NO ERAN ALTOS EN LA TABLA, PERO SÍ BUENOS EN NÓMINA. LA UPB

alvaro-galeano1Por Álvaro Galeano, Maryland, USA [algagil@hotmail.com]

Como de recordar se trata, este comienzo de semana tuve una larga charla con Oscar García Vasco, el popular “Pacho” García y quisimos recordar el equipo que lo llevó al profesionalismo, lo que no era fácil en una época en que se daba la llegada de extranjeros por montones, los centrales, los centrocampistas y los centro delanteros eran las mayores contrataciones y aunque muchos dejaron un legado de gratos recuerdos por su calidad humana y futbolistica, otros desnudaban la ceguera de los directivos que aún se dejaban deslumbrar por todo lo que oliera a foráneo.

Pacho Garcia, gracias a su preparación académica llegó a ejercer la docencia en la Universidad Pontificia Bolivariana en donde la actividad deportiva ocupaba un lugar importante en el pensum, especialmente en la primaria y la secundaria; el equipo principal en el fútbol intervenía en los torneos de la liga con limitados resultados, pues para la época a que nos referimos, los equipos fuertes se daban en las empresas que podían dar trabajo a cambio de la representación; veiamos asi que eran Vicuña, Coltejer, Fabricato, Pilsen, Everfit, Telsa, Pantex y otros quienes mandaban la parada en titulos y en calidad.

En la UPB se daba el caso de tener excelentes jugadores, era el año 1962 y el equipo de la primera categoría aportaría a la selección un buen número de jugadores, a pesar de que Vicuña daba el mayor número de elementos a la Antioquia que saldría campeón.
Con Garcia recordamos a un excelente arquero que tuvo UPB de 1962: Iván Fernández, elegante, manejaba muy bien su área y luego pasaría al Medellín en donde pudo tener varias salidas en el cuadro profesional, después de haber pasado por el Vicuña.

En defensa ese equipo estudiantil de la UPB tenía a Parmenio Mazo, un técnico marcador de punta que también haría parte de la nómina del Medellín y que hizo parte de la selección Antioquia campeona de 1962. Uno de los buenos centrales que dio el fútbol paisa jugaba en UPB, Francisco “Pacho” Ospina, daba gusto verlo jugar, al igual de su hermano Olmedo Ospina. Jaime Sáenz, el popular Chamorro, también lo hacia como central, volante e incluso era capaz de ir al arco; Chamorro falleció en Bogotá, unos dias después que tuvimos una grata charla en un Ponyfútbol junto a “Chichi” Mesa ya fallecido también, Ignacio Rendón, Cunda Valencia y otros del fútbol. 
 
La línea de volantes no tenía pero, eran dos señores jugadores: Humberto “Tucho” Ortiz, el maestro que representó al pais, jugó para los cuadros paisas del rentado; su última selección Antioquia fue la de ese año 62, desgraciadamente en el primer partido contra Norte se lesionó y no pudo volver; lo acompañaba en el medio un superclase, Alvaro Molina, también campeon con Antioquia en ese año y jugaría para el DIM en muchas ocasiones aunque su preparación académica iba por delante que su carrera como futbolista; además como persona no tenía tacha, crack del fútbol, de la academia y de la vida.

Haciendo memoria de los delanteros recordamos a “Chicho” Torres, no sé, creo que también habia jugado con Turrón en Nacional, pero de todos modos en UPB animaba las tardes de fútbol con su habilidad y sus goles; en cada charla sobre fútbol. en cualquier sitio, Chicho es tema por su fútbol y por las anécdotas que aportó en su paso por el fútbol. Otro de los punteros que tuvo este buen equipo de la UPB fue Iván Upegui, alegre, rápido con gol, llegó a jugar profesional con el Atlético Nacional y figuró con frecuencia en el marcador. Jairo Mazo hizo historia en el fútbol antioqueño, jugó para varias selecciones y la potencia de su shut lo llevó a ser parte del Nacional por varias temporadas, mientras se iba labrando su futuro como abogado, es hermano de Parmenio, fueron grandes representantes de la juventud del sector de La Isla allá en La Floresta por el sector de el Dancing, famoso bar de la época, cuando en cada barrio exisitia como mínimo un sitio en donde el tango, la Sonora y la música decembrina tenían su altar. El centro delantero de esta nómina era Oscar Garcia; durante todo el año se cansó de anotar y al final de esos 62 sería el goleador de la selección , lo que lo encumbró al fútbol profesional, con memorables campañas en el DIM, Millonarios, Caldas, Pereira y en la selección Colombia; de él ya hicimos una buena crónica; su hermano Iván fue un rudo defensor.

Hubo un buen jugador en este equipo de UBB, su nombre Héctor Morales; desgraciadamente un día después de un partido en la cancha Auxiliar, mientras se tomaba un  refresco falleció. Recordamos también a un muchacho de apellido Cano, A Willian Beutt; desgraciadamente la memoria nos traicionó, pero si pudimos recordar que el técnico era Ricardo “Tanque” Ruiz, que le recibió a Turrón Alvarez y con dirigentes buenisimos como don Miguel Baum y don Cesar Giraldo.

fabiolitaLa UPB después se convertiría en un surtidor de figuras para el fútbol nacional, casos Brand, Santamaría, Ponciano Castro, La rata Gallego, Hernán Darío y Gabriel Gómez, citando asi a solo unos pocos.
En su momento las entidades estudiantiles hicieron representación en el fútbol aficionado; siempre tuvimos equipos en la liga de la U de A, UPB, U de M, Nacional, incluso Mercadotecnia, Unaula y la rivalidad se continuaba en juegos universitarios; estos equipos le daban vida a los torneos de la liga y mostraban jugadores para otros niveles; ya no es lo mismo, ya nadie piensa en representar a Antioquia, los papás quieren meter a sus hijos a una escuela de fútbol en donde rápidamente le garanticen la reinvindación económica, solo sueñan en la exportación de su muchacho

PD. Vale esta columna para agradecerle a Fabiola González por todo lo que representó en la administración del fútbol antioqueño; realizó todo tipo de labores, solo le faltó dirigir la selección, fue la mano derecha de la época dorada de nuestro fútbol, en la era de  Arturo Bustamante. Todos, en algun momento tuvimos que enfrentarnos a su franco temperamento, enmascarado en un buen trato y una dulce sonrisa. Desde hoy que se aleja, despues de 31 años, empezará a sentirse su ausencia.  Gracias Fabiolita,  ahora si nos jodimos.  
[.... polaco,  Álvaro Galeano]

LA PRESENCIA EN NUESTRO FÚTBOL DE ARGENTINOS MUNDIALISTAS

alvaro-galeano1Por Alvaro Galeano, Maryland, USA [algagil@hotmail.com]

Después de un largo tiempo quiero volver con este ensayo que invita a compartir recuerdos en este juego de la memoria. Recordar no es vivir con la amrgura eliminando el presente, pero el que no siente interés por los recuerdos, por su historia, ese si es un verdadero indocumentado. Invitación a la nostalgia no es invitar a la tristeza, nada produce más risa que un buen recuerdo!

Estamos tan cerca del Mundial que no aguante la gana de recordar personajes del fútbol argentino que representaron a su país en el evento ecuménico y que luego fueron a Colombia, algunos a terminar sus ciclos como futbolistas y otros a diseminar la semilla del buen fútbol que ha sido referente del  nuestro.

MUNDIAL 1930
-En el año 1930, cuando se realiza el primer Mundial, Argentina sale segundo detrás de Uruguay y en su nómina contó con dos personajes que con el paso de las décadas vendrían a nuestro fútbol: Fernando Paternóster, de gran recorrido en su club Racing y en sus selecciones, subcampeón olimpico en 1928, campeón de América en 1929 y luego subcampeón mundial en 1930, en Colombia estuvo como director técnico en el  Municipal de Bogotá que fue el origen de Millonarios. América en 1948 y en el año 1954 fue el técnico del campeón Atlético Nacional, para luego tener un largo recorrido por el fútbol ecuatoriano. En Medellín dejó un grato recuerdo por su sapiencia y su manejo como persona; no olvido el día de su fallecimiento un dia de 1967; estaba yo en el Café Amarilllo de la 76 en Belén charlando con Rubén su dueño y con uno de los que no quisieron ser, el sastre Marchena y vi su tristeza con la noticia; dos personajes de barrio que me mostraron que don Fernando Paternoster había dejado un legado de cariño. 
-Con Carlos Peucelle tambien fue figura del seleccionado gaucho de 1930, ya era figura del River Plate y estuvo en Colombia en 1950 dirigiendo él Deportivo Cali.
 
jose-luis-brownMUNDIAL 1958
-Para 1958, cuando Argentina tenia todo para ser gran protagonista y probable campeon, su prepotencia y supervaloraciÓn hizo que creyeran que aun sin la tripleta Sivori-Maschio-Angelillo lograrían el éxito y terminaron conformando una selección llena de improvisación y desorden. El mayor damnificado fue Amadeo Carrizo, golero por décadas del seleccionado nacional y que en ese mundial sufrió los mayores oprobios ante la goleada que recibieron de Checoeslovaquia 1-6. En el final de su carrera vino para Millonarios como arquero con regular actuación, era 1969. Por 1972 apareció como técnico del Once Caldas, estuvo solo algunos meses, hizo pinta por la 23 y ante el encarte con un técnico que no aportaba nada, los directivos resuelven hacerlo salir del país por falta de documentos para trabajar. Lo raro de Amadeo es que en reportajes habla de su carrera como técnico, no muy destacada por cierto y olvida voluntariamente su pobre paso por los sabios de Manizales, ni los menciona.
-De esa misma selección Argentina del mundial 1958, estuvo en Colombia Pedro Dellacha que se habia iniciado en Quilmes para consagrarse en Racing; fue capitan de muchos seleccionados, incluso del campeon del suramericano de 1955 y del 57 y en la copa mundo. Luego vendria a Colombia como técnico del Millonarios, equipo que recibe de manos del interino “Loco” Arroyave que de loco no tenía nada, pero si de sapiente fundamentador; era 1978 y Pedro Dellacha sale campeón con ese Millonarios que tuvo un año impredecible en lo técnico; cuando todo parecía un fracaso, sale campeón, lo dirigió algunas trece fechas y fue artífice del título.
-Federico Vairo, jugador de River Plate, inteligente lateral, hizo parte de la selección Argentina del Suramericano 1957 y mundial de 1958; defendió su camiseta nacional por 41 ocasiones; creó una polémica sobre cual fue mejor, si Vairo o Marzolini tuvo su temporada en el fútbol colombiano jugando para el Deportivo Cali en el año 1967 después de haber pasado por Chile. Su hermano Juan, también rosarino jugó para River y en Colombia para América, Quindío Y Medellín.
-Néstor Raúl  Rossi, fue todo un emblema del fútbol suramericano, verdadero medio centro de los de antes, infundía respeto por físico y vozarrón; también sufrió la catástrofe de Suecia; antes de esto habia estado en Colombia jugando para Millonarios en la época del Dorado y logró titulos en 1949,51,52,53. Llegó a ser técnico de Millonarios en 1966 y regresó a Colombia como técnico del Deportio Cali en 1976. Su vida como técnico finalizó cuando por una agresioó a un árbitro recibió 4 años de suspensión. El viejo Joaquin  “Quin” Correa, exárbitro más untao que Torres, Mecato, Velásquez, Sánchez, Mesías Sánchez, Correa Pastrana, Bedoya, González, todos juntos, dice que un día expulsó a Néstor Rossi y lo desafió a pelear a la salida. Viejo Quin, no seas mentiroso, no existirías.
-José Varacka que jugó tres mundiales, 58, 62,y 66 y varios suramericanos; figura emblemática de la defensa argentina, jugó para Independiente y River Plate.  En Colombia dirigió a Junior en los años 76, 77, 80, 81,84,87, 88 y estuvo como técnico de Millonarios en 1979.
-Omar Orestes Corbatta, emblema de la locura de los punteros derechos, bohemio, inculto, buen amigo al extremo, pero mago de la punta derecha, difícil de explicar su congénita técnica, su desparpajo y el disfrute humillando a sus marcadores, además de eficiente goleador y con un pincel en su empeine. Vida del Racing de los años 50 y 60, pasó por Boca Junior sin mayor imagen, hasta que recaló en el Independiente Medellin en donde fue ídolo y figura en 1965,1966, 67; después de la Libertadores, fue dejado en Buenos Aires, regresó en 1968 y se fue en 1969; el bizoño puntero del Suramericano de Lima 1957, quedó huérfano de compañeros para el mundial, lo que le negó figuración; al DIM llegó como puntero derecho, ya no era el mismo, pero su inteligencia futbolística se explotó como interior derecho; murió en la miseria casi en la calle; ese mismo camino escogió uno de sus compañeros, José Delan Galeano, fallecido a comienzos de este año; a Delan nadie lo recordó, solo fueron solidarios con él en sus ultimos dias, Tulio Tamayo, Danilo Herrera y don Leonardo Nieto.

MUNDIAL 1962
-Del mundial de 1962, vinieron a Colombia algunos de los seleccionados argentinos. Como jugador, y qué jugador! OscarCocco'” Rossi, gran medio campista, excelente en el manejo del balÓó, en la pegada y en la sociedad para que todos jugaran bien; solo estuvo en Nacional en 1965 y se hizo ídolo por siempre. Venía de San Lorenzo de Almagro y con ellos convirtió el primer gol que se anotó en Copa Libertadores.
-Marcelo Pagani, de poca recordación pero con imagen en su pais, jugó para el futbol internacional en Italia, justo para el Inter y en 1967 tuvo una buena temporada con el Atlético Quindio.
-Vladislao Cap jugó el mundial de 1962, además fue técnico de Argentina en 1974 cuando llegó para reemplazar a Omar Sivori, justo cuando era técnico del Deportivo Cali. Un dato muy simpático de Cap, fue el único técnico que ha pasado de un día para otro de Boca Junior a River Plate, no hubo transición, venía de un Boca con problemas, aunque en River duró poco, la muerte no le permitió su consagración.
-El tecnico de esa Argentina de 1962 lo fue el polemico Juan Carlos Lorenzo, comparado en su momento con Helenio Herrera y que luego seria técnico del Independiente Santa Fe, con una opaca campaña.
-Del torneo mundial de 1966 tuvimos en Colombia a Roberto Perfumo como técnico de Santa Fe, no había sido exitoso en la Argentina, aquí tampoco y casi que marcó el final de su carrera; excelente defensor central, no le alcanzó con eso.
-Omar Pastoriza, lo conocimos cuando hizo parte de la selección Argentina al famoso mundialito de 1971; siendo suplente, en tremenda gresca con los uruguayos golpeó demasiado y le valió una sanción que luego superó. Líder de Independiente, técnico con relativos buenos resultados en su país vino a Colombia y tuvo buenas campañas en 81-82 con Millonarios. Falleció muy joven, de solo 61 años; también fue técnico de su pais y de El Salvador el pulgarcito de América.
-Jorge Solari, de la dinastia de los Solari, pasó por el Junior de Barranquilla.

MUNDIAL 1966
-Oscar Calics, elegante defensor central, estuvo en ese Mundial de Inglaterra 1966, vino a Nacional, hizo una buena campaña, aunque opacó la figura de Hugo Gallego quien era mas joven y de mejores condiciones; luego daría paso a la llegada de Francisco Maturana.
-Juan Carlos Sarnari, figura de River, sería ídolo del Medellín con unas buenas temporadas y luego del Santa Fe a donde lo llevo don Pancho Hormázabal
-Oscar “El Pinino” Mas, ídolo de River Plate, la afición colombiana lo quiso desde el Suramericano de 1964 en Bogotá, cuando Oscar fue la figura de una desdibujada Argentina. Después, con los años llegaría al América de Cali, año 1977 y 78, aún le quedaban restos de lo que fue, rápido, ágil y sorpresa en cada gol.
-El técnico de Argentina 66 fue José Varacka, ya dijimos algo sobre este señor.

MUNDIALES 1970 Y 1974
Para 1970 Argentina no fue al mundial, dio paso a la clasificación del Perú en su etapa más brillante.
-Para 1974 volverían a jugar Roberto Perfumo, Vladislao Cap sería el técnico, pero además estarían en Alemania Néstor Togneri de la famosa banda de Estudiantes de la Plata, campeona mundial de clubes. Togneri llegaría a Colombia para dirigir al Medellin del año 78, con buena nómina, pero sin administración y los resultados fueron muy pobres.
-Carlos Babington, figura de Huracán y del fútbol europeo, este rubio jugador demostró su clase defendiendo al Junior de Barranquilla, aunque no fue de larga vigencia.
Agustín Balbuena, lo recuerdo de Independiente y vino a Colombioa a tirar sus últimas corridas en el Atlético Bucaramanga; no dejó gratos recuerdos, pero había sido figura.

MUNDIALES 1978, 1982, 1986, 1990 y 1994
-Del Mundial de 1978, ya los jugadores habían cogido valores astronómicos y solo recordamos a Julio Villa, elegante volante que manejaba muchos de los hábitos de Maradona y amaba la noche; hoy parece que su vida ha tomado el rumbo correcto.
-De España 1982 llegaron a Colombia José Van Tuyne, de corta pero fructifera actuacion en Millonarios y Santiago Santamaria que habia sido jugador de News Old Boys, vino para Junior despues de haber actuado en Europa, era un gran puntero izquierdo, pero con problemas de conducta que en cierta forma no lo hacian culpable, era su genética.
-El mundial de México 1986 tuvo en Colombia a tres figuras del fútbol argentino, que antes de ese mundial que ellos ganaron, se habían destacado en nuestro fútbol.
-Marcelo Trobbiani, no fue titular del mundial, pero aportó y había sido ídolo de Millonarios.
-Carlos Salvador Bilardo, técnico del equipo campeón, trajo a Colombia las cosas que le quedaron faltando a Zubeldía por mostrar y mucho de lo suyo propio. El Deportivo Cali vivio con el narigon una etapa de bonanza pedagogica, tanto en lo institucional como en lo deportivo.
-José Luis Brown fue lo sorprendente de ese proceso campeón; nadie creia que llegaría, mas aun cuando después de una gira premundial regresó a Atlético Nacional con una lesión que quisieron acomodársela a Nacional enviándolo a entrenar lesionado; el valor profesional del doctor Carlos Restrepo, médico del Nacional y luego el diagnóstico del doctor Wiston Tobón, salvaron a Nacional del engaño; la capacidad cientifica del doctor Tobón y el doctor Jorge Luis Gil salvaron la carrera del buen defensor central; en la cirugía asistió como observador el doctor Madero exjugador de Estudiantes y médico ortopedista. Luego vendría el mundial, hasta con gol en la final de José Luis Brown.  
-En el mundial de Italia llegó como arquero Sergio Goycochea, que habia llegado desahuciado a Millonarios, con malevolos comentarios sobre su salud que el tiempo desmentiría; en Millos hizo sus méritos y en Italia se consagró, mas que todo en la lotería de los penales; muy bueno bajo los palos, con muchas falencias en el manejo de área, especialmente en las pelotas arriba.
-Su segundo, el arquero Angel Commizzo, se mostró en el fútbol colombiano jugando para el América, de cal y de arena.
-“El Patón” Edgardo Bauza, legendario de Rosario Central y hoy destacado como técnico, es campeon de la Libertadores, eficiente defensor central que estuvo por el Junior de Barranquilla.
-Néstor Fabbri, defensor de Racing y River, jugó para el América de Cali, no recuerdo si en otro equipo, recio, el juego peligroso era su diversión.
-En 1994 repetiria Sergio Goycochea y solo hasta el 2006 volveríamos a tener un futbolista argentino que haya estado en un mundial y que pasó por el fútbol colombiano: en Alemania 2006 el técnico de Argentina fue José Peckerman un frágil pero inteligente volante que llegó al Medellin procedente de Argentinos Juniors. En el fútbol mundial triunfó con selecciones juveniles; en el fútbol profesional no tuvo temple y pasó sin saludar.
Espero que esto no los aburra y hagan aporte y corrijan lo que no es. Muy seguro David Mesa dirá que falta, Quin Correa me pondrá una denuncia por difamación, el abogado Juan Gutiérrez me defenderá, mientras Dario Muñoz pica el manguito
Álvaro “Polaco” Galeano

FIGURAS DE MI BARRIO: URIEL CADAVID

alvaro-galeano1Por Alvaro Galeano [algagil@hotmail.com]

Nota de la Redacción: Por estos días, un cibernauta preguntó por Uriel Cadavid. Entonces, Álvaro para esta semana responde esa inquietud y reproduce la columna que ya se había leido en este blog en octubre de 2007.Hablar de Uriel Cadavid es hablar de La Floresta, del fútbol alegre, del poema de barrio hecho balón. Toda una vida en su barrio, impulsado por un gran promotor de futbolistas como lo era su padre, Uriel Cadavid desde joven mostró todo lo que el público colombiano iba a disfrutar, puntero por las dos rayas, veloz, ágil,con gran driblng, pero especialmente con fuerte remate que lo hizo figurar como uno de los grandes goleadores criollos, de buena regularidad para herir los sentimientos de los arqueros. En América se dieron pocos así.

 Talvez ni él mismo lo recuerde, pero después de haber jugado en equipos infantiles, su padre lo hizo debutar en la primera categoría de Antioquia jugando para un equipo de paso fugaz por la liga: Caribú, al lado de un inmenso jugador, Cacalate Ramírez. Luego llegaría a Tejicóndor, a la Selección Antioquia del año 1958, la inolvidable que llegó a aportar 11 jugadores en diferentes Selecciones Colombia, uno de ellos, Uriel.

El fútbol profesional lo recibe en el año 1960, jugando para el Atlético Nacional, con el que hace una buena campaña, también pasa por el Atlético Quindío y por el Once Caldas, pero su recorrido de crack lo patenta en el Independiente Medellín; con Medellín juega la Copa Libertadores del año 1967 al lado de Jaime Salazar, Omar Corbata, Delam Galeano, Mario Agudelo, etc. Luego en ese año 67 forma parte de la Seleccion Colombia que jugó el zonal contra Chile, para un torneo suramericano.

La calidad de Uriel Cadavid limitó el recorrido de un gran puntero izquierdo que dio el barrio La Florida, Guillermo Vázquez, el popular Memo Vásquez, que también perteneció a esa Selección Colombia al lado de Cunda Valencia, Oscar López, Chonto Gaviria, Hugo Márquez, Arturo Segovia el de Millonarios que se había destacado con el Atlántico como delantero en el campeonato nacional del año 1962 en Medellín al lado de Sera Sera y de Henry Toscano, para llegar al fútbol profesional como marcador.. Ese Memo Vásquez también jugó para Nacional, Medellín y Quindío, esos recuerdo yo.

Volviendo a Uriel Cadavid, en su familia también se destacó en el fútbol profesional su hermano fabio, fallecido trágicamente; Fabio se inició en Coltejer como delantero, anotó muchos goles en el fútbol aficionado, pero muy pronto apareció en el kinder de López Fretes el Pereira, de allí vino al Medelllin, en el año 1971, jugó para Once Caldas como volante de contención y regresó al Medellín, en donde terminó su carrera.

Los hermanos Cadavid, cuando terminaron su periplo por el fútbol, tuvieron un buen pasar económico, ellos no dilapidaron sus ganancias y supieron invertir; además se dice que tienen guardados los algos desde kinder, que no se gastaron ni siquiera el cofio y el minisicui de la lonchera y que han tenido cuchillas y alacranes en los bolsillos.

Hicieron bien, los ejemplos de los manirrotos abundan acompañados de pobreza. Uriel ha sido además rico en calidad humana, en sentido de la amistad y en solidaridad. a eso hay que agregarle el excelente sentido del humor para contar todas sus experiencias.

Agradable recuerdo de aquellos que, además de figuras, son mejores seres humanos: Uriel Cadavid, uno de ellos.

CAPITÁN “BORICUA”, NO PERMITA QUE SE HUNDA EL BARCO Y CON EL, SU VIDA

alvaro-galeano1Por Álvaro Galeano [algagil@hotmail.com]

INTRODUCCIÓN. La petición la formula Álvaro: “Me gustaría que repitieras esta crónica, hoy con el “Boricua” Zárate quien sufre una penosa enfermedad que obliga a hacerle algunas amputaciones y no tiene ninguna protección social, vive lejos de su ciudad, de su familia, en eterna soledad. Un saludo desde este frio infernal. Bien sabes que el frio es tan fuerte que quema”.

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CON EL BORICUA
El estilo coloquial usado por el inolvidable Pastor Londoño Pasos, obligaba a que en la gran masa de sus oyentes se afincaran frases que quedaban como muletillas; es así que cogió fuerza en todo el país aquella de “No me la deje ahí Boricua”, con la que  adornó la gráfica verbal de un mal rechazo por parte de José ZÁrate Zamudio, el “Boricua” Zárate, jugador nacido para la polémica, para dividir las discusiones sobre sus condiciones, que al final demostrarían su importancia en cualquier sistema táctico por su presencia fisica, fuerza, saltabilidad y don de mando; por eso hizo parte de varias selecciones Colombia y fue titular siempre en los equipos que defendió.

De las divisiones inferiores del Junior de su natal Barranquilla, dio el brinco a su primera Colombia, la de Juegos Panamericanos de Cali y enseguida recibe la titular del cuadro tiburón hasta que llega al equipo de sus amores, el Deportivo Independiente Medellín con el que debuta en 1976 enfrentando al Independiente de Avellaneda; allí nace una dupla defensiva de amplia recordación y larga vigencia: Álvaro Escobar y José Zárate; con algunas interrupciones, se sostuvo al lado del “Polaco” hasta el año 1983. También hizo pareja con el internacional argentino Buzzo, con Nolberto Molina, un poco con Villazán, con Henry Caicedo, Carrillo un santandereano de buenas actuaciones, con “Galpón” Estrada. El “Boricua” era eterno capitán, siempre cuestionado, siempre con el rótulo de tronco pero con rendimiento de figura, su titularidad así lo demostraba. Además, era imprescindible en las selecciones nacionales, siendo titular de la subcampeona de América del año 75, la del “Caimán” Sánchez y con compañero de zaga como Miguel Escobar, además de Segovia y Rubio, Calero, Retat, Willington Ortiz, Ponciano Castro, Victor Campaz, Pedro Zape; fue en ese torneo que se acuñó la frase de Pastor, al igual de la otra, “esa belleza de Calero”.

zarateEn 1977 son las eliminatorias para Argentina-78; nos toca enfrentar a Brasil y Paraguay y José Zárate hace de titular en los cuatro partidos, dos al lado de Luis “Camello” Soto y dos con Henry Caicedo. Solo se dieron dos empates, ambos de local y dos derrotas de visitantes, pero a pesar e todo el “Boricua” seguía siendo inamovible en un equipo que también tenía al “Tizón” González y a Miguel Escobar, además de Gabriel Berdugo; es decir, Zárate demostraba con hechos sus condiciones y su entrega.

Se habló mucho del peligro para los arqueros de su equipo, pues se dio que hubo una serie de autogoles en corto periodo de tiempo, mas por accidente que por costumbre, pero el hincha y el periodista encuentra en esto el motivo para el desahogo; sinembargo pocos recuerdan que Zárate en el Medellín anoto unos cuantos goles importantes. Recuerdo en un clásico que Nacional ganó 4-3, Zárate anotó pero Echandia lo hizo en contra. También le anoto al Bucaramanga, al Pereira en dos partidos distintos; en 1981, el DIM ganó a Santa Fe 4-3 y el “Boricua” anotó.Todo esto es muy importante a la hora de recordar los que fueron figuras de los equipos.

En el año talvez 1984, el Boricua Zárate sale del Medellín y va al Cúcuta; allí vive su más amarga experiencia futbolística y se tiene que regresar a Medellín la ciudad, donde al menos tenía su casa y su familia, pues en Cúcuta no cobraban; es su final futbolístico; no fue de la mejor manera, el cuadro rojo tenia que haber sido mas considerado con el que habia dado todo por ellos.

En su vida personal, rodeado del cariño de su familia, José cuidaba mucho su salud y su imagen; salía poco, aunque cuando lo hacía era de rumba total; el Diferente, el Aristi, la Fania, el Tetero conocieron de su espíritu caribeño, pero en general era más amante de los buenos amigos, la charla informal, compartía con Julio Vélez, Omar Correa, Álvaro Pareja . Sinembargo el súbito final de su pasión, de su combustible espiritual, crearon momentos de depresión y angustia y opto por aferrarse a lo que le produjera olvido, la medicina para el dolor en el alma, se alejó  de su entorno, de la sociedad que lo vio como ídolo y referente  de gran profesionalismo; era una ola que no le permitía volver a la orilla, a pesar de su lucha por tocarla de nuevo; algun dia supe que estaba por el Putumayo, por Yondó, eso es Magdalena Medio y que no quiso aceptar ayuda mas por vergüenza y el dolor de lo que fue; se aferraba al “volver vencido…no! Hace mucho tiempo no sé de él; quisiera poder decir algún día bien cercano que La feliz “historia de un naufrago” se ha vuelto a dar y que José “Boricua” Zárate, ha vuelto a su entorno  y que lo anterior, su tragedia, ha quedado en simple anécdota. Mientras tanto, hay que recordarlo como lo que fue , un muy buen futbolista, un señor en la vida y un gran ser humano que con su tragedia, dio el ejemplo de lo que no se debe hacer, asi él fuera el sacrificado.
[Álvaro "Polaco" Galeano]

A PESAR DE LA ORQUESTA Y EL FRAC, QUEDAMOS SIN FIESTA. PERO QUÉ MÚSICOS

alvaro-galeano1Por Álvaro Galeano, Maryland, USA [algagil@hotmail.com]

  Como esta columna está para recordar, hagamoslo pues en ella encontraremos un grupo de jugadores que muchos no vieron y otros habían olvidado.

Para el año 1963, se alistaba una Selección Colombia que se suponía encontraría la clasificación para el Mundial de Inglaterra, ya habíamos hecho presencia en el anterior de Chile y ahora enfrentaríamos a los australes que venían de ser terceros en su mundial y a Ecuador, que para esa época podíamos mirarlos por encima del hombro. No imaginábamos que nuestro mayor enemigo estaba en casa, (aún no hemos podido eliminarlo), la envidia, el afán de poder y el desconocimiento de que lo primordial es el país y su afición. Al crearse la Fedebol con los clubes profesionales y las ligas más importantes del país, la Adefútbol que tenía el reconocimiento por parte de la FIFA y el grupo de dirigentes más nefasto para nuestro fútbol, impidió que la nómina oficial fuera la ya escogida y enviaron al matadero a una serie de buenos jugadores pero faltos de experiencia y organización, casi todos aficionados de la costa norte y quedamos por fuera de la Copa Mundo.

 Después de este preámbulo tan cansón, voy a desglosar la nómina que se quedó vestida para la fiesta; para ello, aprovecho de una excelente foto que Guillermo Ruiz Bonilla publicó en su libro “Colombia y su fútbol”. Veamos pues:

Orlando Marin, fabuloso defensor central  nacido en Manizales, se dio a conocer en el campeonato nacional de Medellín 1962; rápidamente pasó al fútbol rentado con el Once Caldas, Selección Colombia de Gabriel Ochoa para el Suramericano de Bolivia en 1963. Jugó buena temporada con Santa Fe, luego pasó a Millonarios; de gran técnica para desdibujar al delantero con pelota dominada, sin necesidad de golpearlo; de una bohemia subida y con tono ancestral; tenía una buseta que en los fines de semana llenaba de músicos merenderos; un dia en Pereira, tomando en una cantina compró un burro, lo montó en un camión y lo tuvo en el patio de la casa que no tenía solar; terminó su fútbol por 1970 regresando al Once Caldas; a causa de un problema circulatorio, le fue amputada una pierna; fue la vida del Barrio Vélez en los años 60.

Victor Pipa Solarte, jugador de brillantes temporadas en el Deportivo Cali de final de los 60 y comienzo de los 70, aparentemente tímido pero de gran personalidad en la cancha.

Hugo Marquez, natural de Barrancabermeja, llegó al Caldas desde su reaparición por 1961 y jamás se fue del cuadro albo; titular por mas de diez años, además de esta selección estuvo también en las eliminatorias de un torneo suramericano que ahora llaman Copa América. Bohemio, salsero, sufrió el abandono directivo y del mismo aficionado cuando mas lo ha necesitado. Son contados los jugadores con largas campañas en un solo club, recuerdo a Gilberto Osorio con Nacional, Héctor Canocho Echeverri con el DIM, Alejandro Brand con Millonarios, creo que Carlitos Rodriguez en Santa Fe, Reyes en el América, al igual que Gilberto Cuero, puedo estar equivocado.

Germán “Burrito” González, todos lo recuerdan, Cúcuta, Cali, Pereira y vuelta al Cúcuta en donde hoy trabaja con divisiones menores; clase por montones,jugador de varias selecciones nacionales.

Harvey Colonia fue un jugador de una época linda del futbol del Valle, época de Hugo Varela, Fernando Home; Harvey se destacó con el América de Cali y tuvo buenas campañas en el DIM, volante con gol, ya falleció.

Gilberto Osorio, ya lo mencionamos e hicimos crónica, nació para el fútbol de reconocimiento en el Nacional de Turrón, así se conocía el equipo que llegó a la primera de la liga y que le abrió las puertas a Gilberto para una carrera de mas de 15 años y que rubricó como técnico con Once Caldas, Cúcuta, Pereira y Nacional. Aun dirige en equipos de la liga, pero su asesor es Rodrigo Castañeda y así le va.

Fernando Sierra, ya fallecido, arquero longílineo que la gente decía que no veía de noche porque cargó con la cruz del famoso 7-2 contra Nacional; de buenas campañas con el DIM, tuvo que esperar mucho pues el Caimán Sánchez no se lesionaba; atajó para Santa Fe, Nacional, Bucaramanga, Cali; cuando se quedaba sin contrato volvía al futbol aficionado, especialmente a Coltejer.

Germán Castellanos, este es otro que pienso solo jugo y vivió para el Tolima, aunque talvez pasó por Santa Fe. Después de su retiro fue el preparador fisico del equipo pijao en la época de Marcos Coll, Severiano Ramos, Delio Gamboa y otros técnicos mas. Como jugador gozaba de tremendo disparo y de buena técnica.

John Jaramillo, productivo centro delantero de Fabricato, llegó a las Selecciones Antioquia y luego a la Colombia preolimpica del año 63; en el fútbol profesional, como jugador del Medellín, se acomodó a ser puntero derecho, el área habia que entregársela a los delanteros foráneos, pero así y todo, Jaramillo siguió cosechando goles, este bellanita que hace décadas se radicó en España.

Pedro Nel Castillo, una mole de cemento, un defensor que infundía miedo por presencia y fuerza, un señor fuera del campo; la mayor parte de su carrera la realizó en el América de Cali; en el exterior jugó para el Comunicaciones de Guatemala, donde luego se radicó por varios años.

Luis Carlos Paz, puntero derecho de fútbol alegre como su estilo de vida, habilidoso, rápido, con gol y solidario cuando había que marcar. Mundialista de Chile 62, jugo para América, Medellín, Santa Fe, Millonarios, Once Caldas, Tolima. En su mejor momento, realizó una gira con Racing de Argentina por varios paises de Centroamérica; el popular ” Curruche”, gozó de gran aprecio entre sus compañeros por su fino sentido del humor; en la cancha, fueron muchos los que lo padecieron.

Bernardo Valencia, paisa nacido en Manizales, criado en La Floresta, de los jugadores más recordados por los historiadores, hizo una época como crack no solo en el Deportivo Cali sino también en Nacional; fungió como técnico especialmente en el DIM; fue maestro en la cancha y profesor de academia; varias selecciones nacionales. En ratos de bohemia, es un desordenado libro de anécdotas; cuando lo llevan a los medios, es dominador de la audiencia; tanguero de ley.

Arturo Segovia apareció en 1962 en el campeonato de Medellin, era centro delantero al lado de otro buen jugador que fue con él al Tolima, Zera Zera y de un bizoño puntero derecho al mejor estilo del Robinho de hoy: Henry Toscano. Segovia luego sería el marcador con más vigencia en Millonarios y de larga presencia en seleccionados colombianos. Naturalmente también jugó para su Junior de Barranquilla. Recuerdo que en esa selección del Atlántico jugaba un marcador a quien le faltaba un brazo; en un partido, volió el muñón con el reflejo de detener un balón y el árbitro le cobró mano dizque por sospecha. Talvez algun apostador tipo Chilangas o Tabaco lo recuerden.

Hermán Aceros habia nacido en otro campeonato nacional en la ciudad de Medellin, pero de 1956; llegó con Santander a las órdenes de Pacho Carvajal y con un arquero de vieja y grata recordación, Elciario Gonzalez. Puntero derecho que maravilló con su plasticidad, después sería figura de Bucaramanga, Cali, Medellin, Millonarios y otros; también sería técnico de algunos cuadros profesionales y anotador en el famoso 4-4 con Rusia..

Heriberto Solis, arquero costeño de un buen número de equipos, de varias selecciones, de larga vigencia, pintaba como titular de esa selección. Ya falleció.

Finot Castaño, caldense, con una buena carrera en Millonarios en donde hizo valer su corpulencia y su violenta pegada al balón. Dueño del puesto como defensor central en lindas épocas campeoniles de Millonarios. No cuajó en su idea de ser técnico, pero le cabe el honor al lado de Hugo Gallego de haber salido campeones juveniles por primera vez con la seleccion Colombia en el año 1987 en Pereira. En ese torneo la gente iba dizqe a ver al “Lalo” Maradona, un tronquito y se perdian de admirar al flaquito que entraba por ratos y se apellidaba Cannigia.

Elías Rincón, el del Cúcuta del zoológico, con el burro, el culebro y el mico; no existian los partidos televisados y Rincón no pudo mostrarse mas, estaba lejos, en la frontera, pero sus condiciones le valieron esta escogencia.

Edgar Gaviria, el Chonto,  alto nivel de un fenómeno que nos dejó el año pasado. Igual debemos decir del mariscal Oscar López, señor de la cancha y de la vida y que también se adelantó pa esperar.   

Braulio Bolaños, creo recordarlo en el América, sus méritos tendría al ser seleccionado dentro de esta gran nómina.

No están en la foto pero también pertenecieron a la selección Jaime Salazar, otro de los que nunca cambió de equipo, siempre en el DIM, siempre presente en la nómina titular y lo más bonito, a pesar de ser defensor, jamás recibió expulsión; a pesar de su estatura , fue un excelente cabeceador. Vive en Medellín, siempre en La Toma de su alma.

Otros ya conocidos, la memoria es noble con sus recuerdos fueron Jorge Ramírez Gallego o Jorge Gallego como se conoció siempre, goleador de raza que hizo historia desde sus inicios en Millonarios al lado de Edison Angulo.. Delio Gamboa, con un apodo que le calzaba muy bien, “Maravilla” y con pasaporte de crack que lo identificó en sus años en Méjico. Joaquín Sánchez, de larga actividad en el Deportivo Cali, terminó su ciclo jugando para el Tolima del mismo Gamboa.

Efrain Castillo y Alfonso Cañón llegaban de la Selección Colombia que jugó el Suramericano Juvenil de 1964, de agridulce recordación. Dulce por el gran equipo que nos representó y agrio por la actitud arbitral que nos privó del derecho al título en el partido frente a Uruguay. Estaba también Uriel Cadavid, puntero de cualquier lado, potente pegada, mucho gol, velocidad y pavor a los marcadores tipo “Ñato” Ortiz, “Pelé” González, “Pequeca” Vélez y eso que no le toco Rubén ” Terra” Vélez.

Bueno, creo que vale como recuerdo, como documento en la historia de nuestro fútbol; los viejos, hagan memoria y cuentenle a los muchachos que siempre hubo muy buenos jugadores pero sin televisión e incluso sin la presencia de un mal que a veces se hace necesario, el de los empresarios . Ah, pero González, Jesurum, Bedoyas, Yunis y demas malos dirigentes, de esos, hubo siempre.  
[Álvaro "Polaco" Galeano]

FIGURA DEL RECUERDO: ANTONIO “TOÑO” RÍOS

alvaro-galeano1COMO EL TANGO, ¿A ESTE QUIEN LE QUITA EL BAILAO? ¡ERA BUENO DE VERDAD!
Por Alvaro Galeano, Maryland, USA [algagil@hotmail.com]

-Hay cantidad de exfutbolistas que, a pesar de sus cualidades y condiciones, siempre presentaron un bajo perfil, casi que ni se daban cuenta de su presencia mediática ni la admiración del aficionado; muy pronto pasan al olvido. Por eso me sorprendió gratamente que Hebert Barona, exjugador valluno, en una entrevista trajera el recuerdo de Antonio Rios como uno de los mejores punteros que había tenido como compañero; como yo lo tenia a Rios en mi lista de figuras del recuerdo, hoy aprovecho para traerlo a esta pequeña ventana que rescata parte de la memoria del fútbol paisa.

-Antonio Rios Patiño nació hace 59 años en el sector de Belencito, allá en la parte alta del Barrio La América, pero muy pronto sus padres deciden cambiar de vivienda y llegan al Barrio Alfonso López, sector humilde, su geografía no permitía tener escenarios deportivos, pero los muchachos se las ingeniaban para jugar en sus empinadas calles, visitar barrios vecinos en los famosos desafios. Asi, se fue puliendo la habilidad y la velocidad de Antonio “Toño” Rios, lo que empieza a demostrar en un equipito que se llamó Almacén Gustavo Echeverri, según el recuerdo del mismo Toño. Muy pronto es llevado al equipo que representó a Tejidos Leticia, Telsa, equipo que en un principio lo dirigía uno de los señores Rabinovich, dueños de la empresa y de hoteles en la ciudad; luego el equipo lo tomaría el argentino Marcelo Juárez, aquel defensor central que jugó para Medellin y tuvo la suerte de jugar Copa Libertadores en 1967. Ese Telsa era un buen equipo que tenía al famoso “Borracho”, al negro Brand, al “Burro”, términos con los que son mas fácilmente recordados por los amantes del fútbol aficionado.

El paso por Telsa y sus condiciones técnicas lo hacen ficha obligada en la selección Antioquia que va al campeonato nacional en Villavicencio del año 1972; su técnico, Humberto ” Tucho” Ortiz. Destacó de esa nómina a algunos que antes no he mencionado como Salvador Quiceno, era delantero y en el fútbol profesional fungió como marcador izquierdo y con el nombre de Salvador López Quiceno, con recorrido por Nacional, Once Caldas y Santa Fe. Los tres arqueros pudieron ser algo y se quedaron en prospecto: Gabriel Mejia Jr, Carlos Arboleda y Rafael Atehortúa, todos con participación en seleccionados nacionales juveniles. Habia defensores de alto nivel como Darío Vélez, hoy director técnico con recorrido en el fútbol rentado. Sergio Loaiza que creo estuvo en Millonarios antes de estar en Nacional. También estuvo Héctor “El Mono” Echeverri, gran jugador de UPB, creo hoy ingeniero. En esa selección, por lo abultado en número y en calidad, Toño Rios entraba y salía, había rotación, pero ya pertenecía al Medellín, jugaba el torneo de reservas e iba creando en el país la imagen del puntero de antes que ya no se veían tanto, amante de la raya mas que de la diagonal, con centro perfecto mirando la pelota y con certero disparo para goles espectaculares, que no fueron pocos.

En 1973, ya asentado en la nómina del DIM, Toño Rios tiene que esperar, el titular es Oscar “El Papi” Mejia, puntero con poco o nada de gol, pero con una habilidad impresionante y un pase gol constante; en la otra punta estaba Ponciano Castro, ya consagrado e ídolo; algún día se iba a dar y creo que fue por septiembre de ese año que entró como relevo de Javier Tamayo; le ayudó el que Santamaría y Hugo Gallego salieron del equipo y Ríos empezó a jugar incluso haciendo de volante con Juan Carlos Sarnari para luego consolidarse como titular, bien por derecha o por izquierda, con el argentino Amarilla como centro delantero y con Oscar Mejia o Ponciano Castro por el otro lado. Fue un muy buen año en su segundo semestre para Antonio Rios. Incluso su primer gol en la máxima categoría se lo anoto al Once Caldas, en un partido de empate a dos goles.

El año 1974 es el de la consagración de Antonio Rios en una nómina de respeto con Roberto Vasco, Carlos Gaviria, Nolberto Molina,Dario López, Pacho García, Juan C. Sarnari, Álvaro Calle, Javier Tamayo, Jorge “La Rata” Gallego, Ponciano Castro y naturalmente, Toño Rios; también atajó por largos periodos Antonio Carusso, de discutibles condiciones, pero de procendencia gaucha al igual que sus paisanos Tolizzano y Keurikián. También tuvo muchas oportunidades el caleño Jorge “El Pana” Collazos, un buen jugador, figura de un seleccionado colombiano, pero que no pudo madurar como se esperaba. Toño fue titular en casi todo el año, llegando a jugar incluso como marcador de punta cuando se lo requerian, no decía no a nada, jugar era su gusto, era profesional, pero con ganas de aficionado. Sinembargo el año 1975, esa confianza que le había brindado don Francisco Hormázabal, la perdió con la ida del brillante austral, llego Tucho Ortiz, luego Pizzutti, habia una línea de argentinos del que se salvaba Peckerman, pero desentonaban Pinasco, Mecca; estaban Bernardo Aristizábal, Domingo Gonzalez, talvez Toño se disipó, incluso muchos pensaron en un final tan precoz, aunque en el segundo semestre tiene más participación, pero la vida le tenia preparado su mejor momento: Llegaba al Once Caldas y era 1976.

Gilberto Osorio, otro paisa de larguísimo recorrido en el Atlético Nacional, sería el encargado de darle valor al fútbol alegre, de los dominadores de balón, de la habilidad endiablada, había que recuperar la memoria de lo que dejó Lobatón, Velásquez, Darío Vásquez, Márquez y Gómez y la memoria de Walter Gómez merecía un homenaje. Por eso llegan Nelson Gallego, John Jairo Restrepo, Salvador López Quiceno. Pacho García, los argentinos Meija , Cierra y Osvaldo Palavecino, goleador con la suerte de tener dos punteros como pocas veces se dan, caso Gallego y Rios, que lo catapultan al Nacional donde refrenda su campaña.

Son varios años de alegria para Toño Rios en su permanencia en el Caldas. Un dato estadÍstico que encontré en algun lugar, me dice que Toño Rios jugó 310 partidos con el Caldas y anotó 63 goles, muy buena cantidad en un jugador que le gustaba mas “perriar” y disfrutar a sus marcadores llevando la pelota ligada como con un caucho; cuando recordaba que tenía equipo, tiraba el centro que Palavecino con mucho gusto convertia en gol.

Una anécdota muy simpática. En un partido en Cali, ganaban 1-0 y le ponen a Toño un pase profundo que él aprovecha con su velocidad y se va raudo al arco, sonó el pito por supuesto fuera de lugar, el arquero Constantino se para y Rios coge el balón con la mano para ir a protestar y sonó el pito real del árbitro y le cobró la mano; el primer pitazo había salido desde la tribuna.

También compartió vestuario y campo con Carra, Victor Hugo del Rio, Victor Quiñonez, Nolberto Molina, Ramón Orlando Gómez, otro que disfrutó’ del trabajo de los traviesos punteros Gallego y Rios y la habilidad de Gentil Serpa. Recordarlos a estos hace agua la boca del exquisito juego de fútbol de la calle. Es que con Once Caldas pasó lo que pasó con un filósofo griego, cuando le preguntaron: ¿Para dónde vas? Y él contestó: “A detener mi educación, voy para la escuela”. Es mas o menos; para ganar algo, Once Caldas tuvo que ser práctico y jugar feo, no gustar, así ganó títulos. Cuando jugaban como de potreros, llenaba estadios, ibamos a ver de cual sombrero brotaba la magia, de la sensatez éecnica de Gallego o de la loca bohemia del fútbol de Antonio Ríos.

El paso por el Caldas catapultó a Ríos a la seleccion Colombia; eran los años de Vidinic y de Bilardo. Jugó algunos partidos importantes de preparación, recordamos en los Estados Unidos contra United, una tarde de inspiración contra el Nothigans Forest de Inglaterra, nuestra selección ganó 5-1 y Antonio Rios anotó tres de los goles; tambien contra el Cruzeiro hizo un gran partido. Para los partidos previos a las eliminatorias del mundial de Argentina 78, Vidinic lo tuvo al lado de Retat, Segovia, Bolaños, Calero, Miguel Escobar, Zarate, Zape, Umaña, Vilarete y el Chumi Castañeda entre otros. Pero Toño hacia las cosas bien cuando salía al campo, pero no sentía como esa obligación, ese sentido de pertenencia a la casaca nacional y fue corto su paso. Para 1982 y las eliminatorias del mundial de España, Salvador Bilardo lo encontró más maduro, con fútbol de mas sacrificio, era puntero ventilador, recuperaba balones y tenia recorridos mas largos y lo conservó en toda la eliminatoria aunque no lo utilizó, pero si en juegos de fogueo; había buenos jugadores como Willington Ortiz, Hernán Darío Herrera, Vilarete, Pecoso Castro, Sarmiento; fue un buen roce para Toño Rios y el resultado de unos lindos años en el Once Caldas; la afición roja del DIM se preguntaba: Con qué piensan los directivos? Y entonces en que se sientan? Igual los del verde por lo de Nelson Gallego.

Al cumplir su ciclo con el Caldas, Ríos recala en el Deportivo Pereira que manejaba Darío López. Era talvez 1983, 84, un buen Pereira que sinembargo no salía de la media tabla; recordamos jugadores como Gabriel Chaparro, Arce Valverde, Pompilio Paez, El Vallenato Agudelo, Carlos “Pachamé” Rendón, Roberto Vasco y Toño y sus diabluras por las rayas, que era derecho o izquierdo.

Cuando sale del Pereira, parecía que era su final, pero le quedaba un último capítulo en el fútbol rentado. Por gestión de Rolando Serrano es llevado al Cúcuta  junto a Diego Bonilla, creo que Ángel María Torres y el uruguayo Juan Ramón Carrasco; pensaban con ellos motivar a la afición, no respondió, y Toño Rios considera que es su final, arregla con los directivos y regresa a Medellín. Allí se reúne con su familia, pero ahora con más ganas disfruta el fútbol, juega balón con equipos de veteranos en torneos en Itagüi. Próximo a cumplir 60 años, aún tiene bastante restos de su clase y comparte con Pepe Vasco, un gran defensor central que se quedó talvez porque tenia mas de lo que a Toño Rios le faltaba: una habladera que no la para nadie; tambien juega Héctor Holguín de quien ya hicimos recuerdo y otras figuras como Luis “El Flaco” Salazar, ex Dim y Nal, Mario Muñoz Pimienta, otro gran jugador que no pudo demostrar su clase por el exceso de extranjeros que nos negó el disfrute de criollos con más clase, muy tímidos y hablao paisa.

La tercera edad  de Antonio Ríos la disfruta con su familia, sus hijas Viviana madre de Daniela y Vanessa que le dio como nietos a Carolina, Alejandro con herencia de crack, tiene 13 años y Valentina. Antonio Rios, con su pelo blanco y su nieto de la mano, camina por el parque que a él también lo vio correr, le brinda los consejos de lo que no debe ser, la experiencia lo avala, pero por encima de todo, que sea como el, auténtico, que disfrute las virtudes que Dios le dio y le dice al oido: Disfrute’ mucho, conocí gente, ciudades, países. Sentí el cariño de la gente, los silbidos del olvido y, al final supe que mi gran tesoro es mi familia, el gol de mi vida. Lo que nadie le niega es que fue crack.
[Álvaro "Polaco" Galeano]