WILMAR ROLDÁN DECIDIÒ QUE FUERA EMPATE

 
   
 
 

 

 

 

 

*DE COLPRENSA. En un compromiso que terminó en medio de la polémica luego que el central Wílmar Roldán decretara el final del encuentro en el momento mismo en que Frank Pacheco marcaba el segundo gol de Boyacá Chicó, el que le daba el triunfo en el Pascual Guerrero; América y el elenco “ajedrezado” igualaron a un gol en el juego de ida de la gran final de la Copa Mustang I del Fútbol Profesional Colombiano.
Al finalizar el encuentro, voces en contra del central del partido, de ambos oncenos en disputa, se hicieron sentir ya que no quedaron satisfechos con la
labor del pito, quien falló cuando más importante debió ser su desempeño en el campo.
Tanto americanos como boyacenses se mostraron contrariados por su accionar, más los visitantes, quienes salieron exaltados del estadio Pascual Guerrero cuando les fue anulado el tanto de la victoria, mientras que el asistente de línea uno, Rafael Rivas, daba como válida la acción de juego.
UN MAL FINAL PARA UN BUEN JUEGO
Sin lugar a dudas la forma como culminó el encuentro en el escenario vallecaucano no se pareció en nada a lo que fue el compromiso a lo largo de los algo más de 90 minutos. Un juego bien disputado, con varias opciones de gol y con escuadras que se turnaron el control del balón y los tiempos del encuentro fue el que se vivió en la noche caleña.
Como era de esperarse, el América salió a hacer valer su condición de local a través de la velocidad de sus atacantes y laterales, además de los fuertes cobros de tiro libre de Jhon Valencia. Con base en faltas en cercanía del área mayor del cuadro “escarlata” intentó vulnerar al portero Edigson Velásquez, pero éste no fue inferior al reto e hizo prevalecer su valla en ceros.
En cambio, en una desatención defensiva ocurrida al minuto 19 y que fue la única que los caleños tuvieron en el primer episodio, Miguel Caneo filtró el esférico entre los centrales americanos para que Frank Pacheco, recién ingresado al campo, cediera el elemento a Néstor Salazar, quien en solitario dejó 1-0 en el marcador. El silencio se hizo latente en el Pascual pero el conjunto de Diego Umaña no decayó.
La constante siguió siendo la misma, atacar con velocidad y buscar faltas en cercanía del área, tanto así, que al minuto 41, tras cobro con pelota quieta por parte de Valencia, Adrián Ramos apenas tocó el balón con su cabeza para devolver la vida a los cerca de 40 mil aficionados que acompañaron a los “diablos Rojos” al escenario Sanfernandino. 1-1 en el marcador y nada estaba definido.OTRA HISTORIA
Para el periodo complementario el Chicó salió mejor parado y se dedicó a esperar al América en su campo para contragolpear gracias a la velocidad de Salazar y los buenos pases de Caneo. Los locales poco crédito dieron a lo que hacía su rival y empezaron una confusión que les llevó a entregar erráticamente la pelota y a no tener claridad en la parte ofensiva.
Claro está, que este factor se agudizó mucho más cuando fue expulsado Víctor Cortés por agresión a Leonardo López y posteriores protestas al juez Roldán. Por ningún lado se veía cómo podía llegar la anotación roja, mientras la “ajedrezada” podría aparecer en cualquier momento.
En los últimos 10 minutos nuevamente la pelota quieta fue la protagonista, Valencia igual, y otra vez Velásquez ahogó el grito de gol de los americanos en su patio. Vino la expulsión de Mario García en los boyacenses pero el tiempo era corto y se presagiaba el 1-1 definitivo.
Pero vino la jugada del infortunio para la visita y de la salvación para los locales. Balón en profundidad de Caneo a Frank Pacheco, quien no dudó un momento y remató cruzado para dejar sin opción al arquero Berbia. Justo antes que el balón ingresara a la red el central pitó el final del compromiso y las celebraciones de los jugadores del Chicó se convirtieron en protestas a Roldán.
Ya en los camerinos los ánimos siguieron caldeados, protestas fueron y vinieron pero el resultado no podrá cambiar. Lo único que resta es esperar la contienda de este domingo cuando, en el estadio Independencia de Tunja, sean los boyacenses quienes reciban la visita de los escarlatas del Valle del Cauca.
Para este juego el América no podrá contar por expulsión con Víctor Cortés y con Jhon Valencia por tarjetas amarillas; mientras que el local no tendrá a Mario García y Frank Pacheco, igual por tarjeta roja.

 

*SÌNTESIS.
Estadio: Pascual Guerrero de Cali
Arbitro: Wílmar Roldán, muy mal.
Líneas: Rafael Rivas y Humberto Clavijo
FORMACIONES. América: Adrián Berbia; Iván Vélez, Carlos Valdés, Jong Viáfara, Pablo Armero; Jaime Córdoba, Jhon Valencia, Adrián Ramos, Víctor Cortés; Duván Zapata; Luis Tejada.
Cambio: Paulo César Arango por Zapata (46′)
Amonestados: Valdez, Córdoba y Cortés
Expulsado: Víctor Cortés (15 s.t.)
D.T.: Diego Edison Umaña
Chicó: Edigson Velásquez; Pedro Pino, Arley Palacios, Mario García, Brahaman Sinisterra; Leonardo López, Henry Palacios, Jhonny Ramírez, Miguel Caneo, Víctor Pacheco; Néstor Salazar.
Cambios: Frank Pacheco por Henry Palacios, Rodrigo Saraz por Víctor Pacheco y Oscar Díaz por Salazar
Amonestados: Pino, López, Sinisterra, García, Ramírez y Velásquez
Expulsados: Mario García (41 s.t.) y Frank Pacheco (48 s.t.)
D.T.: Alberto Gamero
Goles: 0-1: Néstor Salazar (19’ST), 1-1: Adrián Ramos (41′ PT.)

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MARACANAZO DE CEVALLOS

 Por Wilson Díaz Sànchez, Río de Janeiro 

 

Liga de Quito se estrena como campeón de la Copa Santander Libertadores desde la medianoche de ayer. El nuevo monarca, relevo del Boca Juniors argentino, prolongó el hechizo del  Maracaná, donde ninguno de los equipos de Río de Janiero había levantado el trofeo de este certamen internacional. Flamengo y Vasco da Gama, también reyes, dieron sus vueltas olímpicas en campos extraños.Al conjunto quiteño le costó sudor y lágrimas ante un rival que hoy llora porque fue víctima de la motivación de un chico cuando está ad portas de la consagración, como en el pasado lo hizo el Once Caldas colombiano frente a los xeneizes (2004).
Fueron necesarios 120 minutos para el desenlace de la final. Luego del 3-1, los lanzamientos desde los 12 pasos dieron la gloria al equipo carioca Los fuegos pirotécnicos hicieron ver en todo su esplendor el estadio Maracaná que, con cerca de 86.027 almas en las graderías, tardó varios minutos para recuperar su claridad tras la humareda que impidió que las acciones de este partido comenzaran en el horario previsto.
A medida que avanzó la jornada, las calles de Río de Janeiro alcanzaron un tono de alegría con los cánticos y manifestaciones de fidelidad de los hinchas del decano de los clubes brasileños. Había que ver el río humano de la torcida del Fluminense acercándose al mítico escenario para entender que aquí el fútbol es pasión pura, que se asomaba por las ventanilas de los vehículos particulares y públicos con rostros pintados de blanco, verde y rojos, los colores insignias de Flu.
Pero todo ese entusiasmo sufrió la primera voz de alerta de los ecuatorianos que, animados por casi 5.000 aficionados que formaron una macha blanca en el sector de oriental, lograron el 1-0 con José Alberto Bolaños. Asombrados y tragando saliva, los cariocas, por un momento, sintieron llegar el fantasma del Maracanazo.
Aunque el Quito tuvo la oportunidad de aumentar la cuenta en acción de Damián Manso, los de casa retomaron el control y lograron el 1-1 parcial con gol de Thiago Neves (11′).
La barra quiteña se ilusionaba al ver correr los minutos, mientras su oponente contenía la respiración. Pero Neves le repitió la dosis al arquero José Francisco Cevallos, en una anotación que despertó de nuevo del entusiasmo de los anfitriones (28′). Solo quedaba pendiente un tanto para equilibrar la serie y la ilusión renacía en Maracana, escenario por el que también pasó Atlético Nacional, sin suerte, en esta Copa Santander Libertadores-2008.
Las cabinas de prensa volvieron  a sacudirse como en el inicio, pero el marcador no se movió más en en la primera etapa. Se presagiaba un huracán en el resto del juego, pues vencer o morir era la alternativa del conjunto tricolor.
Y comenzó con el remate de Dodó, el amigo de Víctor Aristizábal (estará el 12 de julio en la despedida de paisa en el Atanasio), pero su remate lo desvió Cevallos. Las banderas ondeban y con ellas la euforia que desató el golazo de tiro libre de Thiago Neves en el 3-1 que puso la balanza en la mitad. El joven técnico Renato Gaucho levantaba los brazos y pedía ánimo de la tribuna que no tardó en responder con estribillos, aplausos y luces rojas y verdes intermitentes.
Quedaban 33 minutos para hacer realidad el sueño de título en el estadio que jamás había visto a un elenco brasileño alzar una copa internacional. Un gol más bastaba o dejar que la suerte definiera el duelo y la gloria.
Con Cevallos como salvador y figura, Liga Deportiva de Quito aguantó el chaparrón y con el 3-1 en contra, consciente de sus limitaciones, dejó que pasara el tiempo para buscar la gloria en el tiempo suplementario o mediante los lanzamientos del tiro penalti, como aconteció gracias a la inspiración del arquero que produjo otro Maracanazo.

 

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*RECOMENDADOS.
1. CARTA ABIERTA de Giovanny García al final del blog.
2. El debut verde de Clara Giraldo.

 

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AL MARGEN. Consulta de miércoles 2 de julio:
1a. ¿Lo mejor de América-Chicó?
2a. ¿Cómo les pareciò el arbitraje de Wilmar Roldán en el Pascual?