Un tren que poco a poco se descarrila

Por Rogelio Ruiz V.  [ruizv.rogelio@yahoo.com.co]

Después de salir el sábado del estadio y en medio de la desazón de los 23 mil hinchas que pagamos 457 millones de pesos, me fui a rumiar mi tristeza a San Jerónimo y a Santa Fe de Antioquia y a pensar en qué sigue para este mediocre Atlético Nacional.

Tácticamente el verde no tiene nada, no hay jugadas de laboratorio, no hay sorpresas y cada jugador quiere ser protagonista. Tanto es así que a la hora de cobrar un tiro libre, todos corren a pegarle al balón a ver si de pronto hacen gol y con ello salir como héroes de la jornada. Es que definitivamente hacer ahora un gol en Nacional no solo es motivo de grandes titulares en la prensa escrita sino de los mejores elogios en la hablada.

Todos se pelean por anotar, hay egoísmos y poca comunión. No hay comunicación y menos entendimiento. Se van a entender más fácil el gato y el ratón a la hora de dividir el queso que la plantilla titular de Atlético Nacional. Jugadores cortos, sin ideas y pobres a la hora de definir. Lateralizan y no profundizan. No encaran, no levantan la cabeza para ver qué compañero está en mejor posición de gol. Como las veces que tuvo Micolta contra Chicó o las del sábado de Avilés. ¿Entonces hacia dónde va este descarrilado tren verdolaga?

Ya veo los giros de los sabios analistas que empiezan a hacer cuentas y ya hablan de que tiene que hacer 24 puntos de 42. Y ya hablan de un pobre 25 % de rendimiento. Que aquí ya se había dicho. ¡Qué bueno es verlos cómo cambian de conceptos! ¡Y cómo van a cambiar si esto sigue como va… de mal…! Cómo terminan por darle la razón a este columnista.

¿Cuándo será que se dan cuenta esos aparecidos que Nacional no es de procesos? ¿Cuándo será que se dan cuenta que Nacional invierte esas sumas es para ganar? ¿No para empatar ni para llevar 3 puntos de 12 posibles? ¿Tres miserables empates? No me da risa pero sí me sonrojo…

Y me da pena saber que la mejor hinchada del país está conmigo y me lo hace saber a través de sus mensajes porque no es justo uno ir a un estadio y ver lo que vio. Una defensa que mejoró notablemente con los jugadores que pedíamos: Nájera y Murillo. Henríquez que se olvide de titular. Falta que salga Calle y listo el pollo por ese lado.

El medio bien Mejía pero muy mal Córdoba, Torres y Pajoy y bien Avilés y pésimo Uribe. Cuando entraron Mosquera, salvo su chepazo en el palo, mal, muy mal y Micolta y Duque no pudieron hacer mucho.

Ante tamaña debacle quiero saber la opinión de los hinchas, que dicen, que sería lo mejor para el verde.

Ya fijé mi posición muchas veces y es que si esto sigue así el técnico se saca solo, ahora si la cosa mejora, todos tan contentos y no es que si yo gano muy bien pero si pierdo son unos hp. ¡No, jamás trato a la gente de manera despectiva e insultante! Solo pienso que Nacional debe ganar y estar arriba y no sufrir ni padecer como lo hace ahora.

Vuelvo y repito: Nacional es el equipo más grande de este país y como tal debe reverdecer laureles. Como tal debe salir a ganar en todos los estadios y que si pierde lo haga con las botas puestas. ¿O es que no saben estos personajillos qué es morir con las botas puestas?

Les voy a contar que tipo de analogía es: morir con las botas puestas es morir entregándolo todo, en cualquier actividad de la vida. Es pasión, ganas, verraquera, enjundia, vigor, fuerza… En el fútbol, para quien esto escribe, es una condición sine qua non…

¿Han visto eso en Nacional? Yo no he visto nada y va a morir sin tener las botas puestas, solo unas medias (a lo mejor rotas)* y unos guayos (a lo mejor también rotos)* que la historia dirá que pisaron solo la grama. De resto… nada, absolutamente nada.

A mí que no me vengan a hablar del futuro porque es incierto. Nadie sabe qué va a pasar mañana. Yo vivo el presente y ese presente me dice hoy que Nacional no está entre los 8. Qué hacemos pues. No está y listo. Si mañana (ojo, futuro) Nacional mejora, viviré ese presente y lo celebraré a rabiar pero a estas alturas no me queda más remedio que rumiar mi tristeza y desazón por ese Nacional que no levanta y que como va, va directo al cajón.

¡Alerta! ¡Atención! ¡Urgente! Un tren llamado Nacional está a punto de descarrilarse y va rumbo al despeñadero. Que alguien lo detenga por favor porque sus maquinistas, hasta ahora, no saben manejarlo…

*Por esas medias y esos guayos entra el billete y se vuela la inversión, con un mal olor…
¡Viva Nacional!
El Verdolaga

Quedar bien con Dios y con el diablo

 

Por Gilberto Maldonado Bonilla [gillmaldonado54@yahoo.com.ar]

Si eso es lo que pretende el jefe del cuerpo técnico de Atlético Nacional entonces “apagá y vámonos”.

Eso se colige de declaraciones donde consigna el própósito de darle oportunidad a todos los jugadores.

¡Las oportunidades y la continuidad son algo que se debe ganar y no son producto de la filantropía del cuerpo técnico.

¿Acaso quiere adicionarle un error más a la lista? ¡Crasso error!

En esta época de crisis deportiva, se oye, se lee, el inconformismo porque no se mantiene una nómina o , bien, porque los cambios operados en ella no son los que las circunstancias requieren.

Todo cambio nominal debe ir únicamente en la dirección, con el objetivo, de salir de la crisis actual de Atlético Nacional.

En este imperativo histórico no caben consideraciones humanitarias o filantrópicas. Se trata del ajuste de las piezas de la gigantesca máquina que se resiste a despegar.

Se trata de eliminar sistemáticamente las piezas que no encajan en el engranaje.

El tiempo es corto, demasiado corto. La idea de la pérdida de un nuevo semestre en lo futbolístico ya se asoma. La filantropía puede acelerar ese nuevo proceso de frustración para la masa seguidora de Atlético Nacional.

La filantropía también puede hacerle notar a la Organización Ardila Lülle que la gran inversión debe irse asentando en el grueso libro de pérdidas. Dinero no es sinónimo per se de resultados.

En justicia, no todo es malo en el cuerpo técnico. Su propuesta su proyecto futbolístico, puede dar sus frutos; me atrevo a decir que es viable.

La prueba radica en que las opciones de gol se crean. El nuevo enigma es el como concretar buena parte de esas opciones.

El señor Juan Carlos Osorio, como gran representante de la raza humana, hace difícil lo sencillo. Nada difícil es darle a cada jugador lo suyo.

Al que demuestre actitud, sentido de pertenencia, el gran premio ha de ser la continuidad con los beneficios que eso conlleva a corto y largo plazo.

Se debe asumir estas fechas anteriores como un vacío de tiempo. La urgencia de resultados, los que medio sacian la sed vampiresca de los resultadistas, no debe ser una arista mas de la espada de Damocles. El objetivo debe centrarse en la llegada al grupo de los ocho; de ahí en adelante lo que se consiga es ganancia.

La llegada al grupo de los ocho debe asimilarse como un primer paso en el anhelado proceso de recuperación futbolística y de resultados.

Dada las corrientes que amenazan con ahogar deportiva e institucionalmente a Atlético Nacional, nada raro un nuevo revés; nada extraño que tengamos que hablar y ver nacer un nuevo proceso, muy a pesar de la urticaria que produce dicha palabra.

El problema no son los procesos por si mismos. El problema lo constituye la mentalidad cortoplacista e inmediatista de todos los estamentos verdolagas.

Y a los enemigos asérrimos de los procesos: éstos son el producto invitable de la mentalidad resultadista a la que tanto le rendimos pleitesía.

Un buen albañil no necesita tumbar una casa para cambiar un ladrillo.
Gilberto Maldonado Bonilla.

¿Nacional cómo va a lograr estabilizar su esquema con tanta cambiadera?

Por Mario Andrés Viera

Mi columna del pasado 13 de Agosto la terminé de la siguiente manera: “…Como hincha me gustaría soñar con una victoria, pero como analista mi intuición me guía por el camino del tercer empate en línea en el mejor de los casos.

De corazón ansió errar en mi coqueteo con la futurología. Pero la verdad este Nacional parece diseñado hasta el momento para cosechar empates…”. No me siento orgulloso ni me place acertar en este tipo de vaticinios que conspiran en contra de los intereses de la institución la cual uno ama.

Pero el afecto no puede ser un velo que nos afecte el buen juicio y nos llame a confusiones. Como de costumbre empecé a seguir el encuentro con particular atención y me encontré en ese momento con una agradable sorpresa, el Mister afrontaría el encuentro con un doble 5, algo que tanto le habíamos reclamado en función de recuperar el equilibrio extraviado.

Volvió a rotar la nómina (como ya es costumbre) en su pareja de centrales y esta vez ocuparon las respectivas posiciones Murillo-Nájera, sigo pensando que es la dupla que mejor se complementa, pero no se les haga extraño que en el próximo encuentro reaparezcan triunfalmente, Henríquez- Medina.

 Personas que conocen de cerca el trabajo de Osorio, afirman que los constantes movimientos en el once titular se dan porque el Mister alinea sus jugadores de acuerdo con las cargas de trabajo que van acumulando, es decir, a medida que él considera que los jugadores se van agotando, le ceden su puesto a un compañero que tenga menos desgaste. No se la verdad como va a lograr estabilizar una nómina tipo de esa manera, pero bueno somos ignaros en el tema, a lo mejor son recetas traídas de la Barclays League y que desconocemos los del tercer mundo. Esperemos que le funcione, porque hasta ahora la táctica británica no ha podido vencer la predecible malicia indígena y ahora cosechamos 3 puntos de 12 y esto se empieza a apretar.

A estas alturas el semestre pasado teníamos 9 puntos y nos quedamos afuera.
¿Se permite soñar la clasificación con 6 puntos menos? Digamos que si para no ser tildados de pesimistas, pero de ocurrir lo contrario, también nos queda nuestra conciencia tranquila al saber que lo advertimos.

Volviendo al encuentro en sí, hubo algo que me dejó particularmente meditabundo. Muchos hablan de una mejora en Nacional en la segunda parte, pero si somos justos y mientras fueron 11 contra 11 el encuentro estaba equilibrado.

Nacional: ¿Cuánta más decepción?

 Por Bellaned Restrepo [maberesu@hotmail.com]

 

Una, primer semestre 2012; dos, ensayos contra Cali; tres, inefectividad ofensiva (marcar goles)… y siga sumando decepciones, frustraciones con este Nacional que nada de nada. Siguen las puñaladas a lo más profundo del corazón verdolaga.

Los directivos de Nacional solo saben de gastar dinero en jugosos contratos a jugadores mezquinos que lo único que quieren es llenar sus bolsillos y cuentas bancarias a costa a los hinchas masoquistas que en cada partido de local asisten al estadio esperanzados en un cambio drástico de la situación.

Quién maneja los hilos de Nacional? Quién asesora al dueño de Nacional? Junta directiva ineficiente o mezquina también?

El problema institucional de Nacional se ha socavado tanto que cualquier técnico que llegue a pretender marcar un camino, se irá por ese mismo camino cabizbajo y como inoperante ante tanto poder que poseen los jugadores de Nacional.

Pensando como hincha, de verdad es tan difícil encaminar un proyecto con unas buenas divisiones menores que alimenten al equipo principal marcando diferencia en el rentado colombiano y apuntar a retomar la importancia internacional? Que en Nacional no puede haber tiempo para encaminar proyectos? Qué sería de Nacional si todo el dinero que se ha gastado en jugadores pusilánimes se hubiera invertido en las divisiones menores y en técnicos fundamentadores de los mismos? Cada técnico llega con su lista de jugadores para realizar el trabajo que pretende y qué lista de exigencias muestra la dirigencia?

Mientras yo me sigo preguntando qué clase de técnico es Juan Carlos Osorio si el anterior era un chofer bisoño manejando un Mercedes-Benz, veré si lo que tanto trabaja Osorio tiene frutos en este Nacional que está cargando un peso tan grande, una presión tan incómoda que poca certeza tengo de salir de este bache que parece un foso.

La presión de ganar todo lo que juegue y contra quien juegue es inherente a equipos con tanta historia, para soportar esa presión se requieren jugadores con tanta fortaleza mental que de esos pocos hay, y menos en Colombia. O será que en Nacional lo que se requiere es invertir un” poquito más” y pasar de “puros criollos” a los “menos criollos”?

Ay Nacional, VAMOS NACIONAL!!!
[Bellaned Restrepo]

Nacional mejoró pero… al final no pudo con Millos

Por Miguel Robledo Restrepo [miguelrobledo11@gmail.com]

En un partido que en el segundo tiempo fue de absoluto dominio Verdolaga Nacional fue incapaz de penetrar el bosque de piernas que atravesaron los azules y las veces que lo hizo no supo resolver.

Desde el pitazo inicial vimos a un Millonarios que no quería salir de su zona y que las pocas veces  que intentó arrimarse lo hizo con remates de media distancia o con pelotazos buscando a Wason mientras estuvo en el campo.

Nacional ante el magro asedio azul pudo adelantar sus líneas y pararlas lejos de su pórtico y su cuarteto defensivo tuvo poco trabajo en el primer tiempo. Muy temprano en el juego Millonarios vio a sus dos volantes cabeza de área amonestados, Elkin Blanco, con la misión de anular a Macnelly se dedicó a blandir guadaña a diestra y siniestra, mientras Yonny Ramírez les guardaba la espalda a sus compañeros, Tancredi se prodigaba por todo el campo y Omar Vásquez trataba de sorprender con pases largos y aún con remates de media distancia.

Por su parte Nacional intentaba explotar la velocidad de sus puntas Avilés y Pajoy pero con poca profundidad dada la imprecisión de Macnelly en los pases y la desesperante costumbre de Uribe de recibir de espaldas al arco.

Para el segundo tiempo el panorama varió sustancialmente. Nacional al ver las pocas ganas ofensivas del rival se volcó con todo sobre el marco de Ramos y a los 5 minutos vino la jugada más clara del partido: Una corrida de Avilés de derecha a izquierda, su pase a Pajoy y el preciso centro rasante de éste para que Uribe con el marco a su disposición marrara una opción irrepetible y creo que este error le costó la salida pues inmediatamente Osorio Sacó a Uribe e incluyó a Duque con lo que Nacional ganó en profundidad. A esto le siguió la expulsión Merecida de Elkin Blanco con lo que Hernán Torres se vio obligado a retrasar a Cosme y dejar a Wason como único hombre en punta y sin enlace.

Desde ese momento Avilés Hurtado se convirtió en una constante pesadilla para la zaga azul con sus constantes incursiones por derecha y de paso enloqueció a Járol Martínez. A esto se sumó la entrada de Mosquera por Jherson Córdoba; el mosco si bien corre poco y no tiene vocación de marca hizo una excelente asociación con Avilés Hurtado que si no rindió sus frutos fue por la buena noche del Panameño Torres y del Portero Ramos.

Recordemos jugadas como la del tiro libre cuando Pajoy quiso emular lo hecho contra Junior pero su tiro le salió muy al centro y al cuerpo del portero Nelson Ramos y otra incursión individual de Avilés cuyo remate fue bien neutralizado por el portero; otra de gol salvada por Lewis Ochoa. Casi pudiéramos decir que el segundo tiempo fue una herradura. ¡Ah! Y me faltó la opción más clara; el remate desviado por Juan David Valencia cuando Yonny Ramírez se quedó enganchado habilitando y la defensa azul con la mano arriba vio cómo Valencia enviaba el balón afuera.

En fin, fue un monólogo que Nacional no supo resolver y que le costó dos valiosos puntos y hundirse más en el fondo de la tabla. La situación si bien aún no es desesperada, prende las alarmas y les avisa a Osorio y a sus dirigidos que el tiempo se está agotando; tres puntos de doce posibles dan un pobre rendimiento del 25%. Y los hinchas no queremos más de lo mismo.

En resumen fue un partido agradable, desequilibrado en la cancha por la notoria superioridad Verde en el segundo tiempo lo que lastimosamente no se reflejó en el marcador. Millonarios sigue siendo un sólido líder con 83,33%. Faltan 14 fechas y las posibilidades empiezan a disminuir. Las cuentas indican que Nacional debe ganar al menos 24 puntos de los 42 que restan.

Avilés, lejos la figura de Nacional-Millos

Por Miguel Robledo Restrepo [miguelrobledo11@gmail.com]

Análisis individual de Nacional-Millos

CRISTIAN BONILLA: Muy bien en tres remates directos que recibió. El resto del tiempo fue un espectador.

ELKIN CALLE: Por primera vez y ante la salida de Wason lo vimos proyectarse al ataque buscando asociarse con Álex Mejía y con Avilés.

FRANCISCO NÁJERA. Sin problemas pues Millonarios poco atacó. Un poco quedado en un remate  desviado de Wason. Subió a buscar el cabezazo.

OSCAR MURILLO: Otro que no tuvo a quien marcar. Pienso que ésta debe ser la pareja de centrales.

JUAN DAVID VALENCIA: En el primer tiempo debió marcar a Cosme; en el segundo pudo lanzarse al ataque y desperdició una de las opciones más claras.

JHERSON CÓRDOBA: Debió entenderse con Omar Vásquez; ganó y perdió. Salió para darle paso a Mosquera ante la expulsión de Blanco.

ALEXÁNDER MEJÍA: Bien en recuperación y claro en la salida, buscando siempre a Macnelly y a Hurtado.

MACNELLY TORRES: Anda en bajo nivel. Impreciso en los pases y los pelotazos no le salen. Desconectado de la línea de ataque. Aparte de bien marcado inicialmente por Blanco y luego por Ramírez.

AVILÉS HURTADO: Lejos, la figura de la cancha; gambeta, sorpresa, desequilibrio, asociación y remate. Le faltó el gol pero se ganó la titular.

FERNANDO URIBE: Mientras reciba de espaldas al arco va a ser improductivo. Se comió un gol hecho.

JOHN FREDY PAJOY: Es un jugador de mucha movilidad; jugó en todo el frente de ataque y se asoció con Avilés. Insisto en que debe trabajar el remate al arco.

LUIS FERNANDO MOSQUERA: Con su aparente parsimonia fue el socio de Avilés y de Duque. Estrelló un tirazo en el travesaño.

JEFFERSON DUQUE: Hoy por hoy es más que Uribe. Merece la titular; al menos busca recibir defrente al arco.

FELIX MICOLTA: Poco tiempo para juzgarlo. Participó del frontón.

JUAN CARLOS OSORIO: Me parece que planteó el partido bien. Ante el poco interés de Millos por atacar soltó a sus hombres además de que hizo cambios oportunos. Pero tampoco podía entrar a la cancha a rematar al arco.

MILLONARIOS: Entró a especular y a contragolpear con dos líneas de cuatro en las que sobresalieron los dos centrales Román Torres y Pedro Franco además de Ramírez y Tancredi. Cosme muy retrasado y Wason muy solitario sólo le ganó un balón a Bonilla ante un pelotazo de

Omar Vásquez, el mismo que obligó a Bonilla a estirarse comenzando el segundo tiempo.