La bohemia, tan grande como su clase

Por Álvaro Galeano [algagil@hotmail.com]

Que vaina pues, los viejos que andamos con cachivaches y fotos viejas, como dijo un vanguardista e intocable lector, somos así; si estamos en un estadio, siempre diremos que lo de antes fue mejor. Y es que hoy, un estadio por lleno que se vea, no pierde su frialdad ni su sentimiento de soledad, ya no hay talentos de corazón y esquina, ídolos de barrio con la emoción de ser el ejemplo y el orgullo de su parcela; ahora hay jugadores prefabricados, castrados por técnicos y sistemas que llaman, efimeros en la memoria, fugaces en su presencia, y, cual presencia si andan en otro cuento, contadas excepciones. Por eso, nuestras recuerdos se llenan de emoción al traernos a figuras que nacieron a destiempo y que hoy cabrían en cualquier equipo.

Orlando Saraz Saldarriaga, divertía en la cancha que jugara, desde el río hasta San Cristóbal, en Santa Lucía, en El Coco, en La Floresta; cuando llegó a ser afiliado de la liga, los aficionados al fútbol tuvieron un motivo mas para deleitarse, ver la ductilidad de ese morenito flaco que manejaba tan bien el cuero, la visión de toda la cancha, cabeza levantada, sonrisa en cada faena, ya sabía que ese fútbol era un dulce para él.

¿Pero quién es Orlando Saraz?.
Es mejor conocido como “Meleguindo” que nació en 1941 y ha gastado toda su vida viviendo en su barrio El Coco que le dio como mejor regalo, un potrero justo enfrente de su casa, ya habría tiempo para conseguir el balón, empecemos con la pelota de números que al ser tan esquiva, le pemitió a Meleguindo Saraz aprender a domarla. Su apellido se hizo popular en el fútbol,cuando era por familia que se destacaban, recordemos sino a los Monsalves de Ramiro, Carlos, Osvaldo, Rodolfo y otros, los Agudelo de Mario, Armando, Alberto y mas; los Maturana de Francisco, Cesar, Mario; estos Saraz eran bastantes, recordando a Juan, Gonzalo, Hernando “Cayetano”, Tista, Álvaro y alguno mas que aún está en actividad y jugó en Perú, Cúcuta, Envigado etc. Hay que dejar sentado que a estos muchachos los descubrió el ojo mágico de Don Pedro Pablo Álvarez.

Meleguindo Saraz se iniciaba en un equipo de mecánicos que procedían de la recordada y temida Bayadera y cuyo nombre era Espárragos; yo tenía la idea de que algo tenía que ver el Cura Burgos en ese equipo, pero el cibernauta Juan Gonzalo Gutiérrez me hace caer en cuenta que el manejador de Espárragos era el famoso “Pibe” Mendoza; entrenaban en Barrio Triste, algunas veces estaban completos, otras veces se descomponían, algunos estaban en la guardería de Enciso; ya en este cuadro Saraz demostraba su clase en la categoría de ascenso. Pedro Pablo lo lleva a Dental Medellín que luego sería Newstetic y después sería Croydon; ya era claro su talento, cabeza levantada, entrega precisa, era todo lo contrario a su bajo perfil en la cancha, además que la bohemia madrugaba con sus tentaciones de café, Sonora, Daniel y algún tango antes de salir el sol.

En 1965 Meleguindo va con la Selección Antioquia al torneo nacional en Cúcuta, los resultados extrañamente pobres, pero ya el Quindío habia querido tenerlo en su nómina, son pocas las salidas, comparte equipo con Américo Tissera que aun vive por los lados de Guarne, Mario Duque, el recio defensor central con residencia en Atlanta, el mundialista Antonio Rada, el Viejito Vargas, el buen jugador Lolo González, el temible Elmo Palomino ya fallecido. Como dije antes, Mele no tiene oportunidad, tampoco la busca, regresa a Medellín y se enrola en Vicuña-DIM,un gran equipo que manejó Luis Alfonso Pizarro, casi una familia del mismo barrio; Humberto Toro ya fallecido, arquero que representó a Antioquia en Girardot de 1968 y jugó algunos encuentros con la profesional del DIM, Mario Sierra también fallecido, de buenas condiciones, recibió pocos consejos, tuvo cierta vigencia en la profesional y en reserva incluso con Nacional, Dario Hoyos, central querido por muchos, odiado por otros, especialmente los que padecieron su rigor, Fernando Villa, un buen delantero que incluso tuvo un hijo que jugó para Nacional y selecciones juveniles de Colombia, pero fallecido tempranamente. Luis Alfonso Jaramillo, internacional en Olimpiadas como la de México, de los mejores de esta gran época; Saúl Velásquez, marcador aplicado que fortificaba sus condiciones con una férrea disciplina táctica y personal, Hugo Gallego que no necesita mucha presentación como jugador y como técnico, brillante ser humano al que se necesita conocer de cerca para saberlo valorar, Ramiro Viáfara, otro grande en el fútbol nacional, Raul “Hacha” Álvarez otro que tampoco supo lo que tenía, al fútbol lo tomó como un juego, al fin y al cabo eso es, para que trascendencia. Como podemos ver, Meleguindo tenía cabida en esta nómina a pesar de su ya marcada bohemia.

Pasarían varios años y Orlando Saraz llega a Fabricato, es talvez su último equipo federado, allí consigue un socio para demostrar que sus condiciones parecian interminables, era Héctor Holguín que había salido de Nacional; Holguín fue una de las grandes injusticias de la historia, aún no sabemos porque no se consolidó; esa dupla Saraz-Holguin y el Pecoso J. J. Gutiérrez picando y anotando,le dieron a los sábados aficionados toda la alegría que el fútbol bien jugado puede dar. Ya se venía el declive de Meleguindo Saraz, a sabiendas del daño que se hacía, Orlando creyó encontrar en el alcohol su reinvindicación, nunca fue un bohemio cansón, la gente del medio futbolero lo acogía con cariño; sin saberlo, se convirtió en el ejemplo para que otros jóvenes vieran que la noche y sus tentaciones no sumaban.

Un día, Orlando Saraz siente un llamado divino y decide cambiar su rumbo, le hace un dribling al alcohol y hoy definido como hombre de bien, nunca dejó de serlo, canta la canción del humilde, el trabajo decente, la tertulia amena, el recuerdo sin rencor, el saber que si alguna vez se hizo daño, fue su culpa, pero que nadie de el tuvo que sentirse y que sus amigos seguimos a su lado, una pequeña forma de agradecerle la forma como nos mostró la vida, en la que el unico sacrificado fue él; nos hizo recordar otros grandes que los excesos de vida derrotó, como “Morrongo, William “Patechicle” Uribe, Argemiro “El Animalito” Sierra. Orlando “Meleguindo” Saraz, un grande sin charreteras.
En la foto, a la derecha Orlando “Meleguindo” Saraz
[Álvaro Galeano .... Polaco]

10 comments

  1. humberto   •  

    *De La Floresta: por la crónica de Álvaro Galeano
    Polaco sos rande diria casta. como todas tus notas muy bueno el escrito sobre Mele. todavía temnemos pendiente la crónica sobre el primer campeonato interbarrios, donde fue campeón La Floresta, con 106 equipos, la final contra Caicedo. Everardo Monsalve (El Bagre), Antoñin, La Gallina, Cocha, Pedro Pablo Ortiz, Alonso Mesa, Nando Sánchez, León Soto, Oscar y Guillermo Monsalve, Zurdo Vásquez, Álvaro Muñoz Chispas. No recuerdo el año, nos vemos.
    Saludos y muchos éxitos”,
    Humberto, La Floresta

  2. Roberto Usme Motta   •  

    *Del Barrio San Javier: “Ya era hora”, comentario de Roberto Usme
    YA ERA HORA
    Sr Carreño, mis respetos. Es hora de servirme uno y brindar por esta buena crónica.¡Salud, Alvaro!
    Roberto Usme Motta, 67 años, Urb San Michel, Barrio San Javier, hincha del DIM

  3. Roberto Uribe   •  

    *De Laureles: Roberto Uribe elogia crónica del Polaco sobre Orlando Saraz
    Son ya varios años de formidables crónicas de Álvaro sobre las grandes figuras de nuestro fútbol. Pero creo que esta sobre Orlando Saraz, sin duda alguna, está fuera de serie.
    El libro Polaco, el libro…
    Roberto Uribe, 62 años, Barrio Laureles, hincha de Nacional

    Nota. Totalmente de acuerdo con el abogado Roberto Uribe.

  4. Daniel Restrepo   •  

    *De Los Ángeles: por crónica de Álvaro “Polaco” Galeano
    Ahhh!. Este man home. Uno con unas ganas de madriarlo por incumplido, pero como pues si no se deja.
    Don Galeano, muchas gracias como siempre!
    Daniel Restrepo, USA, Los Angeles. 38 años.

    Nota. Definitivamente Daniel es “cliente fijo” de las excelentes crónicas de Álvaro.

  5. Gustavo Ruiz   •  

    *De Los Colores: De Gustavo Ruiz por crónica de Álvaro Galeano
    Un poco lejana para mi edad y origen (soy de Envigado), pero muy bella. Si enfatizara en la pelota, en la descripción de partidos y jugadas memorables, estaría a la altura de Soriano o de Eduardo Galeano.
    Muy buen texto que nos recuerda a qué sabe el fútbol de verdad.
    Gustavo Ruiz, Los Colores

    Nota. ¿A qué sabe el fútbol de verdad?. Un buen tema para desarrollar desde este sábado.

  6. *De Bogotá: Que suerte tuvimos de ver los sábados del fútbol aficionado
    Qué tristeza el Polaco haciéndonos recordar lo que era el fútbol antioqueño y pensar lo que hay hoy en dia. Excelente crónica para los que tuvimos la suerte de los sábados del fútbol aficionado en el estadio, y los domingos de la Marte 1.
    Luis Fernando Cardona A., Bogotá

  7. *De Chicago: por la crónica del Polaco
    Conozco desde siempre a ese Coco de antaño con su fútbol de potrero y fantasía porque lo viví en vivo y en directo, pero en la pluma del Polaco es vivirlo de nuevo. Por bacán, Polaco, el compromoiso cada ocho, sin rebaja ni disculpa”,
    Juan Gonzalo Gutiérrez, 63 años, hincha del DIM, Chicago

    Nota. Adhiero totalmente al pedido de Juan Gonzalo. Que no falte nunca la crónica del Olaco.

  8. Carlos Medina   •  

    *Del Barrio Belén: “Qué buena crónica la del Polaco”, por Carlos Medina
    Que buena crónica para acompañar una buena ginebrita que me estoy tomando y pensar que ahora nos parece mucha cosa que los jugadores se entreguen por el equipo en un partido, cuando es lo que deberiamos exigir cuando vamos al estadio, acaso no pagamos para eso o sea para que se entreguen como verdaderos profesionales; la entrega debe ser un valor intrinsico del producto que nos venden o sea un partido, en ningún caso es un valor agregado del mismo como puden ser gol bien concebido al estilo Barcelona o una actuación excepcional de un jugador estilo Brecas en los clásicos.
    Con tanta mediocridad nos contentamos con cualquier migaja: que tristeza.

    Buenas noches para todos los cibernautas y mañana estaré en el Atanasio hinchando por el poderoso.
    Carlos Medina, Barrio Belén

  9. Polaco… ¡qué fuente de recuerdos sos!, de Miguel Robledo
    El último Saraz de mi memoria (antes del de Cienciano, Rodrigo) fue aquel marcapuntas de la reaparición del DIM en 1972 y creo que fue Hernando. De Orlando recuerdo su trasegar por los equipos de Rodrigo Fonnegra, especialmente de ese DIM de la Liga, antes Fedefútbol, de finales de los 60, cuando en la tarde del sábado y la mañana del domingo se jugaban en las Marte y en las canchas sagradas (que hoy son bodegas o factorías) de todas las empresas de Medellín aquellos torneos de la primera hasta la sexta, recreados en la página Martes del aficionado de El Colombiano, en aquellos tiempos dirigida por Don César Giraldo Londoño, que nos hacía esperar con ansias la edición en la que se hablaba de todo lo sucedido durante el fin de semana en las canchas de la Fede y de las empresas.

    Un paseo por la autopista o por la Avenida Guayabal nos daba la oportunidad de escoger el partido que quisiésemos con la seguridad de que el martes (cuando pasaba la euforia del profesional) sería reseñado en El Colombiano.

    Un amigo agradecido,
    Miguel Robledo, 56 años, Hincha Verde desde Santa Bárbara

  10. Rodolfo Alvarez   •  

    *De Pawtucket-USA: Que pena este DIM
    Luego de verlo sucumbir ante el Chicó. Solo una palabra:

    MALO, MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,
    MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO
    MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO
    MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO
    MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO
    MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO
    MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO
    MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO
    MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO
    MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO
    MMALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO,MALO…

    Que se vayan todos, empezando por los Sueños de Balón si es que tienen verguenza. Que se vayan todos…Bolillo, jugadores.
    Rodolfo Alvarez, 42 años, Pawtucket-USA

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