo al que quiero mucho, al que a veces le dejo ser un poquito y jugar otro tanto, pero nada más. Eso que debió ser siempre. Un invento con muchos límites.

C: Cambiemos de tema. ¿Quién es él?

M: Un fantasma que me atormentó mucho tiempo, que enterré hace poco y que amo con todo el corazón. Ya no habla, ni contesta mis preguntas, pero eso sí, ahí está, como un ángel que me cuida siempre. Y es, al fin y al cabo, el papá. Ese mismo que también inventé. Sí, sé que le reproché mucho tiempo que se haya dejado ir, pero hace poco, con un entierro que le hice desde las letras, entendí muchas cosas. La primera, que los muertos están muertos y hay que dejarlos que lo sean y supongo, vivan la vida de la muerte. Ahora bien, y eso no lo vamos a cambiar, Eduardo es una musa constante en mi vida. Lo conocí siendo un muerto, pero como un día le dije, papá eras, papá moriste y papá seguirás siendo. Creo que nadie como vos, Camila, lo entiende más.

C: ¿Crees que ya lo estás dejando descansar, es decir, que ya es libre?

M: Totalmente. Ahora no lloro cuando le pienso y es una relación tranquila. Comprendí que morir por una causa tiene sentido y que no hay nada qué hacer. La cosa es que es difícil no tener un papá y da envidia que otros lo tengan y que se extraña un montón de veces, pero también es alguien que está ahí. Yo espero poder conversar con él cuando me muera. Hace muchos años, cuando estaba pequeña, estoy segura que me habló en un sueño. En realidad me gustaría que volviera a pasar. Es todo. Yo comprendí que es un muerto y lo más importante, le hice un duelo. Por eso ya no me duele  y lo miro bonito, le hablo como el muerto que es, pese a que lo sigo inventando. Eduardo, en últimas, es sobre todo un personaje de mis escritos. Así, por lo menos, le puedo dar besos.

C: ¿Qué es la poesía?

M: Una salida. Un poco de locura. Una necesidad para sobrevivir a los días.

C: ¿Locura? ¿La loca no soy yo, Mónica?

M: Sí en esa parte tenés razón (risas)… pero yo la locura la veo distinta. No es eso que dice el diccionario de “privación del juicio o del uso de la razón”. No. Nada que ver. Si el mundo estuviera gobernado por locos poetas, sin ínfulas de riqueza, que mueren casi a diario, entonces las guerras serían de letras y la sangre correría sólo en algunas calles inventadas. La locura es mirar el mundo, olerlo y sentarse a esperarlo. Bien, hacerle camino.

C: ¿Por qué tanto desamor?

M: Esa pregunta me la han hecho varias veces. A mí me gusta como suena, como juega con el corazón y lotoca. Creo que no se debe dejar que se meta tanto en la realidad. Es mejor inventarlo. Lo que te quiero decir Camila, es que no todo lo que escribo lo he sentido. No necesariamente. Está en el ambiente y recogerlo me parece maravilloso. Además que después del desamor, detrás y muy cerca, viene el amor. ¿No has escuchado que lo mejor de las peleas es la reconciliación? Pasa lo mismo. También me gusta que las personas se identifiquen y les sirva un poco para desahogarse, para hacer catarsis. Escribir, o leer, es la mejor manera de sacar las cosas de adentro, de hacerlas morir. Y como sé que me vas a preguntar por la tristeza quiero decirte que yo concibo dos tipos de ella. La negativa, que hay que evitarla. Esa que nos hunde y no nos deja ver. La otra es una tristeza indispensable para dejar que el corazón se limpie, piense unas cuantas cosas y que además, se escucha mágicamente perturbadora. Además que es fácil identificarse con ella. Es como las canciones tristes. Uno las escucha y se siente mejor.

C: ¿Y qué decir sobre el amor?

M: Lo conozco por ella, la mamá, para que te quede claro. Está en su mirada y la palabra perfecta a la hora indicada.  Lo he mirado por mis ojos, por el amor a Eduardo. Lo he sentido por su muerte. Lo he escuchado por algunos cuantos amigos. No muchos. Todavía lo espero. A veces con ansías exasperantes. Otras con paciencia. El amor es una película sin principio, ni final. Desconocido. Misterioso. Sin definición. A veces doloroso. Se tiene y punto. De todas formas, el día que se logre definir, se muere. El amor. No hay que dejársela montar.

C: ¿Quién es ella, entonces?

M: Todo. Los zapatos. La mirada. La sonrisa. Cualquier cosa. Sin definición posible. Es ella y él a la vez. El cordón umbilical a la vida.

C: ¿Qué te duele?

M: Lo que creo nos duele a muchos. La guerra. Me causa impresión ver a tantos niños que se quedan huérfanos. Eso me duele, porque lo viví de frente y es un dolor indescriptible. Y me duele la política, porque lo mató a él, pero también por la forma en que se hace. Sin embargo, a mí no me gusta hablar de eso así que retomemos. Me duele también cosas más sencillas como si mi mamá no me lee o Crazy o Carrito o Paul o Jero o Lombriz o Angip o la familia. Todos esos amigos. Ellos saben quienes son, incluso sin nombrarlos. También me duele no tener mucho tiempo para leer y que mi mamá viva tan lejos. Y unas cuantas cosas más. La lista es larga, a decir verdad.

C: ¿Un sueño?

M: Muchos Camila, que no puedo contar. Yo tengo claro que los voy a lograr y que la vida me va alcanzar para cada uno. Por estos días, me gustaría escribir un buen cuento, y aquí entre las dos, como un sueño de niña pequeña, una fiesta de cumpleaños sorpresa. Bien, supongo que por contarte ya no será así. En fin.

C: ¿Qué te gusta?

M: Pensar el mundo, escribir, hacer historias en mi cabeza. Leer un poco, escribirle a los amigos, molestar a Crazy… También alguien por ahí. Mejor dicho, una maraña de muchísimas cosas.

C: ¿Acabamos?

M: Por hoy sí. Se van a cansar, si ya no se fueron. Y nosotros hablamos mucho. Vete a la muerte, mejor. Ya tendrás tiempo de volver.

6 comments

  1. Daniel Fernando Díaz Suárez   •  

    Es pasada la media noche… y por qué leer a Mónica a está hora?… sólo buscaba una noticia pero al ver su fotografia surgió la curiosidad por saber que es de la vida de esta amiga y me encuentro con la sorpresa que puedo conocer un poco más de Mónica por medio de Camila y recordar a la mujer, aquella a la que se le quiere.

  2. Carolina González Aponte   •  

    Moni, esto es la muerte de Camila?? Cuando cambiaste de mariposassecuestradas a camilaavril fue como darle una nueva oportunidad de vivir, se la estás quitando???

  3. Carolina González Aponte   •  

    Moni, esto es la muerte de Camila??? Cuando pasaste de mariposassecuestradas a camilaavril fue darle una dosis de vida, ahora se la estás quitando???

  4. Camila   •  

    No Caro, y todos, esta no es la muerte de Camila. No podría. Es solo una transformación. Lo que podría ser una muertecita, es decir, la muerte también puede ser un cambio, una maduración, algo bueno. Si lo leemos así, si se murió Camila. Aunque prefiero llamarlo, transformación camilesca

  5. PaulaCruz   •  

    Qué enredo leer esto… la verdad, siempre he visto la misma mujer, sin importar como firme. Fue maravilloso ver que en la calle te llaman Camila Avril (me sentí al lado de una amiga famosa), sabiendo que yo estaba con Mónica, pero lo mejor de todo, es que es reconocida por sus letras, no por otras banalidades. Mónica Avril, me siento orgullosa de hacer de alguna manera parte de tu vida.

  6. Luis Carvajal   •  

    Hola Mona. Me parecio muy vacano que desnudaras tus sentimientos y lo que piensas de ti misma por medio de Camila q en mi concepto tiene mucho de ti. Tambien me gusto mucho q veas la tristeza y el desamor como una forma de dasahogo o de ir sacando todas esas cosas malas q uno piensa o siente.

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