Martina

Recorre el pedazo de vida que tiene. Podría resumirlo en una hoja de papel de un cuaderno de niño de primaria, arrancada a la ligera. Una vida cotidiana, escribiría con letra cursiva, para que quede claro que algún día alguna profesora de primaria la obligó a pegar las letras, porque era lo que se usaba entonces. Lo mismo de todos los días: pelear con el despertador, que ya es cualquier cosa menos un gallo. Bañarse con agua fría, porque es una completa gallina, a la que le gusta dejar la piel lista, como diría la abuela (a ella le encanta recordar lo que diría la abuela), para pelarla, desplumarla, exactamente. A veces, mientras el agua le cae piensa en la ropa. Ponerse el pantalón negro con la camisa negra y el collar colorinchudo aquel. No. Ponerse el pantalón blanco con la camisa blanca y el collar colorinchudo aquel. No. Ponerse el vestido. Tampoco. Ponerse, qué ponerse para que los otros no tengan tema para rajar en el día. En ese mundo en el que la moda de los demás importa tanto, pero no tanto como lo que los demás llevan puesto. Entonces opta por lo mismo: el jean (palabra que no aparece en la RAE), la camisa negra, sencillísima, y cualquiera de los zapatos, porque al negro todo le sale. Después maneja unos treinta minutos, trabaja unas doce horas, se devuelve a la casa, come algo ligero (o no), mira televisión (aunque crea que es un vicio popularmente estúpido), lee un rato (aunque está lo suficientemente cansada para hacerlo), chatea otro poco (por eso de la soledad) y se tira las cobijas encima unas ocho horas no consecutivas, por eso de que a veces el calor se la hace quitar, tanto como las ganas de ir al baño. Y entonces vuelve a sonar el despertador, a la misma hora, y luego todo se repite, casi exacto. Cotidianidad, diría ella. Monotonía, también lo diría ella. Pone el punto final a la hoja, la arruga como muestran en las películas que hacen los escritores desesperados por una frase y de la misma manera la lanza a la basura. Después se anda preguntando por qué un domingo, anda tan aburrida.

2 comments

  1. Laura   •  

    Monotonía… Eso pasa con la vida en soledad y el calor de las noches.
    No me pude haber sentido más identificada, quiero escribirme en una hoja de colores, 7 diferentes para abarcar el espectro. Desiciones.

    • Camila Avril Camila Avril   •     Autor

      Qué bueno Laura!! Bienvenida a esta Camila que a veces no se quiere inventar.

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