¡Bendita, cómo está de prendida esa mayami!

– ¡Ay! Cecilia, querida ¡cómo tenés esa mayami de bonita!
* Esa fue la que me dites vos el año pasado.
– ¡Ah! No jodás ¿Esa fue la que te di el cogollito aquel?
* Ajá. Esa es. Y mirá como prendió de bonita.
– ¡Noh! Es questá hermosa.
* Oites, ¿y el orégano que te traje qué?
– Ese no pegó, bendita. Es que aquí el sol pega muy duro.
* ¡Ay, qué pesar! Oítes ¿y el difunto Tulio se te volvió a aparecer en sueños?
– Nada. Desde que me dio el 2448, que no lo jugué ese día, no volvió.
* ¡Ay, qué pesar! Por boba que no lo jugates esa vez.
– ¡Ah! Estaba sin cinco, mija.

¿Empelotándose en internés?

– Danaé, venga hágamel favor.
* ¿Señora?
– ¿Qué usted anda empelotándose en esos internés?
* ¡Oiganaesta! ¿Quién le dijo?
– Fabián.
* ¡Óigala pues! Ya usté le va a creer a todo el mundo lo que le digan.
– ¿Y entonces de dónde sacó Fabián esa foto pa’l aviso del salón de belleza?
* ¡Oigan a mi mamá! Pues la sacaría de internet ¿Tengo que ser yo, pues?
– ¡Eh! Pero qué tan raro que justamente encontró la más parecida a usté, y con la misma nalga.
* ¡Óigala pues!
– Cuidaíto, Danaé, la veo yo en internés porque ahí sí llamo a su papá y le cuento todo lo que le tengo guardao.
* ¡Venaesta! ¡Quién le dijo que ese señor es mi papá!
– Desagradecida, qué él le dio de todo y vea usté como le paga.
* ¡Demalas! Yo acaso le pedí que me diera cosas…

Lo único que dan en promoción: cocas plásticas

– ¿Jairo, me acompaña “aléxito”, questán en realización?
+ ¿Y qué están realizando?
– Pues, que están en promoción, ¡Ay, usted me entiende!
+ ¿Y qué va a comprar?
– Unas coquitas questán dando con los bonos
+ ¡Más cocas, Raquel ¡Bendita! ¿Y pa’ qué querés más cocas? tenés cocas hasta para las goteras, por dios! ¡No jodás!
– Entre más viejo más amarrao.
+ Raquel, mija, pero ni siquiera has usado las que compraste del año pasado.
– Pero es que están rebajadas, las tienen en promoción, y ahí se ahorra unos pesos.
+ ¿Ahorra? Vos si caes redondita en esas trampas. ¡Ay, mija!
– ¡Tranquilo! Mañana verá donde lleva el almuerzo, pere y verá.

Cocas: vasijas plásticas.

Un agente de tránsito…

– ¡Papeles, por favor!
* ¿Y usted quién es?
– El Tránsito.
* No, en serio ¿quién es usted?
– El Tránsito, caballero. Me permite los papeles.
* Jajaja ¡Muy charro!
– ¿Qué le parece charro al señor?
* Jajajaj, todo, usted, su chaqueta.
– ¿Le parezco muy charrito, pues?
* Jajajaj, es que ni le sale el sombreo con la chaqueta.
– ¿Al Señorrr le parece que no estoy a la moda?
* ¿Viejo, usted cuida los carros o qué? No tengo tiempo para bromas, ahora le doy cualquier monedita.

Comparendo en proceso… (en talonario para rifas)

+ Mijo ¿cómo le fue hoy?
– Turistas de mierd%, no sé cuál es la vaina con mi uniforme.
+ ¿Otra vez pasandose por tránsito? ¿Mijo, usted por qué no consulta? De verdad, no me haga pasar verguenzas.

Foto: Daniel Palacio Tamayo

De parecidos y otros chismes

– ¡Igualito a Jairo!
* ¿Y, Jairo no se operó de aquello, pues!
– ¿Sí? ¡No jodás!
* ¡Ay! Mija, es que después de 16 hijos, descarado si no se opera.
– Pero aquí entre nos, ese no es hijo de Jairo.
* ¿Cierto que no? Yo no te decía nada por prudencia, es que yo no le sacaba el parecido.
– Eso es un embuchado que no ha soltado Yolanda. Donde se entere Jairo la acaba.
* ¿Y entonces de quién es?
– ¿No se imagina? ¿A quién le ve parecido?
* ¿A don Alfonso, el de la dentistería?
– Pa’ que vea.
* Pero si tiene 90 años.
– Pero con mucha plata y ya tiene heredero.
* ¡Ay! Yolanda. ¡Sinvergüenza!
– Sinvergüenza no, inteligente.

¿Gordas? Cuestión de percepción

* Lola, mirá ese espejo ahí puesto, ¡tan charro! ¿No?
– Vení mirémonos a ver cómo estamos.
* ¿Cómo estamos? Pues gordas, ¿o es que te parece que estamos muy flacas?
– Pues no sé vos, pero yo no me siento gorda. Yo estoy “al pelo” ¡oigan!
* ¿Yo soy la marrana, pues? ¡Ven a esta!
– Pues usted es a que está diciendo que está gorda, yo no.
* ¡Tan boba, mija! Esperame vos, yo me arreglo estas naguas, que las tengo al revés.
– Dejá de ser mañé, querida ¿cómo que vos con naguas a esta altura de la vida?
* Es que hoy me encuentro con Antonio, y quiero vérmele bien pispa.
– ¡Oigan a esta! Con eso lo espantás de una. Eso es como decirle que no querés nada.
* ¿Será?
– ¡Avemaría!
* ¡Yo me veo muy bien! Envidia
– ¡Hum!

Los MelliSos de la Minorista

* ¿Quién nació primero?
– Él.
+ Yo.
* ¿Y quien de los dos es más juicioso?
– Yo.
+ Yo.
* ¿Quién es el más necio en el colegio?
– Él.
+ Él.
* ¿Y siempre visten igualitos?
– Sí.
+ Sí, pero a mi me da mucha rabia.
– Pero mamá nos obliga.
+ Dice que nos vemos muy lindos, “preciosos”.
– En el cole se burlan de nosotros.
+ Nos dicen “Caramelo repetido”.
* ¿Siempre contestan al mismo tiempo?
– Sí.
+ No.
¿ Se prestan la ropa?
– Sí.
+ No. Él me la coje sin permiso, pero a mí no me gusta porque él aún se orina en los pantaloncillos.
– Ah, no diga eso, no ve ques pa’ una entrevista omee.

Aviso de local en la Plaza Minorista de Medellín. Ficción.

Sembrando maticas para tener un pedacito del campo…

+ Rosalía ¿qué hay de Toño?
– Él se jubiló del Departamento.
+ ¿Ya se jubiló?
– ¡Hem!
+ ¿Y qué esta haciendo ahora?
– Nada. Arreglando las matas, que es en lo que se mantiene todo el día. Vos sabés que tiene buena mano y que le hacen falta las maticas del campo.
+ ¡Ay, no jodás, con que él se jubiló? ¡Vea! Ahí se hubiera pensionado también Albeiro, si no le hubiera dado el patatús ese.
– ¿Y a  vos no te dieron nada por la muerte de él?
+ Nada, bendita, ni un solo peso. Como yo no era dizque la esposa oficial.
– Pero tenés más derechos que esa otra. Quién le dio todo mientras estuvo enfermo: vos.
+ ¡Ah! pero vaya y dígale eso al juez, pues.
– ¡Ay! Bendita. Pero todo eso se paga aquí, mija.
+ Ojalá.

Hongosol y Callisín – Y un duchazo de agua fría

- Oíste, Enrique ¿vos a que es que olés?
+ A Flores, Martica mía.
– ¿A flores? ¡Pero se te dañó el ramito, porque olés hediondo!
+ No me digás eso, Martica querida. Si me arreglé pa’ vos hoy.
– ¡Ay! Mijo, pues pida garantía en esa floristería, porque lo tumbaron.
+ Es que compré unos ungüentos para el amor que me vendieron en el centro y una doña que pasó vendiendo me recomendó ruda para el sobaco. En fin, que eso, y bañarme con jabón de tierra me ayudaría…
– ¡Ay! ‘Kike’, querido, qué pena con vos, pero con ese olor ni a la esquina te acompaño, y de amoríos sabrás qué hacer porque con ésta no fue. ¡Saludame a tu mamá!

La nueva Gomi Max – Ciudad Bolívar

* ¿Y usted va a salir así a la calle?
– ¿Y qué tiene?
* ¡Véale ese pelo!
– ¿Qué tiene?
* Cómo que qué tiene, parece todo electrocutado.
– Esa es la moda, Má, ¡usted qué va a saber!
* Sígame contestando así y verá que ahí le dejo ese pelo como le gusta ¡Majadero!
– Chao, pues, Má, que me están esperando.
* Venga yo lo llevo hasta donde sus amigos, compartamos.
– ¡Uy! no Má, dejá de ser mañé ¡Qué pena! Deje así más bien. ¿Bendición?
* Padrehijoespíritusantoamén.
– Amén.

De mandados y rapiditos

* ¡Malalla sea! Dónde se metería esta muchachita, pues. La manda uno a hacer un mandado y se queda por ahí en alguna esquina, manoseándose con esa chusma de mariguaneros del parque. Espere que venga y verá lo que le corre pierna arriba, pa’ que deje de ser sinvergüenza. Y la mama que le alcahuetea todas las correderas que porque le da pesar ¿pesar de qué? Si supiera en las que se mantiene por las tardes. Por eso es que se pone esas falditas todas corticas. ¡Es que espere y verá que llegue! Si la mama le alcahuetea, conmigo no más. ¡Descarada! Desconsiderada, una ya tan vieja y tener que estar como un policía detrás de ella para ver qué está haciendo a toda hora.

- ‘Buelita’, ya vengo, pues. Ya le traigo la leche.
* ¡Cómo así! ¿Usted no se había ido hace rato, pues?
– No, ‘Mita’, cómo me voy a la tienda sin bañarme.
* ¿Y en dónde la va a comprar?
– En la del parque.
* ¿Sí? ¡Ya voy Toño! Páseme esa plata, voy yo.

- ¿Aló, Henry?, véngase rapidito que mi abuelita salió y esa siempre se queda conversando media hora.
______________

Malalla: expresión popular, (maldinga sea, maldita sea).
Ya voy Toño: (¡Sí, cómo no!).

Del LP en épocas del CD

El niño observa a su padre, lo detalla y se ríe en silencio. Ve cómo elige unos cartones que parecen afiches gruesos, saca de su interior un raro CD, negro, grande, con círculos concéntricos, ¡extraño! Ve a su padre esartarlo en una varilla que reposa, vertical, sobre una pequeña mesa. Más extraño la acción de poner sobre el “CD” una especie de brazo mecánico con la delicadeza con la que nunca trata ni a su madre. Luego, del “CD” sale un carraspeo junto con un golpe cadente e inicia algo que los padres llaman: tango. Ve a su papá echarse hacia atrás en el sofá y alzar “las patas” como dice su madre.

* Papi ¿por qué esos cidís tan grandes?
– No es un cidí, es un elepé.
* ¿Elequé?
Elepé, de Long Play. Este, por ejemplo, es de Julio Martel. Tú no lo conoces.
* ¡Uy! papi, qué pena ese reproductor tan viejo. Vea ese cajón tan grande. ¿Y eso coge radio?
– Sí, claro. Mueve esta perilla y mira cómo esta varillita roja se mueve y tú sintonizas la emisora que quieras.
* Muestre a ver. ¡Uy! esto coge reguetón ¡Qué poder! ¿Osea que coge las mismas emisoras de mi IPhone?
– No, mijo. Solo efe eme.
* ¡Ah! no. Es que yo pa’ qué a eme, eso es de viejitos. Con tal que tenga efe eme. Mentiras, papi, yo que me voy a poner a escuchar en este vejestorio ¡Qué pena!
– ¿Quieres sorprenderte de veras? Tráeme una aguja y una hoja de papel para hacer un cono…

Foto en Ciudad Bolívar. ESCUCHO RECUERDOS, APRECIACIONES, REGAÑOS PAL NIÑO…

De hamacas y contubernios

* Yolima, hágamel favor y se baja de ahí ¡YA!
– ¡Veh! ¿Y por qué?
* ¿Quién le dijo a usted, que uno recibía al novio ahí, encaramada en la hamaca entrepiernada con él? No, mija, mientras viva aquí se respetan ciertas reglas.
– ¿Sí? ¿Y cómo a Jairo sí lo dejan encaramarse ahí con la novia y hasta hacen cochinadas?
* Pero es que Jairo es hombre. Eso se ve feísimo en una señorita como usted. ¡Hágamel favor!

* Jaaaaiiiirrooo, preguntan aquí por usted.
/ ¿Quién?
* Nancy, su novia, mijo.
/ Dígale que siga, questoy aquí.
* Nancy, mija, siga que él está atrás, en la hamaca. ¿Y cómo le ha ido?
% Muy bien. Vagando, doña Tere; como me salí de estudiar, no tengo nada qué hacer.
* ¡Ay! pues vaya y se entretiene con el Jairo. Él tampoco está estudiando. Siga, tranquilita mija. Yolima, llévele juguito a Nancy que acabó de llegar.
– ¡Veh! ¿y por qué yo? que se lo lleve Jairo que no está haciendo nada. ¡Conchudo!
* Altanera, llévele el jugo, haga caso.
– No hay jugo.
* Pues, entonces, hágaselo, mija. ¿O también se lo hago yo?

Fotos en Ráquira

“Coser y cantar, todo es empezar” – Salgar

* ¿Cómo así que tu esposo cose?
– ¡Ay! mija. Cose, lava sus calzoncillos, cocina.
* Ah, ¡no mija! Vos si estás hecha. Con un hombre así… ¡Hum!
– Pa’ que viás. Me lleva tinto a la cama. Lava el baño, lava platos, levanta el bizcocho cuando va al baño. ¡En fin!
* Eh, mija. ¿Y vos dónde te levantaste tremendo partido?
– En un costurero, querida.
* Oites ¿Y de aquello que sabemos, qué tal?
– Ahí sí me quedaron debiendo. ¡Ay! mija, de aquello: nada. Y nada, es nada.
* ¡Ah! no. A mi que me lo den menos “perfectico”, pero aunque sea un poquito de lo otro.
– Jajajajaj. Qué ocurrencias.

Imagen tomada en Salgar, Antioquia.

Visiones de un altar saturado

* Bertilda, ¡por Dios! ¿qué son todas esas imágenes que tenés en ese rincón? Vos es que sos incrédula o qué.
– Cómo que incrédula, Luz Mila, no ves, pues, todas las imágenes que tengo. Eso te debería decir qué tan creyente soy.
* Pues no me parece. Si creyeras en tu primera oración, no realizarías la segunda. Si creyeras en uno de tantos, no tendrías que “gritarle” a todos. Si leyeras el Salmo, no tendrías que dejar la Biblia abierta en el 91. Si no tuvieras tanto miedo, no tendrías tanto imaginario reunido.
– ¡Veh, pues, a esta! Ahora se volvió iluminada o qué. ¿Sor Mila habrá que llamarla o qué?
* Tilda, mija, no se me enoje, pero es que veo este rincón tan lleno y hasta con sincretismo religioso, que se me vino a la cabeza lo que te dije.

- Pues, es que entre más santos intercedan, más me hacen el favorcito.
* ¿Tan inaccesible el el mayor de ellos?
– No, pero así me atienden más rápido.
* ¿Y los clavos de olor y la canela?
– Pues para la buena suerte.
* Y esa “Breve historia del lienzo de Nuestra Señora de la Pobreza”? Yo veo que ustedes tienen mucho dinero y ¿entonces?
– Es que qué miedo que lleguemos a perderlo todo.
* Y ¿para qué una Biblia completa que ni estudiás, si solo necesitás dos páginas de un Salmo 91?
– ¡Ay! Luz Mila, si vinites a criticar, salí por donde llegates. A mí respetame. Si vos no crees allá vos si el diablo te lleva.
* Apegos, Tilda, miedos. Todos ustedes están llenos de miedo. Vos sos una incrédula, no confiás ni en tu misma oración. Reconocelo.
– Dejame, pues, que tengo que “alzar” un arroz.
* ¿Le dolió?

Imagen tomada en Amagá

Se cuelgan tenis… y lápices también

– Mario ¿dónde está la caja de colores que le compré?
* Má, yo no sé. Albeiro es el que me coge todas las cosas.
– Beiro ¿dónde está la caja de colores del niño?
/ ¡Yo qué voy a saber!
– ¿Cómo que “yo qué voy a saber”? Devuélvale la caja al niño. Véalo ahí como un vago, todo enmariguanado, haga algo a ver, póngase a trapear aunque sea. Vea esos ojos como los tiene.
/ ¡Oiganaesta!
* Má, no encuentro los tenis del colegio ¿usted me los lavó?
– ¿Lavó? eso le toca a usted, jovencito. Mire a ver si Beiro los tiene puestos.
* Hey, Albeiro mijo, devuélvame los tenis.
/ Ah, parecerito, ¡ya perdió el año!

Imagen de Anny Pino Fernández

Piñuela y anón de Santa Fe de Antioquia

– Má, ¿me da diez centavitos?
* ¿Pa’ qué plata usted tan pequeño, mijo?
– Ah, Má, ¡venga! es pa’ comprar una piñuela donde donóscar
* ¿Y pa’ qué, mijo, si aquí hay comida? Vea, cómase esa habichuela y esas coles que dejó al almuerzo.
– Ah, no Má, jum, ¡valiente gracia! Deme, pues, dos pesos para comprarme un anón.
* Nu, nu, nu. Vénga coma más bien la comida siesque tiene hambre. Venga cómase la coliflor mejor.
– Ah, no Má, jum. ¡Así no vale!
* Desagradecido, dele gracias a Dios que tiene comida, descarao

Un paseo por las tierras del café

– Berenice ¿qué le llevamos a Raquel de recuerdito del Quindío?
* ¡Ay no sé querida! llevémosle una ‘chivita’ de aquellas ¿no?
– ¿A cómo serán? ¿serán muy caras? porque tiene que ser algo baratico mija.
* Entonces llevale desos Willis que están ahí abajito.
– ¿Esos tan chiquitos? Ay no qué pena, qué dirán que uno tan amarrada.
* ¡Ah! es que son 15 personas a las que hay que llevarle recuerdo, mija.
– ¿Será que les llevo desas mulitas que llevan café en el espinazo?
* No, mija. Están como macheteritas ¿cierto? ¿o no?
– ¡Ay! pues no le llevés nada a ella. Al fin y al cabo ella ni sabe questás por aquí.
* Pues sí, tan boba ques una.

Artesanías de Montenegro, Parque del Café, Quindío.

Se vende vestido para Primera Comunión

– Dayana, ¿dónde está el vestido de la Primera Comunión suyo?
* ¿Para qué, má?
– ¿Cómo que para qué? pues para venderlo ¿o es que se lo piensa poner toda la vida?
* No. Pero es mi recuerdo del día más feliz de mi vida.
– Vea mija, vendámoslo y con eso más bien se compra un estrén.
* ¿Y me puedo comprar la minifalda que vimos en Variedades Raquel?
– ¡Qué! Ahí si no, mi querida pan de trigo, ni de riesgos.
* ¡Ah! ¿Ahí si no?
– No faltaba más, eso que se le ve hasta el bizcocho, jovencita?
* ¡Ah! Má, venga.
– No mija, ahí no hay tu tía que valga. Dejemos el vestidito ahí quieto, que no le está estorbando a nadie.

* Lina, maginate que mi mamá me iba a vender el vestido de la Primera Comunión, y entonces tuve…

Seis zapatillas buscan su pareja

- Liliana, ¿ya lavó los tenis? Vea que usted mañana tiene Educación Física
* Sí, má, ya los lavé.
– ¿Y sí les echó azul de metileno?
* Que síii.
– No me contestés, pues, así, que te doy en esa boca. / Armando ¿ya lavó sus tenis?
/ Sí, má, pero no encuentro el otro. Es que pisé popó y lo lavé por aparte y ya no lo encuentro.
– Está detrás de la nevera. Además, le quedó mal lavado, jovencito. / Adelaida…
% Sí má, ya sé qué me va preguntar…

…Bueno, déjemos este diálogo casero hasta aquí. Lo iba a borrar pero quiero dejar la evidencia, el boceto, el comienzo de una narración incompleta. La razón: me tengo que inventar la excusa para que seis zapatillas, o tenis que llamamos aquí, estén sin su par oreándose al sol, si es que tal astro anda asomado en este invierno. Invertarme la justificación sería difícil y quedaría forzada y poco creible.

No encuentro justificación para cada una de las zapatillas que no están ausentes y que reposan en el tejado de una casa en Santo Domingo Savio, a menos que en la familia que vive en esta casa, dos personas tengan ausente el miembro inferior izquierdo y cuatro, carezcan del miembro derecho.

Aquí están, aquí los dejo. Ocho zapatillas secándose al sol, solo una pareja completa. Una historia fallida, una familia particular, evidenciada en la caminata de TomaTodo 3 en el barrio Santo Domingo.

Lavadores de papa en Sonsón

* Elkin Fernando, vaya a la tienda y me compra dos kilos de papa.
– Amá, mande a Francisca ¡siempre yo!
* Ella está ‘ciendo oficio*. Vaya hágame’l favor.

- Don Roque, que si me vende dos kilos de papa y dos Bon Bon Bum, y que le apunte a mi mamá los Bon Bon Bum que ella en estos días se los paga.
* ¿Bon Bon Bum? Su mamá me tiene prohibido venderle dulces a usted, mijo.
– Don Roque, es que no son pa’mí, son la hija de una visita que hay en la casa.
* Siendo así, tome mijo y dígale a su mamá que ya me debe mucho en puras golosinas.
– Yo le digo, Don Roque. Gracias

- Má, que vea la papa, que como a usted le gusta.
* ¿Y ese Bon Bon Bum? No me diga que se lo compró con las devueltas.
– No, Má, me lo dio don Roque que por buena papa.
* ¡Ah, ese Roque es un amor, tan alcahueta.

Llegando al municipio de Sonsón, en el Oriente antioqueño, se respira el humor de la tierra mojada, de la tierra revolcada por las manos de los cultivadores de papa. Se respira cultivo de fríjol, de Hortencias y de otras bondades de la tierra. En los charcos que hacen las quebradas a su paso, los lavadores de papa aprovechan para lavar el tubérculo y mandarlos para la ciudad bien limpio.

Comentario de Luis Carlos Torres: “ummm, esto me huele a papa, a esa papa Capira, unica del oriente Antioqueño. Olor de la papa negra, del amanecer lavando papa. Gracias a Dios mi “papa” o mejor mi Papá me dio la oportunidad de compartir este oficio con el, nos levantabamos a las 4:00 de la mañana, tomabamos aguapanela y agale mijo. Obviamente poniamos algun Caset de Dario Gomez o algun otro mano a mano del despecho”.

Antojos de mango con sal y limón

* Má, ¿me compra un mango con sal y limón?
– Patricia ¡bendita! ¿no te acabaste de comer una arepa de chócolo?
* ¡Ay Amá! es que me quedó como un huequito en el estómago.
– Sí mija, pero es que arepa con mango no sale. ¡Ordinaria!
* ¡Ay, Má, vení! completame pa`l manguito. ¡Es que tengo un antojo!
– ¿ANTOJO? Patricia del Socorro dígame la verdad ¿usted es que está preñada o qué?
* Ay Má, aa u usted sí se e le ocurren u unas cosas. Tenés razón: arepa con mango no sale, ¡qué boba yo! ¿cierto?
– Cierto no. Cámbiese ya que nos vamos pa onde Sacramento.
* ¿Y pa`que ir donde esa rezandera?
– ¿ANTOJO? ¡ay mija, yo no nací ayer!

Aló, ¿la ÉTICA se encuentra?

- ¿Aló?
* Buenas, fuera tan amable ¿doña ÉTICA se encuentra?
-No. Ella ya salió para el Senado.
* ¿Y será que se demora mucho?
– No, para nada. Llámela en diez minuticos que ella no se demora.
* Dígale por favor, que llamó Constancia.
– Con mucho gusto. Vea, qué tan de buenas, ahí llegó. Como le dije, ella casi nunca se queda en el Senado.

Los espacios vacíos de Manuela y Tiburcio

Esta publicación se origina desde la sede de el periódico El Colombiano, acompañando al evento de Prensa Escuela. Una oportunidad para que docentes y estudiantes, intercambien preguntas acerca de los medios.

– ¿Me trajiste huesito?
* No. ¿Para qué? si todo ñervo que le traigo, usted me lo desprecia.
– ¿Está bravita o es que tiene rabia?
* ¡Ay mijo, hasta eso! Seré criolla, pero vacunada.
– Amaneciste intocable hoy. Así fue cuando te olí el rabito, me pegaste con la cola.
* Y es que ¿qué se le perdió ahí?
– Nada, te estaba reconociendo, no más.
* ¿Año y medio y no me has podido reconocer?
– No es eso, sólo quería disfrutar de tus humores.
* Pues hoy le tocó con mal humor.
– ¿Es decir que hoy no hay montadita?
* ¡Ay no jodás con eso, que el palo no está pa cucharas!
– Con esas me venís desde hace 2 meses.
* ¡Eso es lo que hay, usted verá!
– ¿Te traigo un huesito?
* Si quiere. Pero que tenga tuétano fácil de sacar. ¿Sí va a ir?
– Sí.
* Tan lindo ques.

Papitas fritas de la calle

* Má, yo quiero papitas.
– Rosalba por Dios, ya no estás comiendo cono, pues.
* Ah, Má, es que me antojé de papitas con criollas.
– ¡Ay mija, pues, quiéralas mucho porque ya plata no quedó!
* ¿Y los diezmil pesos que me dio mi padrino?
– ¿Cómo que diez mil? ¡no pagamos pues la cuota de sus botas!
* ¡Ay no Má, las botas eran un regalo de mi papá!
– ¿Su papá? juajuá, el sacó esas botas y no las pagó y me tocó a mi abonar cinco y sus diezmil, ahí están.
* ¡No, qué pereza! ¿Y entonces mi regalo de quinces?
– Andá, pues, Rosalba, comprate unas papitas, y unas combinadas para mí.

Venta de papitas en Támesis, Antioquia.

¿Dónde está mi colombina?

* Má, ¿dónde está la colombina que me dieron donde el médico?
– ¿Dónde la dejó?
* En el poyo de la cocina.
– Pues donde la dejó, ahí debe estar.
* Sí, pero no está.

– Rebeca ¿usted le cogió la colombina a Ernesto?
% ¡Veh y por que yo!
– Como usted tiene el bendito vicio de coger las cosas y no volverlas a poner donde estaban.
% ¡Si quiere me voy de esta casa!

* Má, mi colombina pues.
– Eh, acaso yo la cogí ¿Será que me la metí en las naguas?
% ¡Uy, pero guache!
– No me digás así Rebeca, que soy tu mamá. Además, a la única que vi en la cocina fue a su abuelita.
* Eavemaría Má, ya vas a meter a la viejita. Descarada, ella que iba a coger eso.

Anciana mercando en domingo de plaza de mercado.

Alegatos matutinos. Pelea de todos los días

* ¡Jeferson Hernando, cómase esa arepa pues!
– No quiero.
* Culicagao, comete eso que después estás chichando del hambre.
– No quiero.
* Jeferson Hernando, te vas a hacer dar una pela.
– No quiero.
* Voy a llamar a su papá a la obra, pa que venga y lo regañe
– No quiero.
* Ay mi mijo, ya viene el papá, ahí se puso todo bravo
– Demalas
* Jeferson Hernando de Jesús , comete esa arepa por Dios y por la virgen, no te hagás dar una pela como ayer. Y quitate esa pijama que son las doce y vos todavía como un pordiosero y a su papá le aterra verlo así.
– No.
* Vé culicagado que no es lo que vos querás, tomá este chancletazo por contestón y desobediente, veh (pela editada por el autor debido al grado de violencia)

Ojos que ven, manos que trabajan

– Má, ¿de cuándo es esa impresora con teclado?
* Eso es una máquina de escribir
– ¿No es un computador?
* No. Es simplemente una máquina de escribir, así se llama
– ¿Y cómo hace uno pa meterse a internet?
* Nena, Sólo sirve para escribir
– ¿Y cómo imprime?
* Uno va escribiendo y la hoja va saliendo de una vez
– ¿Pero, imprime en colores?
* Solo negro y rojo, para la letra roja, presionas esta tecla…
– ¡Ay qué risa! ¿cómo hacían ustedes pa vivir con esto?
* Normal, mija. Eso era lo que había, y no lo tenía cualquiera
– ¿Y cómo hacían para borrar o corregir?
* Con esa plastilina que ves allá… Se llama limpiatipos o con esta cuchillita que ves acá…
– Má, vos me estás tomando del pelo, ¿cierto?

Imágenes tomadas en el Centro Comercial Medellín, enseguida de la Plaza Minorista de Medellín

La olla a presión o la olla atómica

– Bertha, ¿qué son esas ollas ahí montadas?
* Es que puse a levantar un sancocho pa 14 personas
– sí mija, pero ¿y esa olla de encima, qués eso, vos es que sos boba?
* Ahi mija, es que mi estufita solo tiene dos puestos
– ¿Y vos sos boba que eso se te va a calentar ahí?
* ¿y entonces qué hago Margot? Yastán que llegan ¡por dios y por la virgen!
– Yo tengo un calentaíto de ayer, de parte muy aseada
* ¡Qué pena! no ve que los que vienen son esos señores de la alcaldía
– ¡Ah mija, que sepan las peripecias por las que pasa una!
* Andá fiame unas arepas en la esquina y comprate una empella, pa echarle
– Pase pues la plata

Venta de ollas y demás cachivaches de cocina de segunda. Centro Comercial Medellín, contiguo a la Plaza Minorista.

Pelando cebollas en Tejelo

* Soraya, ¿vos que tenés? ¿te embobaste llorando sola?
– ¡Ay Maritza, no friegue!
* No me contestés así, Soraya del Carmen, hacemel favor. Mientras vivás en esta casa, me tenés que respetar.
– ¡Eh, ni que fuera mi mamá!
* No seré tu mamá, pero soy la que te compra los chiros y te mantengo
– ¿Me estás sacando en cara los cucos que me regalaste o qué? Pues ya mismo me los quito, ¡venesta!
* No sias boba que no te lo estoy restregando en la cara, te estoy diciendo que no me contestés tan feo. ¿Y es que terminaste con Alfredo que estás llorando?
– Alfredo no, boba, se llama Alfonso. Además él está en Anserma en una empresa toda prestante y viene cada quince.
* ¿Y entonces por qué esta llorando? ¿Por el zumbambico ese?
– No sias ñoña home, no ves questoy pelando esta cebolla que me tiene como loca. Pa qué se pone a inventar bobadas que no son.

Limpiador de cebolla en el mercado callejero de Tejelo, detrás del edificio Miguel de Aguinaga.

¡Montate pues pa la foto, vos montañero!

Peluquín, caballo de estirpe, potranco brioso, terco él, mañoso y saltador. Del mejor semen de la región; sólo que con un problemita: nació rebejido y paticortico. ¿No es Pony? Qué va a ser pony ome, estamos pensando en que el culpable de todo fue Adalberto. ¿Calabacín? El mismo. ¿y eso? Parece ser queste berriondo dejó salir a Trementina, la burra de la sirvienta y nos dañó la estirpe. ¿Y pa que me decís entonces todo eso de la estirpe y sus bríos? – ¿Cómo querés, pues, que venda este berriondo animal?

Próxima estación: San Javier

– Oíme Socorro ¿qué se hizo la niña?
* Se fue a montar en Metribiri
– ¿En qué? ¡habláme, pues, claro que noestoy pa pendejadas!
* Que se fue a montar en el Metro -¡qué geniecito el tuyo por Dios, conseguí marido querida!-
– ¿EN METRO? ¡vos es que sos boba, no ves que Yamile tiene cuatro años!
* En el de verdad no, el que empujan ahí en la cancha en la Estación San Javier
– ¿Y con permiso de quién?
* ¡Ay, no sias amargada por dios, dejá salir esa niña aunque sea un ratico, ole, ehh.
– Que arregle cocina primero
* ¡Ay no sias descarada, una culicagada de cuatro años la vas a poner en esas.
– Ya se quemó con la guapanela, ya que carajos ¡ahí va prendiendo!
* ¡Conchuda, descarada: pa jugar apenas tiene cuatro años, pero pa cocinar ahí siestá la niña! ¡Descarada!

Hermoso carrito para empujar en las cercanías a la Estación San Javier del Metro, Línea B. En la parte delantera tiene teléfonos para que quienes jueguen a ser pilotos, llamen a insultar aunque sea. Tiene también, sistema electrico -de mentiritas- en la parte superior. Las puertas abren de verdad -antes de entrar, deje salir primero-.

¿Cuál de los carritos para empujar te gusta más?

La canasta familiar está vacía

* Don Jairo, me vende un salchichón Zenú del económico, una caja de Maizena y un aceitico.
– ¿Qué aceitico mi doña?
* Ah, el baratico don Jairo que plata nuai.
– ¿Qué más lecho ña Carmen?
* Leche e tarro pa Arturito
– NAN o S26
* ay no, échemele NAN que la otra la vomita toda
– Esa está carita mi doña
* No liase. ¿Tiene detergente?
– Tengo FAB en cajita, barato mi señora. ¿No va a llevar jabón de barra?
* Écheme un azulito pues y me lo anota todo.
– Ay doña Carmen usté me va matar con esa lista. Ya vamos en ochenta mil del alma
* Ay, don Jairo, deme una esperita que este mes me cae una platica de la pieza.
– Eso me dice siempre, pero ahí se lo anoto.
* Ay don Jairo, pero cómo se le ocurre meterme comida con jabón, ay no sea así.
– ¡Fiao y regañao pues!
* Ay sí don Jairo, pero con razón ese salchichón me llega sabiendo a lavanda o flores, gas
– Pues doña carmen, pues entonces déjeme la canastica ahí con todo, igual no me ha pagado nada.
* ¡Noh, qué va, déje eso así. Que le cuesta a uno llevar el jaboncito en la mano.

Galatas 4

Recorrido por el barrio Andalucía, cercanías a la Estación con el mismo nombre, Sistema del Metro Cable.

Chilangos al aire a ver si se secan – Copacabana

Antes que nada, me encanta tomar fotos a la ropa secando y nada tiene que ver con la pobreza. Bienaventurados los que no viven en apartamentos porque su ropa será secada.

* Vecina ¿cómo le baila?
– ¡Ay mija, aquí lavándole esta ropa a Zaira que tenía TODA la ropa sucia!
* Así me tiene Albeiro. Pa eso que le da por cambiarse dos veces al día
– ¡Qué conchudez, que fueran ellos los que lavaran!
* A veces me toca ponerle los tenis al lado de la estufa
– A mí, detrás de la nevera jajajaj
* ¿Oíste ole, y vos qué detergente usás?
– ¿Detergente? Oiganaesta. Puro jabón azul mija, cuando no, pura agüita y estregue duro
* ¡Qué tenis tan lindos los azulitos!
– Se los trajo el Niño Dios a Verónica, como me ganó el año después de tanta lucha…
* ¿Y dónde los compraste?
– ¿Pa qué, pa comprar los mismos? ¡bendito vicio que tenés vos de comprar lo mismo que le compro a mi niña eehh!
* Ehh, venaesta pues… ¡Quitame esa ropa estendida ahí, que ese es el frente de mi casa!
– ¡Veh, qué le pasa mija, deje de estar averiguando chismes!

Ropa secando en el municipio de Copacabana. Cotidianidad en el Valle de Aburrá. Caminata fotográfica.

Ver más imágenes de la caminata en Copacabana en Homo Habitus…

Ropa secando

Aunque el sol no había llegado aún a Copacabana -quizá no quizo pagar el peajito-, sus habitantes insistieron en sacar a secar la ropa previamente lavada, previamente ensuciada y así mismo en un devenir inverso.

Los bomberos hicieron lo suyo con las botas -se dice que las botas son más generosas en guardar olores-, y en un improvisado parapeto de secado, fueron puestas el par de juegos a la voluntad del sol, incipiente y tímido a esa hora.

A medio día, y viendo Sol, que nadie lo recibió, decidió marcharse y dejar así no más, a los chiros que tanto dependían de él para orearse un ratico aunque fuera. Es decir, esos chilangos que colgaban de las improvisadas cuerdas, se quedaron mojados hasta que el viento tuviera la bondad de secarlos.

* ¡Ay mija! Se quedaron esos cucos sin secar -¿usté queseva poner mañana?-
– ¡Ay mija! pues los fucsia, no ve que mañana es la fiesta de Yurani
* ¿Y seva poner todo eso mojao?
– ¡Oiganaesta! no ve que yo los pongo detrás de la nevera
* Vos sos como yo, yo lo que pongo detrás de la nevera son los tenis Croydon
– Jajaja muy charra. Y si no se me secan, pues me pongo el del vestido de baño
* Jajajaj, a mí me tocó así ayer

Imágenes tomadas en la Caminata Fotográfica en Copacabana, Antioquia. Subregión Valle de Aburrá.

Copacabana: Ningún corregimiento, 15 veredas: Alvarado, Ancón, Cabuyal, El Convento, En Noral, El Salado, Fontidueño, Granizal, La Veta, Montañita, Peñolcito, Quebrada Arriba, Sabaneta, Zarzal Curazao, Zarzal La Luz. / Atlas Veredal, Departamento de Antioquia. Gobernación de Antioquia.

Se reparan sombrillas

– Socio, vengo por mi sombrilla.
* ¿Es esta?
– No, la mía es negra.
* ¿Esta negra?
– No. La mía es negra con taponcito arriba.
* ¡Véala aquí!
– No, esa no es. La mía tiene manija de madera.
* ¿Esta?
– No. Es como esa pero no está quebrada.
* Esperate saco las del fondo. ¿Esta?
– No. Es así, pero la mía tiene mi inicial cosida con hilo.
* Ahhh, ya se cual. Véala aquí.
– ¿Cuánto le pago entonces?
* Deme milqui.
– Pero venga, esa no es la inicial mía. La mía es una E, de Emiro.
* ¡Ay parcerito, esa se la entregué ayer a un man Enrique.
– ¿Y entonces socio, cómo hacemos?
* Parce, si quiere llévese esa con la M, ya no vinieron por ella. Pero esa vale dos mil.
– ¿!¡?·$%

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