ENTRE BUENOS AIRES Y VILLAVICENCIO

philip-montoya-wPor Philip Montoya [cratilo500@yahoo.com]

Con los ojos en Buenos Aires para ver el partido Vélez Sarsfield-Huracán que definía el campeón del fútbol Argentino, y los oídos en Villavicencio para escuchar el partido Centauros-Atlético Nacional que definía el 3º y 4º puesto de un cuadrangular amistoso, pasé la tarde de éste domingo 5 de julio de 2009.

Mientras en Buenos Aires llovía y caía granizo, en Villavicencio salía el sol y hacía mucho calor según los narradores locales.

En Buenos Aires empieza el partido y los dos equipos muestran que son fuertes y parejos. Todo transcurre normal hasta que el árbitro decide suspender el partido por el granizo que empezó a caer a los 19 minutos del primer tiempo. Se suspende pero el juez asegura que pronto se reanudará.

En Villavicencio empieza el partido y muy pronto Centauros se va en ventaja ante la incredulidad de muchos. Avanza el primer tiempo con un Nacional perdido, sin contundencia arriba, sin ideas en el medio, con una defensa insegura según los narradores locales y con miles de hinchas Verdes en todo el país preguntándonos ¿para dónde vamos?.

En Buenos Aires, después de 28 minutos de suspensión, se reanuda el partido y las acciones son muy parejas, con un Huracán que se defiende bien ante el ataque de Vélez. A los pocos minutos de la reanudación el juez sanciona penal a favor de Vélez que detiene el arquero Monzón de Huracán.

En Villavicencio, Nacional trata de conseguir el empate pero es incapaz, el ataque Verde es de una pobreza dolorosa, Baiano cobra todo, Galván desaparecido, Rentería ni fu ni fa, todo según los narradores locales, tal vez Giovanni Moreno es lo único rescatable por su talento, pero el resto del equipo es tan “plano” como el Llano. Finaliza el primer tiempo y aunque solo es un amistoso, no sabe uno ni que pensar ya.

En Buenos Aires el partido gana en intensidad porque a medida que pasan los minutos y persista el empate, Huracán será el campeón. El juego es bastante parejo y hay oportunidades de lado y lado. Sin embargo finaliza el primer tiempo 0-0.

En Villavicencio comienza el segundo tiempo y Nacional consigue el empate muy rápido y parece que el equipo Verde se enruta hacia un triunfo en éste partido amistoso. El juego mejora, hay opciones de lado y lado aunque Nacional es muy tímido en ataque, Centauros juega de igual a igual, Nacional parpadea y Centauros hace el segundo. Todo según los narradores locales.

En Buenos Aires comienza el segundo tiempo y el partido es intenso aunque con pocas llegadas claras de ambos lados. Transcurre media hora y Huracán se acerca poco a poco al título, pero en el minuto 37 llega una jugada polémica y Vélez marca el único gol del partido.

En Villavicencio, Nacional trata por lo menos de empatar para no irse con dos derrotas en dos días. Faltando 5 minutos llega el empate por intermedio de Giovanni Moreno y no habían pasado dos minutos cuando el árbitro decreta penal a favor de Centauros. Cobraron, anotaron y ganaron el partido. Al final más de lo mismo, 3-2 a favor de Centauros.

En Buenos Aires pasa lo que siempre pasa con los equipos Argentinos que no saben ni perder ni ganar. Se ensucia el partido, se le sale de las manos al juez, se mete todo el mundo al campo, se desaparecen los balones, se suspende durante 12 minutos, echan a un jugador de Vélez, en fin, hasta ahí llegó un “partido tranquilo”.

En Villavicencio, Nacional se queda con el farolito, Cabrero y sus muchachos hacen el “balance”, los periodistas hacen los análisis, los directivos hacen el “esfuerzo” y los hinchas Verdes ¿qué hacemos?.

En Buenos Aires, se arma otra gresca sobre el final donde hay puños, insultos, totazos, sangre, teatro, impotencia, gritos y lágrimas. El juez decide que es suficiente y pita el final del partido y el campeonato. Vélez Sarsfield gana su séptimo torneo Argentino y los hinchas invaden el campo. Huracán hizo un gran torneo y casi logra el título, pero lo perdió en un partido accidentado como muchos en Argentina.

Y mientras tanto en Medellín, la hinchada Verdolaga está muda, confundida, no reacciona, para algunos es solo otro partido “amistoso”, para otros pronto mejoraremos, para los de más allá los “refuerzos” harán la diferencia, para muchos esto es inaceptable, para algún sector de la hinchada no hay preocupación porque Cabrero moverá sus fichas correctamente en el torneo oficial, para un grupo de hinchas se perfila otro semestre muy complicado, pero todos sabemos que a partir del próximo viernes la cosa es en serio. La Equidad será un rival formidable para el actual equipo Verdolaga y después de esos 90 minutos, sabremos cómo será el “almuerzo”.
[Philip Montoya]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>