DE ARQUEROS CUANDO LA GLORIA NO ERA PARA TODOS

Por Álvaro Galeano [algagil@hotmail.com]

Hoy voy a hacer referencia a una serie de muy buenos goleros que deleitaron en lindas jornadas del futbol aficionado, pero que a pesar de todo, el fútbol profesional no les dio la suficiente oportunidad, quedaban tapados por la calidad de muchos con larga vigencia o con la habilidad verbal de otros, amparados en su nacionalidad que no era la nuestra.

No voy a arrancar con los viejos que la historia me cuenta, no los vi, caso Carlos Álvarez a quienes los más viejos recuerdan como el mejor de la historia y tuvo paso fugaz por el incipiente profesionalismo, luego la bohemia cobraría sus derechos; tampoco de el doctor Gabriel Ochoa, no el más destacado bajo los palos, pero si el técnico más ganador en el medio local, con casi ningun éxito en eventos internacionales; tampoco hablaré aunque si los recuerdo a Tarrali, “El Barrigón” Hector, Hugo “Corozo” Correa, Chaparrín Otálvaro y muchos otros. Empezaré desde 1953 cuando me nació el amor por el fútbol aficionado nuestro:

-En 1953 el arco de Antioquia lo defendia Gerardo Sierra de quien ya hice una apologia, hoy lo veo caminar por el mismo barrio donde vivió toda su vida, Florida Nueva, con la misma bohonomia y calidad que lo han acompañado toda su vida.

-Para 1954 los arqueros del Nacional de Cali fueron Fernando Sierra de recorrido amplio con Nacional, Medellin, Santa Fe , Bucaramanga, ya fallecio y Orlando Gutiérrez que fungio como titular y del que poco recordamos.

-Llegaría el campeonato de 1955, se jugó en Ibagué, seguía el fucú de Antioquia, se perdía el título aun finalizando invictos, Valle nos disfrutaba. Los arqueros fueron Ernesto Lopera que surgía de esos equipos de Envigado llamados Palmira y pasaría a Fabricato; por varios años se adueñó de la titular en la selección, jugó para seleccionados colombianos preolimpicos y su carrera profesional en Nacional; incluso hizo pinitos de técnico dirigiendo equipos de Grulla y fogueándolos con la bara del negro Rumilio, el de La Bayadera; por supuesto el intercambio no era de banderines. (el que entendió, entendió, como dice Suso). El otro arquero de Antioquia en 1955 fue Arnoldo Álvarez, un señor a carta cabal, no sé, tal vez recuerdo que jugaba para Bolivariana.

-En 1956, era diciembre y nos alistábamos para celebrar el mejor torneo, inaugurar la iluminación y sacudirnos el fucú que mencionamos atrás; armamos una selección digna de los mejores comentarios; desgraciadamente los vallunos encontraron justo ese año la mejor nómina de su historia y guardando las distancias, nos dieron el “Maracanazo” a la criolla, teníamos todo preparado para celebrar, olvidamos los pañuelos para el llanto; los tres arqueros que tuvo Antioquia fueron Ernesto Lopera, Carlos García, un longilíneo arquero de grandes condiciones pero tapado por el loco Lopera; García jugó para Coltejer, Vicuña y tuvo salidas esporádicas en el fútbol profesional, bien para el Nal o para el DIM; ya falleció. El tercer arquero Ignacio Arboleda, con buena formación para el arco, pero disfrutaba más la academia, de hecho es destacado odontólogo, jugo para Tejicóndor, es lo que yo recuerdo.

-En 1958, los arqueros seguían siendo los mismos, no cabían en la titularidad del fútbol profesional, igual pasaba en 1959, Antioquia no fue a Barranquilla pero tenía una selección que jugaba amistosos por todo el país, ya no estaba Lopera, era del Nacional, pero seguían Arboleda y Garcia.

-En 1961 se renovó el arco paisa, aparecía Ramón Vélez, arquero que era de River Plate de Aranjuez, luego de Sulfácidos y más tarde titular del Atlético Nacional, de bajo perfil, con sentimiento de barrio, casi que ni sintió su periplo profesional; el arquero alternante en ese torneo de 1961 en Santa Marta lo fue Jairo “La Chinga” Posada, eterno arquero de Everfit, pequeño para el puesto dirán muchos, pero con una agilidad que envidiarían los más grandes, era espectacular, guapo, era todo un cerrojo.

-Para 1962, el torneo volvería a Medellín y definitivamente el título de segundos pasaría a ser historia; se daría el título después de largo tiempo, con un arquero ya muy maduro, Carlos García, pero con pocas oportunidades en la gran carpa y aparecía el hijo del gran Carlos Álvarez, su hijo, homónimo, Carlos Álvarez tendría que esperar alguna oportunidad en ese torneo, creo recordarlo en el juego ante Guagira de Kaor Doku; después de esto, resolvió irse a los Estados Unidos; había sido el arquero de Coltejer en esa época en que era un orgullo trabajar para las empresas y representarlas deportivamente en las distintas ligas.

-Vale la pena recordar que ese mismo año 1962, a mediados , se había jugado un campeonato nacional Juveni en la ciudad de Cali y los arqueros fueron Ramón Vélez y Jairo Santamaría que jugaba para los equipos Sulfácidos Nacional y probó suerte en el fútbol profesional jugando para el Tolima, con pocas apariciones; hoy es político en Envigado y muy entregado a la causa del deporte en dicho municipio.

-En 1963 se celebró el juvenil en Girardot y los arqueros fueron Guillermo López Valencia de regulares condiciones, tapaba para UPB, lo apodaban “Tierra Fria” por tener cachetes  colorados y un muchacho Augusto Vargas de quien tengo poco o nada de recuerdos. Mientras tanto, en 1964 y para Bucaramanga seguía siendo el titular Carlos Garcia y Carlos Álvarez Junior como segundo.

-En 1966, en Cali Antioquia llevó lujosa nómina y fueron sus arqueros, Rodrigo González, un fornido arquero que perteneció a Envigado, llegó al Quindío sin mayor recorrido, ya falleció; creo que estuvo un arquero proveniente del Chocó, con condiciones y con resabios, de apellido Urrutia, lo trajo Nacional, duró poco y murió joven. El titular de esa selección Antioquia era Aníbal Cárdenas, el popular “Rastrillo”, supremamente dotado, arriesgado, guapo, pequeño, jugaba para Sulfácidos, debutó en Nacional en clásico nocturno y se erigió en gran promesa que su bohemia destronó; luego taparia en Apolo y hoy sufre de amnesia; a pesar de ello ejercía su profesión de cerrajero; su gran amigo era Gustavo Cifuentes y en un partido Nacional-Pereira, el arquero salió a los pies de Cifuentes y lo lesionó talvez para siempre; sería el final como profesional de Cifuentes.-

Voy a dejar para otra crónica del año 1967 en adelante, sin dejar en el olvido a grandes como “Ñembo” Ramirez, Carlos Pulgarín que jugó para el Once Deportivo y falleció en Barranca, a su hijo yo lo envié al Caldas, pero la noche caldense es muy agradable y no es para fútbol. Tampoco puedo olvidar al turco Ameli Sanin, Iván Fernández, “Babato” Saldarriaga, Gustavo Echavarria.

Es solo avivar la memoria de los amantes del fútbol aficionado de nuestro departamento; sé que algunos nombres darán para polémica, que en esencia es lo que buscamos, la polémica obliga a hacer memoria y ayuda a ampliar los recuerdos y a ubicar la historia de nuestro balompié; si no les gusta estas crónicas, me lo dicen y si les gusta, aporten nombres, anécdotas; los espero, críticos, pa’ que nos rompamos las ñatas!… pero como dice el tango,  ” contra el vidrio, allá donde Jesus Maria      
[Álvaro "Polaco" Galeano]

FUE GRANDE, NO LO PODES OLVIDAR, LE DECÍAN MANCO

Por Álvaro Galeano, Medellín [algagil@hotmail.com]

De la redacción
. Con la muerte del Manco Gutiérrez ocurrida el sábado anterior, así registrada en el diario EL COLOMBIANO del domingo 17 de octubre, esta crónica publicada en Cápsulas el 30 de mayo de 2008  cobra vigencia.
 

Jaime Gutiérrez es un nombre que no representa nada hasta que le incluimos su alias “Manco”.
El “Manco” Gutiérrez es un hombre paisa de nacimiento, con pocas evocaciones en su paso por el fútbol aficionado, pero que empieza a figurar en el Atlético Nacional de  los comienzos, era el año 1951 y la nómina estaba llena de figuras como Humberto Álvarez, Ignacio Calle, Hernán Echeverri, Severiano Ramos, Antonio Córdoba, Julio Gaviria, Rafael Serna, pero así y todo, los resultados no eran los mejores, el equipo terminó 15 entre 18 y las actuaciones de Jaime fueron pocas.

Así estuvo por dos temporadas hasta que decide irse al Atlético Quindío; llega a Armenia en 1954 y de una vez se hace a la titular, tenia presencia física, excelente remate, buen cabeceador. De 18 encuentros de campeonato, el “Manco” juega 17 y se reporta con solvencia en la red contraria; Quindío sale segundo detrás de Nacional; el año 1955, lo confirma como figura de ese mismo Quindío, salen terceros detrás de Medellin y Nacional y llegaría el momento del triunfo y bien merecido; el Atlético Quindío en 1956 sale campeón del fútbol colombiano y el Jaime “Manco” Gutiérrez sale goleador absoluto, siendo el primer colombiano en obtener ese galardón. En 24 partidos anotó 21 goles que le reportaron 210 pesos, pues pagaban un premio de 10 pesos por cada gol; lo que no tenía precio era la gloria de su doble logro, campeón y gran goleador. claro que como el mismo lo contaba en una verdadera charla de café en el Viejo Guayaquil, es que tenía una delantera fabulosa, jugando en largo con Alejandro Carrillo y Benitín Urruti y Cortico con Alejandrino Genes y Solano Patiño.

Medellín para 1957 se arma bien y lo primero que busca es un centro delantero para que se de un festín al lado del mejor jugador que llegó al Independiente Medellín: José Vicente Grecco; esto no es una herejía; el de más postín sin duda fue José Manuel Moreno y aviva la nostalgia, pero el que mejor jugó fue Chente Grecco. además de él, estaba Orlando Larraz que luego sería figura de Millonarios, al igual que Hugo Contreras que había llegado para Nacional pero que recaló en el  DIM y Roberto Ortega; el goleador fue Grecco con 25 y el “Manco” repitió su cifra de 21.

Al desaparecer el Medellín en el año 1958, el “Manco” cae en la famosa natillera que se conformó con jugadores del DIM  y del NAL, siendo el Caimán Sánchez, Canino Caicedo y el “Manco” Gutiérrez los aportados por los rojos; del NAL estaban entre otros “Turrón”Álvarez, Ignacio Calle, Delio Gamboa, Jairo Arias; luego el Caimán y Delio “Maravilla” Gamboa se irían a México; a pesar de la gran nómina criolla ese Nacional hace una regular campana , sale quinto; claro que hoy habría entrado al octogonal, aunque en esa época eran solo 10 equipos, pues ya no estaba Medellín, ni Boca.
 
Mientras todas estas cosas pasan, el “Manco” es carta obligada en todas las selecciones de su época y es titular absoluto en el Suramericano de Lima de 1957 y anota un gol, en una selección pobre de resultados; también hace parte de la Selección Colombia que juega la eliminatoria al Mundial de Suecia; en ella también es titular y anota un gol en la derrota ante Paraguay en Bogotá 3-2; pero como lo dije, siempre titular. en 1959 con la reaparición del Medellín, el vuelve al cuadro de sus amores y es talvez su última campaña.

Le sucede una desgracia familiar, su esposa fallece y el “Manco” se sume en una profunda depresión y, sin apoyo, el alcohol quiere arrebatarle su ilusión de vivir, hasta que un día recibe la mano amiga que lo rescata; había llegado al extremo, rodaba por las calles del viejo Guayaquil, implorando una lágrima de etílico, lo veía y me hacia recordar los malos momentos de Julián Restrepo, aquella hermosa voz del dueto Obdulio y Julián, que algún día también logró salir del infierno. Jaime se salva, consigue trabajo en una entidad bancaria, no sé si ha conseguido los beneficios de jubilación que el fútbol le había negado; lo último que se desde esta lejanía es que vive en el Barrio Enciso, con la pobreza económica, con el frio que deja la desnudez del olvido, con la emoción de sus propios recuerdos, pues muchos ni lo reconocen; nuestros equipos están en mora de preguntar por él e intentar darle un apoyo, así sea mínimo; el “Manco” Gutiérrez esta vivo en el corazón de los que le agradecemos por la fiesta que vivimos con su fútbol. Jaime Manco Gutiérrez, historia deportiva que aun vive, los jóvenes deben conocerla.
Paz en la tumba del goleador.

ASÍ NO GANARAN NADA, GANABA LA AFICIÓN… QUÉ LUJO DE NÓMINAS… ¡QUÉ FENÓMEMOS CON LA PELOTA!

Por Álvaro Galeano [algagil@hotmail.com]

Esta semana tuve el agradable encuentro con uno de mis mejores amigos, Gustavo Cifuentes Foronda, aquel espectacular centro delantero de nuestro fútbol aficionado, profesional tardío por su propia voluntad, no quiso ir a Millos cuando era un muchacho,luego jugó para el Medellin, Pereira y la selección Colombia que se alistaba para el Preolimpico con miras a México 68; hoy da lecciones de vida y de responsabilidad conduciendo su propio taxi a pesar de las secuelas que le dejo un accidente; al fin y al cabo recursivo como cuando quebraba cualquier defensa, y ante la perdida de la voz, se las ingenia para que su modulación sea entendible y además escribe demasiado rápido, Recuerdo cuando Antonio Franco lo amenazó diciendole: Gustavo, si seguis alegando, te escondo la libreta”.

Este encuentro sirvió para recordar uno de los mejores equipos del fútbol aficionado que tuvo nuestra liga, además de hacer memoria de uno de nuestros más creativos dirigentes, hábil, folclórico y visionario, me refiero a Jesús Maria “El Cura” Burgos; realmente hablamos más de la nómina de Imusa versión 1958, pero “El Cura” era personaje central.

Este Imusa de 1958 era como la continuidad del Coca Cola, también de la primera categoría, con excelentes jugadores, con la alegria de su técnico que todavía para esos años se vestía de cortos para jugar en una recreativa con su otro equipo, Catedráticos.

El Imusa de 1958 era a la usanza del Nacional de esas épocas, nóminas de primer nivel, pero resultados pobres, aunque el público los disfrutaba por su fútbol. Veamos la nómina de este Imusa:

-El arquero, Mario González, de muchas condiciones para ser considerado en selecciones, pero era una época de sensacionales figuras como Ernesto Lopera, Carlos García, Ignacio Arboleda y otros; González creo también estuvo con Pedro Pablo en otros equipos,luego estaría en la Universidad de Antioquia en donde además se gradúa, es figura en Juegos Nacionales, todo un señor en la vida y me dice Cifuentes que hoy es diácono.

-El grupo defensivo lo conformaban Conrado Arango, profesional de Once Caldas, Millonarios, Medellin, titular de la selección Colombia en el Suramericano de Bolivia de 1963, gran marcador, técnico, de vida sin agrandes, amante de los juegos de azar y de los caballos de carreras, hasta hace muy poco estaba en su natal suroeste creo que en Fredonia. Uno de los mejores defensores que dio el fútbol colombiano, reconocido así aún sin jugar en la profesional, lo fue Pacho Ospina, clase, limpieza, cabeza levantada, pudo ser volante de armado, todo un fuera de serie. Gustavo Cano, el famoso Lauro, o “El Can’, un verdadero perro de presa, daba miedo un negro de ojos verdes que estaba seguro que jugaba mal si no la ponía en el cuello,fuera de la cancha, en su humildad, era todo un senor. Parmenio Mazo fue un jugador que se destacó jugando con Imusa para luego pasar a la UPB en donde se graduó de abogado y con buen pasar por el DIM de la liga y las reservas del profesional, también llegaría a la seleccion Antioquia.

-En la linea de volantes y en desorden recordamos a figuras como Oscar López, Ignacio “Velitas” Pérez, ambos irían en una negociación al Once Caldas que quería llevarlos sin pagar derechos y “El Cura” no lo permitió, aunque no fue mucho lo que recibió por estas dos figuras mundialistas de Chile 1962; en ese negocio también entró Conrado Arango. Hubo otro volante que es poco recordado porque muy joven se fue a la Costa Atlántica, Eduardo Jiménez, fenomenal jugador que pudo haber sido, pero no se interesó por eso, pero si su hermano Ricardo “El Pollo” Jiménez o “El Tuso’ como se conoció en un principio; salido de Teneria Ancla, paso por el DIM, fue a Millos, pero le pudo más el espíritu trashumante y a la costa fue a dar también, incluso fue empresario del boxeo profesional. También jugó en este Imusa Emilio Guerra,una institución del fútbol aficionado, jugo en los primeros años del fútbol profesional y en alguna selección Colombia de antes de los sesenta. También jugó “El Pecoso” Héctor Cordoba, de la dinastía de los Cordoba de Arrabal, quien luego se destacaria en Everfit y llegaría a la seleccion Antioquia de 1961, segunda en el torneo de Santa Marta.

-Es agradable recordar a la linea delantera de este Imusa del 58: Jairo Mazo, hermanos de Parmenio, dueño del gol por ambas puntas, jugador de varias selecciones Antioquia y del Atlético Nacional en varias ocasiones, como le pasaba a Lincoln Hernández o a Manuel Valencia; afortunadamente Jairo culminó su carrera de derecho con mucho éxito profesional; Cacalate Ramírez, de la Estación Villa añorado jugador de este Imusa, de Caribú, la selección Antioquia de los Juegos Nacionales de Cali en 1954 y del Deportivo Pereira en su albur profesional; su hijo Walter Ramírez, es brillante preparador fisico en el fútbol de Arabia Saudita, después de haber hecho su carrera de licenciatura en deportes y haber trabajado en el fútbol nacional . Emilio “Milo” Alzate, creo que fue de la Estación Villa y también estuvo por el fútbol profesional. También estaba y jugaba Jesús Milán que era de Arrabal como Cifuentes y el Pecoso Córdoba. Estos tres jugaban, junto con Oscar López en el Palestino, emblemático equipo de Arrabal que pertenecía a la primera B y el Cura viendo que a mitad de año el equipo no andaba, los promovió a la A y jamás volvieron a perder, incluso el último partido del torneo fue contra el ya definido campeón Tejicóndor a quien golearon 4-1.

Como siempre ocurría, al final de año el cura Burgos se llevaba al equipo de gira por todo el país, jugando en todos los pueblos que cruzaban, claro que cobrando para sostenerse. Cuenta Tulio Tamayo que cuando llegaron a Cali, jugaron con el equipo de un famoso ingenio y hubo un negrito que les pintó la cara; como iban hasta el Ecuador, “El Cura” logró contratarlo. De regreso, al pasar por Cali, le preguntaron a Burgos que como le había ido con el negrito, a lo que el Cura contestó: ” Me emborracharon y a oscuras me entregaron el negro que no era, este solo bailaba, bebía y cobraba dizque pa mandar el giro pa la casa.”

Como podemos ver,los que en esa época éramos niños pudimos disfrutar de fenómenos del fútbol, esos que nos obligan a las comparaciones, siempre odiosas pero necesarias; que dirán entonces los más viejos como David Mesa o Antonio Franco, ni que decir de Joaquín Correa que para esa época tenía que trabajar cerrajería, no se habia inventado el sobre.

Vuelvo a decirlo, Jesús María Burgos fue un visionario, talento para escoger jugadores que si son buenos e inteligentes, van por encima de los sistemas, tácticas y estrategias. O quien subestima la capacidad de seleccionar de Pedro Pablo Alvarez, Lorenzo Barrera, Guillermo Vargas, Moncho el de La Toma, Gonzalo Pérez para citar solo algunos.

Estas columnas solo despiertan el recuerdo en algunos, pero en conversaciones de café, de negocios del estadio, los jóvenes con cerebro se interesan por conocer de sus ancestros deportivos y encuentran que muchas veces ese vecino cascarrabias que hoy no soporta la pelota que pega en su ventana, alguna vez fue crack y solo es el dolor de lo que pudo haber sido lo que le despierta ese grito de gol en alguna calle o baldio, aunque estos casi no existen, canchas tampoco.
[Álvaro Galeano, "Polaco"]

SELECCIONES QUE NOS LLENABAN DE ESPERANZA

Por Álvaro Galeano [algagil@hotmail.com]

-Hace dos semanas en la nota sobre el desaparecido Hugo Márquez, hice referencia a la Selección Colombia en la cual fue hombre importante y recibí algunos correos de personas que quieren conocer esa nómina y los más viejos recordarla. Voy a ella.

-Primero recordemos que esta selección en el año 1966 jugó la fase clasificatoria ante Chlre, con la esperanza fallida de asistir al Suramericano de Montevideo.

-Se estilaba el llamar tres arqueros y ellos fueron:
*Heriberto Solis, arquero costeño que jugo en varios equipos pero nunca en un cuadro antioqueno, ya falleció.
*Luis Largacha, de los más grandes en condiciones que supo dilapidarlas en largas temporadas de bohemia; produce nostalgia recordar sus grandes tardes en Nacional, Millonarios, Cali, América y otros mas. Su hermano Fanor, tuvo un paso por el América, sin mayor figuración.
*Alberto Sánchez, arquero que creo era santandereano, pero jugó siempre en los equipos bogotanos, especialmente en Millos, miembro de muchas selecciones en diferentes categorias, ya falleció.

-Como marcadores de punta izquierdos estaban el ya referenciado Hugo Márquez que solo jugó para el Caldas y Juaquín Sánchez de larga trayectoria en el Deportivo Cali y que cerró su vida futbolistica en el Tolima que dirigió Delio Gamboa.

-Marcadores derechos, Efraín Castillo, jugador del Santa Fe, pastuso que fue de la Selección Colombia de 1964, aquella del Suramericano Juvenil en Bogotá. Arturo Segovia, que nació como delantero en la Selección Atlántico de 1962 en Medellín y luego llegó al Tolima con su compañero Cera Cera. Del Junior iría a Millonarios.

-Defensores centrales fueron Oscar López que de Imusa del Cura Burgos llegó al Once Caldas y su clase lo llevó al Cali. Hermenegildo Segrera jugaba para el Junior cuando este llamado, había sido miembro de la selección costeña de las eliminatorias para el mundial del 66. Luego se destacaría en el Millonarios. Gonzalo Chalo González era jugador de Once Caldas y llegó a Millonarios, difícil de manejar en su vida privada, pero excelente amigo, mejor jugador, ya falleció. Pedro Vásquez del Unión Magdalena y del Junior, también jugó las eliminatorias al mundial de México 70 y casi que por su infidencia se rompió el grupo, pues su soplido costó la salida de cinco jugadores,hablo de 1970.

-La linea de volantes fue conformada por Mario Agudelo, todo un señor, todo un crack que pasó por Medellín, Nacional, Cali, Quindío Y Cúcuta. Aun nos conmueve su recuerdo. Julio Gaviria “Chonto”, volante que se inició en Nacional, hizo todos sus méritos en Millos, jugó también para el DIM y para Once Caldas, fallecido también. Bernardo Cunda Valencia, ídolo, fenómeno, amigo y maestro, se inicio en Nacional después de pasar por Tejicóndor, Vicuña, General Electric y llegó al Cali en donde logró su consagración, para luego terminar en Nacional y dedicarse a la dirección técnica. Germán “Burrito” González, del Cúcuta fue al Deportivo Cali y al Pereira; un muy bien dotado técnicamente.

-Punteros derechos eran Alfonso Cañón, ícono del Santa Fe, del fútbol bogotano, jugó para América en la época de Ochoa, fue figura de la selección del 64. Jorge Uribe, del viejo Caldas, ya falleció, salido de la seleccion Caldas del campeonato de Medellín 62, jugó para Caldas, Pereira, América, dúctil con el balón, excelente pegada  y mucho gol.

-Centros delanteros, dos personajes que hicieron historia cuando llegaron a Millonarios: Jorge Gallego, que sería leyenda del gol en el fútbol colombiano jugando para el Cali y Edison Angulo ya fallecido, jugador de Millos, Junior, Nacional, Pereira, Quindío, Tolima y otros más.
 
-Interior izquierdo, Delio Maravilla Gamboa de Millos, que jugó para Nacional, Santa Fe, Once Caldas, Tolima y de nuevo en Millos, de la lista de los emblemáticos del fútbol colombiano. Normam “Barbi” Ortiz, caleño del América de Cali, también pasó por Cali, Tolima, pero sentía más pasión por su esquina de Siloé y de sus amigos; un incomparable dominador de pelota, inteligente en el campo, cerrado en su vida; hoy pesa más de 200 kilos mientras en los hinchas del fútbol acumuló toneladas de nostalgia; qué jugador!

-Los punteros izquierdos eran dos paisas del mismo sector de la América, el uno de La Floresta Uriel Cadavid, rápido, pateaba bien con las dos piernas, tenía gol y responsabilidad, por eso su vigencia, pasó por Medellín, Quindío y Nacional, además del Caldas. Guillermo Vásquez, “Memo”, nació futbolista en Sulfácidos y por genética tenía que ser jugador y de los buenos, jugó para Medellin, Nacional, Quindío, su llegada a esta selección se dio después de un segundo aire, pues no era muy afecto al fútbol profesional, rápido y de buen gol.
 
-Esta selección la dirigió César López Fretes y doy las posiciones en el campo de acuerdo a como él quería que jugaran, vemos que Chonto era volante, que Chalo González hacía de back central, Cañón de puntero derecho, etc, posiciones que el recuerdo no permite digerir; así nos fue, nos eliminaron, a pesar de una gran nómina que siempre hara que preguntemos: ¿Por qué los resultados no se daban?  
[.... Polaco, Álvaro Galeano]

FRANCISCO BOGOTANO GONZÁLEZ, FIGURA QUE NO ADMITIÓ LA ESCLAVITUD

alvaro-galeano2Por Álvaro Galeano, Medellín [algagil@hotmail.com]

-El futbol colombiano y antioqueño en particular ha tenido en Bello a una de sus mejores canteras y podemos a la ligera recordar algunos, caso la familia Arredondo de Guillermo, Hugo, “Pitarrillo”, los Galeano de Diego, Delan, Orlando, el genial Argemiro “El Animalito, julio Salazar, J.J. Gutiérrez, en fin que son muchos. Hoy traigo al recuerdo uno de los más brillantes tanto en lo futbolístico como en lo humano, de la escuela de José Saule Cuadro: Francisco González Restrepo, “El Bogotano”, nacido en Bello hace 74 años, pero de niño, por esos periplos familiares buscando mejor vida, lo llevaron a nuestra capital, fue un periodo de seis años y al regresar, el acento rolo era muy marcado y la barra de la esquina no perdonó, de ahí el apodo, casi un distintivo. Hubo un hecho muy particular, Santa Fe tuvo un jugador “Bogotá” González que por la misma época de Francisco estuvo en el Medellín y creaba confusión que solo la aclaraba la calidad en el campo con ventaja para el bellanita.

-Francisco González, desde niño demostró su talento y ya se hacia figura en su pueblo natal, los veteranos de Fabricato, caso Marquitos Osorio, Ernesto Lopera, don José Saule vieron en el un potosí y rápido llegó a la tercera de Fabricato, más rápido aún el salto a la categoría de ascenso y un pasito mas a la primera categoría. Ya desempeñaba su vida laboral para la empresa que lo acogía como gran representante especialmente en los famosos sábados amateur; por su rendimiento y aparición fulgurante, es llevado a la selección Antioquia, sueño de todos los que algún día tocamos un balón y que hoy no motiva, solo los muchchos piensan en ser profesionales y salvarse. En la selección Antioquia Francisco “El Bogotano” González cumple destacada labor en el campeonato nacional de Santa Marta del año 1961.

-El fútbol profesional conoce de sus condiciones, se hace famoso ese jugador con pinta europea, con fútbol de potrero pero con temperamento de veterano, serio, pensante, ajeno a los ratos de bohemia; son el Tolima y el Santa Fe que empiezan a pujar por sus servicios, pero en la época de grandes directivos, los hermanos Arriola se escudan en el concepto de uno de los más grandes, José Manuel Moreno y así Francisco “El Bogotano” González debuta bien pronto con el Independiente Medellín, ganan 3-1, no recuerdo el rival pero si su primer gol como profesional; luego vendría una seguidilla de anotaciones y pasa así a ser personaje central de las páginas deportivas, el país futbolero entraba a disfrutar del buen momento de una figura que no fue promesa, fue realidad; en ese Medellín en donde fue figura por cuatro años, compartió nómina con Caimán Sánchez quien luego sería su técnico y su puñal, Canocho Echeverri, Antonio Pécora, Canino Caicedo, Rubén Musso,, Mario Agudelo, Chema Méndez, Mottura, Orlando Larraz, Carlos Cuéllar, José Luis Lanza y algunos más que la memoria nos roba.

-Para 1963 llega a su máximo nivel y es llamado a la Selección Colombia que juega la Copa América de Bolivia y se empieza a demostrar que Gabriel Ochoa no era técnico para eventos internacionales, escoge una gran selección, pero los resultados no se dan, así y todo Francisco González se destaca y llega a ser considerado en la nómina de lujo de dicho Suramericano, incluso con un gol de enmarcar, extraordinario taco a la selección del Perú; se creia que iba a ir al exterior, pero al regresar se encuentra con la traición, la mentira ha sido norma entre los directivos y técnicos; el nuevo director del DIM era el Caimán Sánchez, que lo recibe dándole dizque vacaciones y al regresar de ellas la sorpresa es que no tiene cupo en el equipo, pero que se vaya a Cúcuta que ya lo prestaron; puede más la responsabilidad con la familia y con ellos va a Cúcuta, solo dura tres meses, las altas temperaturas derrotan a sus pequeños. Decide así regresar a Medellin e inmediatamente el Santa Fe vuelve a interesarse en sus servicios, el doctor Ochoa lo conoce y lo quiere y viene lo amargo de la vida; esos mismos directivos que un día lo desecharon para traer un extranjero al DIM, lo consideran casi que intransferible y piden una millonada para la época, lo que hace imposible su llegada a los cardenales; es una verdadera infamia con un ser humano que solo quería desarrollar su arte, la del fútbol, pero el espiritu esclavista de los mal llamados directivos solo consiguieron que Francisco “El Bogotano” González no aceptara humillaciones y opta por dejar el fútbol profesional, prefirió volver a su trabajo en la empresa que siempre creyó en el como jugador y como operario.

-Al volver a Fabricato, regresa al fútbol aficionado y tiene la enorme satisfacción de darle el primer título a la empresa en torneos de la liga y a su técnico José Saule el primer campeonato, ya José se habia vuelto el eterno subcampeón. Ese Fabricato tenía entre sus figuras a Esteban Velásquez, Julio Salazar, Guillermo Arredondo, Fabio Rave, Rodrigo González entre otros. Después de esto, llega a ser el director de todas las divisiones del fútbol en la empresa textil, cargo que ocupó hasta el final de toda actividad deportiva en la empresa, era el año 1980. Al final Francisco González consigue su merecida jubilación de la que hoy disfruta.

-“El Bogotano” también dirige seleccionados departamentales en torneos nacionales, incluso salio campeón con una gran selección Antioquia Sub-15 con jugadores como Juan Diego González y Mauricio Mao Molina; este título le daba el derecho por acuerdos federativos, a ser el director técnico de la selección Colombia de la categoría, pero el manejo dictatorial de Arturo Bustamante consideró que el técnico debía ser Javier Alvarez y Gonzalez su auxiliar, nuevamente triunfó su orgullo y su grito de justicia y prefirió dar un paso al costado.

-Hoy, Francisco “Bogotano González disfruta de su jubilación, de su familia, es dueño de una buena memoria para recordar su rápido paso por el fútbol con más triunfos que derrotas. Tiene un gran sentido crítico, un fino humor, un mar de anécdotas y sigue analizando el fútbol con la misma pasión de siempre; incluso dice entre risas que el fútbol vuelve a la gente racista cuando ven que los técnicos de hoy escogen solo morochos grandes y pasados de edad, así no sepan jugar, lo que produce rabia.

-Hoy nos limitamos a esto, a exaltar la memoria de un gran jugador que pudo ser más grande, pero que optó por no ser parte de la esclavitud que se maneja en el fútbol. Francisco “Bogotano” González Restrepo, con su andar cansino, cuando merodea por las pocas canchas del fútbol que aun quedan, hace que se eleve el murmullo de los que aún lo recuerdan, el recuerdo de una verdad que muchos niegan: Nuestro fútbol siempre da figuras, lo que no da son dirigentes 
[Álvaro "Polaco" Galeano]

HUGO MÁRQUEZ, DE TRIUNFOS, DERROTAS Y HERIDAS SIN CERRAR

alvaro-galeano2Por Álvaro Galeano, Medellín  [algagil@hotmail.com]

Pareciera que el final de nuestras figuras de mitad de siglo anterior estuviese marcado por el signo de la tragedia, los ejemplos abundan, Héctor Echeverri, Chalo González, Charol González, Pintuco Aguirre, Chorizo Velásquez, Wilfredo Tapias; tragedias de miseria, de mala vida, de pobreza en la educación, de abandono dirigencial, de deidades falsas. Esta semana le tocó a Hugo Márquez, el flaco de oro para el fútbol porteño de Barrancabermeja; talvez podríamos decir que ha sido el futbolista de esta región con más vigencia y éxito en el fútbol profesional, si bien ahora lo mediático nos hace creer que hay otros con más relieve.

-Hugo Márquez llegó a Manizales cuando el Once caldas volvía a tener figuración en el torneo rentado; muy pronto se hizo a la posición de marcador izquierdo con excelentes condiciones para el puesto, cabeza levantada, salida más allá del medio cuando no se estilaba marcadores con llegada, habilidad para salir jugando y entereza y fuerza cuando se hacía necesario; compartió equipo con grandes del fútbol internacional como Walter Gómez, Roberto Miravelli, Ugarte el boliviano, Prospitti, Y criollos de millón como Luis Velásquez, Nicolás Lobatón, Víctor Quiñonez, Álvaro Santamaría, Elkin Velásquez, Oscar Ortega, Delio Gamboa, Beracoechea,Devani, Alonso Botero y tantos otros que no permite el papel una lista mayor. Fue el capitán por muchos años de este Once Caldas que es recordado más por lo hermoso de su fútbol, que otros equipos que ganaron títulos. Con su fútbol, Hugo Márquez ganó credibilidad y por él llegaron a Manizales algunos de sus paisanos, caso Rodrigo Gómez que fue capaz de responder a la confianza brindada y ocupó destacada posicion no solo en Caldas sino también en Millonarios; también llegaron sin mayor relevancia Carlos y Jairo Palomino y un muchacho de apellido Mármol, excelente, pero cuando el contrato se daba por descontado, apareció un argentino que lo desplazó y fue su final.

-Hugo Márquez, con una familia bien conformada era ciudadano apreciado en la ciudad, recuerdo a Javier Giraldo Neira pidiendole consejos sobre el periodismo en Barranca, necesitaba un corresponsal para el semanario que estaba por salir Nuevo Estadio y en la rivera del Magdalena estaba establecido el Medellín como Oro Negro. Pero Márquez tenía la enfermedadad del alcohol que le producía lagunas, que lo extrovertía para mal y que lo hacía terminar sus noches de bohemia en soledad, tal su espiritu pendenciero.
 
-Hubo un momento futbolistico muy brillante que lo llevó a la selección Colombia dirigida por López Fretez y que jugó las eliminatorias para un campeonato Suramericano enfrentando a Chile con pobres resultados, Márquez fue titular; antes del evento hubo un partido amistoso contra Paraguay y ese día se hizo expulsar, mas por vehemente que por mal intencionado; ese día lloró por su equivocación pero prometió su reinvindicación.

-A Hugo Márquez el fútbol le iba dando vida a su calidad, pero más a su desubicación, ya quería pelearse con la gente, ser agresivo con el periodismo que tenía credibilidad y en una ciudad tan pequeña explotaba muy bien los rumores y era fácil llegar a la evidencia y entonces una dilatada carrera en un solo equipo al que adoraba, se iba quebrando y con ello, su relación de familia se hizo inmanejable; con mucho dolor sus seres queridos deciden dejarlo en su terquedad de no querer aliviarse; justo el fútbol se le termina, no va mas en el equipo. Pasaron muchos técnicos por su carrera, Herrerias, Cuezzo, Muñiz, Anzaldo, Villegas y otros que la memoria me niega; pero en 1972 llega a Manizales Amadeo Carrizo como técnico del Caldas con poco interés futbolístico, pero con calidad humana y quiere que Hugo Márquez regrese y vuelve a la titular por algunos partidos, pero su tragedia familiar puede mas y el alcohol no le da segunda oportunidad y vuelve a quedar por fuera. Le queda su casa y resuelve salir de ella, empieza a negociarla con un cantinero y mientras tanto va fiando; recuerdo que en ese sitio habia un chuzo de metal y en ese aparato iban ensartando cada vale, que un paquete de cigarrillos, que media, que pidame una comida a los chinos; al final, los vales sumaban el valor de la casa; no supe como terminó ese litigio.

-Llegó un momento en el cual Márquez fue utilero de la nómina profesional del Once Caldas. Luego se fue a Barranca rescatado por su familia, logra ser técnico de Alianza Petrolera, pero las noches de El Infierno y otros sitios de diversión le ganan y regresa a Manizales en donde encontraba en el billar su rebusque, se aparecia por Medellín en la búsqueda de su tesoro perdido por su culpa, no encontraba sosiego, las décadas pasaban y los que lo recordaban como figura en el campo ya no aparecían y los jóvenes solo se extrañaban de que ese señor con pinta que arrastraba rasgos de miseria, con un paquete de recuerdos escritos y gráficos en su valija y que deseaba ingresar al estadio más no podía, nadie le permitia su ingreso, quisiera hacerles creer la verdad de que él habia sido figura, de que los padres de esos muchachos habían coreado su nombre, le habian palmoteado la espalda en alegres y traicioneras noches de La Bamba, Tico Tico, Los Halcones; parecía una actitud masoquista la de Hugo el resistir la humillación; no se lo merecia. Talvez para Hugo Márquez su muerte fue su descanso pero no debió ser tan trágica, porque a pesar de todo, fue un hombre bueno, sincero, personaje de buena figuración; claro que no podía esperar nada mejor, nuestra sociedad sufre de olvido

Esta nota que significa mi reaparición no tiene mucha coherencia, pero es más el sentimiento de pesar que me embarga por un amigo con el que recorrí muchos de sus caminos. Como yo, se que se conmovieron muchos de nuestra epoca, no solo del fútbol. Murió un hombre que como dijo Luis Flores, “Como Dios, Nació sin paz Y falleció sin ella”. Una flor en la tumba de Hugo Márquez.
[Polaco, Álvaro Galeano]