ESO DE LAS ABUELAS

Cuando uno está pequeño las abuelas no son tan viejas o no tienen tantos años. Después de hacer unas cuantas cuentas, y valga la rima, cuando yo nací mi abuela tenía unos 58 . No estaba vieja. Entonces, cuando te descubres con unos veinte años comprendes que la abuela tiene unos veinte de más y que se acerca a ese inevitable. Sabes que estás grande no sólo porque los sobrinos que viste nacer ya tienen ocho, sino además porque tu abuela está cada vez más arrugada, más temblereque, más pequeña -ahora incluso eres más grande que la abuela, cuando pequeño soñabas con alcanzarla y la veías gigante-, más canosa, más resabiada, más bonita. Sin embargo, sobre todo te das cuenta que estás grande cuando las abuelas de tus amigos empiezan a morir y cuando tus abuelas empiezan a morir.

Eso de comprender que la gente se muere no es difícil. Lo difícil es saber que tu gente se muere, que tu abuela se va a morir. Y entonces te preguntas, ¿quién quiere que su abuela se muera? Yo no, la abuela es la abuela. ¿Quién te consiente cómo la abuela? Nadie te consiente como la abuela. La abuela te sigue los caprichos, te hace arepa, te hace queso, te compra chocolates. La abuela tiene la sopa perfecta. Los frijoles de la abuela no los hace nadie, ni saben igual. La abuela siempre está rezando por ti, aunque seas ateo. La abuela, eso de las abuelas duele sustancialmente.

Aparece la distacia. Pasa que estás lejos, que ya no le puedes abrazar con frecuencia. Empiezas a soñar que tu abuela puede irse en cualquier momento y que le olvidas poco. Recuerdas sus palabras, ‘Mónica, cuando seas grande ya no me vas acompañar a la iglesia’. Está bien, tenía razón. Cuando uno crece el mundo cambia de tamaño y de edad. La abuela hace falta, muchísima falta, aún cuando no tienes mucho tema de conversación con ella porque tu abuela ya está corta de memoria. La abuela a estas alturas de la vida es un futuro dolor, más, insisto, cuando las abuelas de tus amigos empiezan a morir, y cuando alguna de las tuyas, ya ha muerto. Pasa que la diferencia entre abuelas comienza en la distancia. No es que quieras a una abuela más que a otra, sino que la ausencia puede doler más si creciste con ella toda la vida.

Mi abuela, tus arrugas hacen que me sienta grande, pero sobre todo, que tenga miedo de muerte. La abuela es la abuela, quién no quiere una abuela. Preferiría olvidar que pueden morir.

 

1 comment

  1. susy   •  

    Hoy es el primer día que entro a este blog, y me ha impactado muchísimo por que ese en este momento es uno de mis mayores miedos:la muerte de mi abuela y aunque todas dos viven me da mas miedo la de una de ellas, es como dices: no es que se quiera a una abuela mas que a otra sino que la ausencia puede doler más si creciste con ella toda la vida, sin embargo nunca le habia hablado a nadie de ese miedo, realmente tocas temas que me llegan a lo mas profundo y en los que pienso todos los días, realmente me identifico mucho con tu blog.

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