PREGUNTARIO

De como las figuras, las personas y las cosas se transforman. De como los ojos se ponen borrosos por culpa del shampoo. De como ella grita porque le quitaron el bombón o baja la voz porque no conoce a alguien. De como el señor sacó la pistola y le dio en el hombro al ladrón porque trataba de robarle el carro. De cómo le pide a los ángeles todas las noches para que le cuiden. De cómo la mamá está lejos y enferma y también impaciente porque no se le quita el dolor. De cómo sonrie cuando él le sonríe, aunque sea solo un fantasma. De cómo le olvida tan fácil. De cómo piensa si como es cómo o como y si debería devolverse a poner las tildes. De cómo repetir ‘cómo’, si empieza a sonar cacofónico. De cómo algunos se enojan inoficiosamente. De cómo hay que decidir todos los días porque de pronto, solo de pronto, los cambios pueden doler en la cabeza y en el corazón. De cómo a veces escribir no sale, porque las musas andan dormidas. De cómo matar a Camila, porque a veces le gusta ser más de lo que puede. De cómo no tiene tiempo de leer un libro. De cómo el amigo anda perdido y en olvido. De cómo los amigos se ponen celosos. De cómo el celular se descarga justo cuando alguien, ese precisamente, te llama. De cómo los policías no te creen a la una de la mañana que vienes de trabajar. De cómo los domingos nunca hay una película interesante en el cable para ver. De cómo las vacaciones están tan lejos y con tanto cansancio. De cómo a la gente no le interesa la ortografía. De cómo los amigos son importantes en la vida. De cómo los poemas pueden ser de odio. De cómo parar de escribir si vienen y vienen ideas. De cómo se hacen los muñequitos. De cómo todavía hay hombres machistas que creen que las mujeres no pueden hablar de fútbol. De cómo antiguos amores ya no hacen ni cosquillas. De cómo el olvido si existe. De cómo decir adiós. De cómo quedarse dormida temprano. De cómo lo anterior puede ser simple estupidez.

Cosas de la vida. Nada más.