El Carmen de Viboral es un bizcocho

Bizcocho es el término usado en la loza que ya tiene su primera quema. / Otra acepción es: bonito

Las imágenes que siguen a continuación corresponden a las artesanías de El Carmen de Viboral, Taller Renacer, en la grabación de dos programas de El Artesano del canal Televida Internacional. A quienes quieran y puedan ver el proceso de estas artesanías, les avisaré con antelación el día de emisión de los capítulos.

Todas están en bizcocho. Tienen su primera quema, después son intervenidas gráficamente por manos artesanas que pasan de generación en generación, pinceladas ya conocidas por los que amamos las vajillas de este municipio. De ahí, son sometidas a una segunda quema que funde el esmalte blanco. No nos adelantemos, veamos hoy el bizcocho.

Visite el álbum de Julio Eduardo Gómez para ver más fotos de este municipio / Más de El Carmen… / Otro poquito más…

Academia. El Carmen de Viboral: Subregión Oriente / 7 corregimientos (La Chapa, La Madera, Santa Inés, Santa Rita, La Esperanza, Aguas Claras, Alto Grande) / 55 veredas / Población pobre -Población I y II del Sisbén-: 91.8% / Papa, hortalizas, guayaba, loza. / Antioquia Veredal, Departamento de Antioquia. Gobernación de Antioquia. / Zonas de vida: Altiplano, Embalses, Bosques, Páramo. Antioquia, Características Geográficas. Gobernación de Antioquia.

Nadie se baña dos veces en un mismo río – Puerto Berrío

Desde ahora ampliaré más la información de los municipios de Antioquia, basado en algunos de mis libros sobre este Departamento.

Puerto Berrío: 3 corregimientos (La Sierra, La Pesca, La Unión), 24 veredas, población pobre (niveles I y II del Sisbén): 84.1 / Ganadería, oro, cemento y petróleo. / Atlas Veredal, Departamento de Antioquia, datos a 2004.

El filósofo griego Heráclito de Efeso alguna vez dijo “nadie se baña dos veces en un mismo río”, en referencia al carácter dinámico de la realidad. Y lo digo por el cambio de color del “mismo río en la foto segundos después, solo por que la incidencia de la luz es diferente en cada ángulo.

Y la verdad es que el río Magdalena no es ajeno a esta frase del devenir, el Magdalena no es igual en ninguno de sus recorridos por la salvaje Colombia: En un inicio lleva minerales, trasparencias, vitalidad, luego se torna tímido y se va oscureciendo introvertido. En otras riveras recibe donaciones de aguas caudalosas, más oscuras y maliciosas, en otros rincones lo vadean la muerte desnuda de hombres decapitados, en algunos municipios recibe la sangre sacrificada sin fin alguno de hombres sinceros o culpables.

El Magdalena va entonces matando sus peces por medio del odio humano que pesca en el río, mas que peces, seres humanos, perdidos en la memoria y el olvido. Algunas veces bajan vacas inflamadas, henchidas ellas con gallinazo encima. Otras veces bajan cuerpos inertes, buscados por doquier; bajan con la calma que lleva el río, calma que no lleva la viuda.

Pero aún así uno de nuestros ríos nos da vida y le dan a la viejecita pan y pez, nos da camino, nos da bellas estéticas madrugadoras y acojedoras. Aun así el Magdalena, aunque lleve nuestros cuerpos inocentes, seguirá también él, inocente mojando la tierra de humus tierra, de minerales y de vida, de Bocachico y Bagre, de belleza ribereña. 

Imágenes tomadas en Puerto Berrío, Departamento de Antioquia, subregión Magdalena Medio. Ojalá Puerto Berrío siga perteneciendo a Antioquia y que nunca le abandonemos. ¿Querés ver más de Puerto Berrío? / ¿Otra imagen más de este municipio?

Carmen de Viboral provoca

¿Provoca qué? / Como mínimo, provoca que se hayan incrementado los comentarios de mis lectores visitantes. Provoca comprar, provoca comprarse todas las variedades de vajillas, provoca tomar tintico donde Don Alberto, provoca el paseíto, provoca aspirar su aire, provoca hacer amigos.

Los comensales en la tienda de Don Alberto se intimidaron cuando saqué mi caja oscura para tomar las vistas, lo que me hizo apuntar hacia abajo, en las repisas rastreras que tanto me encantan de ciertos municipios. Son la bodega de botellas variopintas de cervezas y refrescos gaseosos, esa forma tan particular y estética de ordenar el inventario de líquidos. No es la mejor foto, pero ante ciertos comentarios, tuve que sacarla para no dejar que alguna espina entre en mis ojos, jejeje.

Así era el sol, bonachón él cuidando su tierra, mirando con sus llamas la tierra donde otras lenguas de fuego cocen el barro de la tierra, tornado por manos y pintado con curia manual. Así es como el sol entreverado reposa en el asfalto del parque de El Carmen de Viboral, donde tajadas de mango pintón se venden al mejor postor o al mejor antojo de las embarazadas.

El Carmen de Viboral, Oriente antioqueño. / ¿Ya conoces Salento en Quindío? / ¿Y San Pedro de los Milagros?

La vaca que tiene piercing – El Carmen de Viboral

Imagenes de El carmen de Viboral, tomadas por Julio Eduardo Gómez Pareja, asiduo visitante de este blog. Paisa radicado en Caracas, Venezuela.

* Oiga señorita, venga paracá
– Mmm, ¿qué?
* Qué, no. Señora, ehhh, ¡qué cosita pues!
– Mmm, diga pues…
* ¿Usté qué tiene en la boca?
– Nadaaa
* Abra esa boca a ver
– Nadaaa, ¿pa qué? Aaaaaaaaaaaaaa (boca abierta)
* ¿Qués esa pendejada que te pusiste en la boca?
– Un pirsin
* ¿Un qué?
– Un pirsin. Es como un arete en la boca
* ¡Ay Dios, dame paciencia, Cristo bendito, con esta niña. ¿Y a vos quién te dijo que uno se ponía los aretes en la boca Carmenza?
– Esa es la moda amá.
* ¿La moda? ¿No jodás? / Jairo, traeme las quimbas questa se ganó una pela
/ Están ahí debajo de la cama. Dejá esa pobre muchachita quieta. Yo le di la plata pa esa pendejada.

Vale la pena destacar el comentario de Cesar hernán Amaya G, quien hace un llamado de atención a la alcaldía de El Carmen de Viboral para trabajar con el sector turístico:

Muy buenas noches. Reconocimiento a los artesanos y empresarios del Carmen de Viboral.
Les cuento que no fue posible encontrar un lugar apropiado para alojarnos. Los que observamos son antihigiénicos, incomodos, oscuros e inseguros. Es apropiado que la alcaldia revise y exija una infraestructura que garantice un mayor crecimiento turístico de un municipio tan cerca y con tanto potencial para el desarrollo de la región. Muchas gracias

¿Quieres ver más fotos de El Carmen de Viboral?

Carmen de Viboral

Así es aquí, así es la cosa, no es sino sentarse en algún granero o tienda o parviadero para hacer amigos fácilmente. Y así nos pasó en El Carmen de Viboral en el Oriente antioqueño. Para bajar una bandeja de fríjoles verdes en la vereda Llanogrande. Nos acercamos mi esposa, María una amiga y yo a este bello municipio a buscar unas cuantas vistas, llámenla fotos pues, y a buscar un tintico pa bajar la reciente carga del almuerzo. Un local me pareció agradable y allí pedimos tres negritos -dos de azúcar para mí-.

Don Alberto es el anfitrión de esta tienda, más famosa aún por vender un chorizo casero conocido por residentes y forasteros. La disposición de la mesa mostrador en forma de U propició una breve charla entro los presentes, entre ellos Jorge quien me respondió: El trabajo enloquece y el ocio dignifica, cuando le pregunté en qué trabajaba.

Reímos, tomamos tinto, hablamos de blos (blogs), de región, de Aristóteles y de la cuenta que fueron novecientos.

Así somos por estos lados: ponemos conversa, hacemos amigos, nos reímos un rato, nos pasamos el plato, nos hacemos vecinos, nos creemos hermanos, quedamos en vernos, promesas estas que a veces nunca se cumplen, nos damos la mano, nos decimos hasta luego.

La tienda de Don Alberto no está en las fotos. Imágenes tomadas en El Carmen de Viboral.

¿Querés conocer Puerto Berrío?
¿Ya fuiste a Amagá?

Su amigo el Coco, ¡Caballero!

Nacen en hordas verdes, allá, arriba en lo alto de la palmera. Hasta que su anhelo de independencia les hace tomar su primera decisión de libertad. Se dejan caer entonces sin miedo desde extremas alturas sin aviso alguno, sólo el grito de algún peregrino que retoza en el palo y sobre quien caiga la dádiva de la palmera amiga.

Algunos entonces son tomados del suelo para ser casados de manera obligatoria con una morena panela y ser vendidos a alguna boca viajera. Otros en cambio nacieron para sacar barriga y barba y adquirir personalidades caribeñas, casi cubanas. Nacieron para adquirir antropomorfas características y ser vendidas como recuerdos del paseo, del equipo amado de fútbol o recuerdo de lo parecido que es al vecino quizá, al suegro depronto o al mismísimo comprador.

Tienen ante sus ojos, una familia, incompleta quizá, de cocos santandereanos, muy queridos ellos (los cocos), absortos todos, representando cada uno el papel impuesto, con su mirada seria, responsables ellos del personaje que les tocó. Esperando la compra, firmes sus barbas, mirando como quien no quiere la cosa a ver si los llevo… La verdad, ni por su precio pregunté; no quisiera yo ser responsable de diseminar la familia Arecaceae y de llevarlos a esta industrial tierra de Medellín.

Artesanías en San Gil, Santander. /

Barichara a sol abierto

Lamento la poca amabilidad de algunos habitantes de Bucaramanga en Santander en nuestro periplo por algunas tierras. Lamento la parca actitud, y la cortante respuesta; pero destaco la bella estética de Barichara en ese mismo departamento.

Un medio día silencioso, unas calles que son como plató, gran escenario para filme de época. Las miradas se encontraban ese medio día de nuestra estancia, escondidos en la sombra de sus casas y los pocos que se atrevían a caminar a esa hora, caminaban mirando al sol de soslayo, caminando bajo los alares contínuos de esa colonial arquitectura.

Un cabrito asado hasta el hartazgo, un caminar a ver si se bajaba esa libra digerida, una gaseosa Hipinto y un sol inmisericorde que vigila a todos los obreros que la piedra cortan, pulen y tallan. Barichara en Santander a sol abierto.

Los marranos buscan su hogar

En las alfarerías de cualquier ciudad, retozan chanchos de barro esperando quien se conduela a llenar sus buches con cobres y con platas, para ser asesinados de tajo con cualquier mazo inmisericorde el fin de año siguiente.

Así fue que encontré a Juanchito, según dice él que se llama. Se dejaba llevar por 5.000 pesos de Colombia y prometía a quien a casa lo llevara, que dicha inversión le daría mayor rentabilidad que los bancos.

Inquieto yo por tal promesa, me agaché pa escuchar sus susurros de mejor manera: Te prometo no descontarte tarjetas, ni cobrarte el cuatro por mil, no te descuento por pedir el saldo, llévalo tú en algún papelito. Te dejo retirar alguna moneda sin más descuento que la moneda misma, no te cobro estipendio alguno por manejar tu cuenta, haz de cuenta que ni yo existo y al finalizar el año, cuando sus rituales me maten, tendrás el mismo dinero que vos guardaste. Ni los bancos pueden prometer tal cosa. Más no te puedo dar porque pirámide no soy.

Al finalizar tal conversación con el puerco, decidí pararme atento, pero con movimiento lento decidí no llevarlo. Juanchito se llama mi primo y sería como si yo mismo lo estuviera matando. Si te llamaras Manuel o Élkin Darío como el conejo muerto de mi hermana o Gilberto Álvarez como mi hamster extinto te llevaría; pero Juanchito no.

Juanchito aún busca su hogar en San Gil, Santander.

¡Qué simples somos los hombres!

Y entonces, a la muchachita que está en embarazo le preguntan “¿y que quieren que sea?”. La pipona muchachita responde entonces que “niña, queremos que sea niña” pa jugar muñequero responden ellas y ellos le siguen a la respuesta. “¡Ay, es que a las niñas se les puede poner de todo”, “yo me sueño con una niña para ponerle cositas en el pelo, pa ponerle vestiditos varios, pa peinarla al antojo materno, pa que use bolsos bonitos, cinturones varios, pañoletas coloridas, aretes, collares, colgandejos, pendejaítas varias”.

Pocos esperan niños ya que al muchachito nada le luce (dicen por ahí), al chino se le peina de lado y ya, pare de contar, no hay nada más qué hacer. Cualquier chilango nos van poniendo, sáquele la raya al pelo, peine de lado y chupa de boda. Listo el muchachito pa salir el domingo. Y después nos acusan de que los hombres somos tan simples.

No fui yo la excepción de la simpleza al vestir. Zapatilla blanca setentuda, gafa de carey, pantalones cortos de telas elegantes con estampados y colores de la misma década, camisa forrada con cuello extenso y puños generosos, pelo de lado y cinturón de cuero grueso como las mismas pretinas que lo esperan. Y ya, pare de contar, saque al chino en domingo pa misa, o pa culto, o pa Confama Norte dependiendo de quién me sacara de casa.

¿Y como van a llamar a la muchachita? / Petronila / ¡Ay no jodás, qué pecao de la criatura esa /

Imágenes de bolsos en fique tomadas en San Gil, feria de artesanías junto al Parque del Gallineral. Santander. Colombia.

Más artesanías:

Me quedé con ganas de más juguito e mandarina

Aratoca, vía San Gil en Santander, y bajo un calor sofocante, un parador se abre como oasis en medio de ese desértico paisaje rumbo a Bucaramanga. Un desparramado jugo de mandarina ingresa al cuerpo vía guargüero y reposa en la panza cálida y sofocada de varios viajeros que en un móvil azul nos desplazábamos. De regreso no pudimos parar a repetir la líquida vianda… Mi panza quedó con ganas de más jugo de mandarina.

Como les dije, la tristeza de ayer fue bondadosa y sin que tuviera que decirle de manera perentoria que se marchara, tomó ella rumbo, cola entre las patas, hacia otro lugar de mi subconsciente a domir hasta otro momento, ojalá lejano.

He retomado La Caverna de Saramago, he retomado la sonrisa y la tranquila pasividad de mi estómago como cuando todo marcha bien. He retomado la alegría que me caracteriza y el caminar atento, el olfato festivo, la risa latente, la mirada abierta. Sé que les hablo de pensamientos personales que quizá no entiendan, pero permítanme este paréntesis que me atrevo a tomar, para expresar como a un diario, lo que pasa esta mañana por mis recovecos internos.

Mis vínculos con DMG

Esta semana comienzo una serie de fotos que corresponden a Barichara y San Gil en Santander, pero como hoy me embarga la tristeza, permitan a este amanuense de tipografías digitales, no entrar en comentarios jocosos, pues no he tenido ánimo siquiera de continuar mi lectura de José Saramago.

Y es que nosotros, los felices, también nos ponemos tristes sin que  la felicidad se extinga. Esta última, me es peremne, en cambio la tristeza me es momentánea. Permítanme guardar el humor sólo por hoy, permítanme la melancolía y la locura que es llevar la carga de mi propio corazón, vituperado y quebrantado desde niño.

Hoy, mi niño interior, salió por un instante con sus quejas, sus dolores y con su soledad que me es tan familiar. No la soledad de los que me rodean, sino, la soledad de mis palabras y mis reflexiones que tanto me atormentan cuando le hacen daño a otros. Aún así soy feliz.

En la imagen: Mis únicos vínculos con David Murcia Guzmán. Muñeco no quemado el 31 de diciembre en Barichara Santander. Foto tomada por mi complemento: Mi esposa hermosa, Diana Milena López. / Ver otros muñecos en Homo Hábitus…

Bienvenidos a 2009, bienvenidos a la construcción de los sueños, bienvenidos a la renuncia de sí mismos.

¡Ah Mompa, tirame un huesito ome!

Este Mompa abrió tardecito hoy la carnicería y nada que saca la basura. Y él los jueves saca los calambombos que no le compran. (Silencio) Mompa, tirame un huesito ome, mirá que tengo el espinazo pegado y la tripa ya me suena. (Espera) ¿Y del tocino nada? Aunque sea un cartílago pa esta hambre tan brava.

Pensamientos de El Mono en Jericó a la entrada de una carnicería.

Toño y Cipriano, no comen de aquello

Toño y Cipriano, ambos de Palermo, corregimiento de Támesis en el Suroeste antioqueño.

No es desconocido para la comunidad, que este par de criollos, resultado de una gran cantidad de cruces entre razas bajas, no gocen de los humores traseros de las hembras de Palermo. No han sido pocas las veces que los han visto montándose el uno al otro, cosa mal vista entre dueños ortodoxos.

Pero qué hay de estos, que son vagabundos. A estos, quién podrá decirles algo si son dueños de sí mismos y de su tiempo, del cual no son conscientes. Aun así, Toño, de un rubio popular y Cipriano, de pelambre negra llevan sobre sí, la carga del rechazo de los pobladores de Palermo, que interpretan como una sarna rara y escasa, los gusticos poco comunes de estos dos amigos, si se les puede llamar así a dos perros que no tienen consciencia de la existencia; pero que gozan de los mismos parpadeos somnolientos que gozan los viejos después del tinto de la tarde.

Agapito, el guardia de Palermo

En el atrio de la iglesia de Palermo, corregimiento de Támesis en el Suroeste de Antioquia, hay un guardia murrapo él, que desde el atrio observa la entrada de fieles al templo. Es Agapito, un pequeño criollo montañero, guardia y vigilante al servicio del Señor.

Se cuenta que por las calles de Palermo caminaba uno de esos loquitos que cada pueblo adopta, y que fue él quien adoptó a Agapito Once Varas desde que su madre, perra gamina y ambulante, murió en el mismo parto. Agapito pues, defendió a su amo, de los niños que de él se burlaban y piedra le tiraban. Una de esas piedras lo mató y como Agapito vio que llevaban el cuerpo de su dueño al interior de la iglesia, Agapito lleva así cinco años esperando que el loquito que lo amamantó de amor desde cachorro, salga pues por él, pa seguir dando vuelticas por el pueblo. Sin embargo, Agapito no mira para dentro de la iglesia, sino que mira a la distancia, buscando al infante que lanzó aquella piedra. Agapito lo busca para perdonarlo.

¿Ya conoces la vida de Pirulo?

Mañanas barriales

* Mauricio vaya a la tienda y me trae un cuarto de quesito
– ¡Ah Amá!
* ¿Amá qué? Vaya póngase la camisa, se calza y va a la tienda. Dígale a don Genaro questa semana le abono
– ¡Ah Amá! Mande a Sulay, ¡siempre yo!
# ¡Venaeste y por qué yo!
* (Chancleta en mano) ¿Quiubo pues? se vistió ya y se fue por ese quesito
– ¡Ah Amá!
* ¡No señor, y a pie limpio no se va a ir. ¡Eh, qué cosita pues con este muchachito. Me pierde el año y quiere mantenerse jugando todo el día en esa facha. ¡No señor! Hasta tres pa que me traiga ese quesito.
– ¡Ah! ssssssss
_____________________
– Má, que no hay quesito y que hasta que no le abone la mitad, no le fía más
* ¡Hum, póngase a estudiar más bien!
– ¡Ah Amá!

Casa en ruinas en Jericó, Antioquia. Más imágenes de Jericó y otros municipios de Antioquia…

Tome aire nuevo, reinvéntese, despierte y siga joven

Cuando vayás a otro país, otra ciudad, algún municipio de cualquier departamento, acordate de ir a los mercados populares, a las galerías de frutas y verduras, a la calle. Dejá los museos, los barrios ricos, las zonas de turismo 5 y 6 estrellas, para que conozcás la verdadera escencia de los lugares. Hacé como mi amiga Patricia lebrum, se está iniciando como bloguera en su espacio “Me cansé de trabajar“, jubilada que sabe qué hacer con su dinero.

La belleza de lo pequeño. Pequeños mundos, collage de vida y precios bajos. Colgandejos y bisutería, artesanos ambulantes, vivientes y sobrevivientes. En lo posible… no pidás rebaja, también necesitan ganar su dinero.

No me frunzás el ceño que la foto no duele. Dejate tomar la vista, ques pa contarle a todos que tu queso es del bueno, que obleas y solteras vendés vos.

¿Pero sí te lavás las manos? Eso sí, no sea que vos de cochino me des juagatorio de manos. ¡Ah so sí! ¿entonces es de la buena? ¿rica y aseado es tu guarapo? Dame dos vasitos pero echámele hielito pues.

Dos chorizos, una arepa de queso con bastante leche condensada, calentame tres butifarras y dos torticas de chócolo y una gaseosa dietética por favor questoy a dieta. (Historia real de un tío de mi esposa)

Y así… para eso es el tiempo libre, para vivir, reír, abrir los ojos al mundo y pasear bastante. ¿Que no tiene plata? Váyase a caminar, súbase por la de trás, cuélese en algún tren, súbase a la carretilla, dese adrenalina y permanezca joven. Más gamín que yo: De niño me colaba en los buses urbanos en La Dorada en Caldas. Monté en carro de rodillos con mi amigo Herberth, cobraba pasajes en los buses de Barrio Nuevo, pedí periódicos viejos, fui polizón en tren de carga con mi amigo Edwar hacia cisneros, atravesé con él, el túnel de La Quiebra acostados en la capota del tren de pasajeros vía Cisneros… Y para burla de mí mismo, nunca fue por necesidad, sino por pura locura juvenil. ¡Gamín que es uno!

San Antonio de Pereira, Rionegro – Antioquia.

Gina y Aristóbulo

* Gina, ¿vos qué huevos ponés?
– Colorao, ¿Por qué?
* Porque es diciembre y vos sabés que doña Carmen no le gusta gallina de huevo blanco
– ¿Y qué tiene qué ver?
* Que es diciembre mija y ya viene la cena familiar. Yo por lo menos tengo trabajo cada mañana, además de pisarlas a ustedes jajajaj
– ¡Tan bobo que es, y pa eso que es todo brusco!
* Racatepun chinchira el gallo sube mija. Pa cantar y pa pisar vine yo, nacido de huevo colorao caramba.
– ¡Tan guache! No piensa sino en eso
* El caso es que póngase las pilas mija, sino quiere que la inviten a la cena y que usté sea el plato principal

Escena en Jericó, Antioquia.

Grandes manos creando pequeños tesoros

Píllelo pues pa que vea como estas grandes y toscas manos, van modelando y dando curso a las arenas de colores para ir creando pequeños mundos, contenidos en botellas de lo que sea. Es Jader, un artesano que viaja y se mueve y va modelando instancias y momentos en arena de color.

Esta vez me lo pillé en San Antonio de Pereira concentrando sus ojos en un solo punto, dándo color y vida estética a un pesebre. Ese es el mundo de la manualidad, de la artesanía y la manufactura; ese es el mundo de los itinerantes expositores y artistas, ese es el devenir de su calmada vida. Ver, crear, hacer, vender, despedir, comprar, reir y volver a ver.

Para los que se quedan sin empleo, les recuerdo que están las manos. ¡Las manos (suspiro). las manos y mis ojos me han dado de comer, cuando de empleo fijo me quedo ausente. No las olvide, bendígalas y póngales oficio cuando no tenga nada qué hacer.

Y si no sabe hacer mucho, qué pena la cuña, pero entonces los invito a ver “El Artesano” programa de Televida Internacional, que se emite para Colombia: lunes y miércoles 3:30 pasado el meridiano, con repetición: sábado y domingo 10:30 antes del meridiano, programa dirigido por Luis Fernando Jaramillo y conducido por este Bloguero montañero y paseador. para que aprenda a pintar, costura, croché, talla y demás trabajos manuales.

Visita a San Antonio de Pereira, Rionegro – Antioquia.

Arepa e chócolo al horno e barro

En casa, uno de los platos sencillos más solicitados es la arepa e casa, ya había hablado de ella y ya les había dejado mi receta para cuatro porciones:

Un pocillo de “doña arepa” (en minúsculas pa no ser tan publicitario) de la amarilla, un pocillo de leche previamente calentado (30 segundos en micro), medio pocillo de leche en polvo, una cucharadita de azúcar morena, una más mermada de sal. Mezcle los ingredientes con amor y se recomienda que la bola resultante la amase un hombre ¿machista? no, ¡no se me enfurrusquen pues! Es que el secreto de una buena arepa está en el amor que desprendan las manos y en lo duro de la amasada… amase duro, como haciendo arepa, que la masa quede fina y haga cada arepa, aplastándola puede ser y ponga en recipiente con teflón a fuego medio y disfrute… o pida reservaciones en mi casa.

¿y es que no tiene otra cosita más pa cocinar? avemaría. Le tenemos champiñones rellenos, chorizos borrachos, pan apretao de la casa o el sancochito y sudao de mi esposa. Ensalada verde, ensalada naranja, vinagretas caseras, dulce de mora, piña, salsa de maracuyá para las quesadillas caseras… sí, todo hecho en casa como a la antigua… ¡Es que uno criao con abuela! /

¿Aromáticas? no. En mi casa lo que le hacemos es agüitas: de menta, yerbabuena, caléndula, alcachofa y albahaca… hechas en ollita, hervidas en casa, como a la antigua.

¿Gaseosas o refrescos? nada. En casa le tenemos puro jugo, mieles de la vida: Curuba en plena leche, mora para la anemia, lulo con sus tres espumas, guanábana blanca, o naranja que me trae Sandra mi cuñis. O agua de la llave ques la mejor.

Imagen de horno de leña en plena carretera por El Salado, vía La Ceja, El Retiro. oriente antioqueño.

Navidad Pelada

¿Será que, sin plata para gastar, algunos podrán vivir una verdadera navidad, para quien entiende el concepto que ello lleva?

¿Será que ese afán por comprar y comprar solo responde a un impulso vanal y superfluo?

Pues viene siendo hora de ir dejando vanidades temporales, de mirar a los ojos de las personas, vaciar nuestros bolsillos, calzar humildemente y ver lo verdaderamente duradero de la existencia. Aceptar la vida con su talego de bondades y desgracias, justamente tan necesarias estas últimas para nuestro crecimiento y para poder saber qué son las primeras (las bondades).

Recomendación para leer: Ensayo sobre la ceguera e intermitencias de la muerte. José Saramago.

Imégenes de ventas en El Salado, carretera vía La Ceja, El Retiro. Artesanías hechas en pino

Ce n’est pas une ombre – Esto no es una sombra

Las sombras no existen, existe la ausencia de luz o la huella de la luz donde se hace visible al contacto con una resistencia.

¿Y como pa qué hablar de sombras? Para tratar de ver lo que hay más allá del voz a voz del que muchos hablan, como haciendo una larga fila, todos tras una presencia bondadosa que nos dará pan y pez al final del lento recorrido. El vozavoz habla de la estupidez humana tras confiar en los tetraedros de captación piramidal, pero:

  • ¿Dónde están los bancos amigos?
  • ¿Dónde la rentabilidad a nuestras chichiguas?
  • ¿Dónde la oportunidad al inicio crediticio?
  • ¿Dónde están las oportunidades?
  • ¿Dónde está el gobierno, cuando los más necesitados le requiere?
  • ¿Dónde están los mesías políticos, los caudillos, los peliantes?
  • ¿Dónde están los de manos limpias y bolsillos inmaculados?
  • ¿Por qué los bancos me cobran por consultar, por entrar, por retirar, por estar, por continuar, acaso por existir?

Ejemplo claro, disponible y humilde son las “natilleras”, esos ahorros de barrio, colectivos, precisos y disponibles que dan rentabilidad bondadosa a quien participa; que ofrece crédito al instante y empanada el fin de semana. No es que esté de acuerdo con las pirámides (Jamás vendería mi casa si la tuviera, para invertirla en gelatina sin sabor, en intangibles, en sofismas), no soy ambicioso, sino que me impacta el bello fenómeno de marchas en apoyos a un “niansesabe”, a un tipo de quien no sé sino su tres primeras…

Las marchas no apoyan a un señor anónimo, por lo menos para mí, lo que las marchas se preguntan (así los marchantes no se den cuenta) es ¿dónde está el gobierno? ¿dónde la mano oficial amiga? / La otra cosa que se me olvidaba… La codicia y la ambición y la pereza para trabajar por parte de los participantes de tales captadoras.

Imagen tomada en el parque de La Ceja, oriente de Antioquia.

Corré Cornupia que te van a dar la pela

¿Eras vos pajarraco el que me levantaba cada mañana sin programarte? Bendito animal de monte este que me pone a madrugar como si no estuviera yo jubilado. Vergajo este, que sin ser vecino mío, sacude sus alas para prender alarma y despertar con sus altisonantes cantos a toda la vecindad circundante.

Vení gallo animal, ¿Cornupia es que te llamás?, así me dijo Poncio el del nuevo granero que te llamabas. Vení que no te aguanto más, vení que me tenés la ropa pintada de tus gracias digestivas. No te dejés coger, quen la casa te espera un garabato pa colgarte ahí, ahí donde curo chorizos es que te voy a secar.

¡Eh, bendito animal estee! Maldinga sea, ahora verá que me tocó madrugar obligao por este esquivo plumero. Altanero y rezongante es que sos, que ni pa sancocho servís, dejate y no más que a Martín el gato aporriao le vas a caer muy bien, bien y directo a la panza. Venite pues que testoy hablando.

Sector de El Salado, vía a La Ceja o a El Retiro, Oriente Antioqueño.

Qué negra más linda es esta que vi en La Ceja

Mirá pues como mueve sus caderas, esa nalga grande batida al son del caminao. Mirá pues su bemba alegre, hechida de sonrisa y carcajada. Mirá pues a esta negra que bate el chocolate con cadencia de cumbia y currulao. Mirá su orgullo, sus ropas prendidas y su son movido en cada caminar.

Ah, qué negra más linda es esta que vi en La Ceja.

Volver al sur
Por: Elkin González, 
Sacerdote colombiano radicado en EEUU.

Mi amigo del sur me dice que lo meridional y lo septentrional no solamente tiene un limite geográfico. Me dice que lo de abajo es importante porque sostiene a lo de arriba, pero que el mundo es coniforme y desproporcionado y por eso se ve insostenible. El argumenta que lo de abajo es débil y lo de arriba es fuerte. Mi amigo cree que los sufrimientos del norte carecen de importancia para quien comer a veces es un lujo y cualquier centavo es oro. Mi amigo piensa que los del trópico de cáncer debemos volver la cara al trópico de capricornio. O mejor, el cree que los que un día vimos caer la lluvia en junio y arder el sol en diciembre no debemos olvidarlo cuando las estaciones del norte traen el bochorno en junio y el frío de diciembre penetra en los huesos.

Mi amigo me recuerda del sur, donde tomar un bus es costumbre y caminar es parte de la vida. Donde el niño pide en la calle y el perro husmea en las iglesias. Donde la madre trabaja mil horas y lo que gana no sacia el hambre de su cría. Donde un enemigo con sus amigos se confabulan para extraer para si lo que es para todos. Fantástico sur, de extremas alegrías y bajos penares, de gritos de gol y llantos de plañideras, de morenas pieles y manos sucias. Sur de mil amores que esconde las esperanzas de una nostalgia norteña. Fin de nuestros sueños y escenario futuro de nuestro verdadero sueño americano. El sur suspira en nuestras venas con olor a guiso y sonido de cantares melancólicos. Negar el sur es como negar la cruz que nos salvo y el sol que seguramente alumbró el día que nos vió nacer.

Volver los ojos al sur no es hacer del sur otro norte. Es volverse embajador de sus valores. Es ayudar al hermano que lucha allá abajo, es animar su espíritu y dejarse animar por su fortaleza.  Volver los ojos al sur es invertir en el, creer en su gente y no enterrar las esperanzas. Recordar el sur es no menospreciarlo, antes bien, es recordar su simplicidad tan creativa y la complejidad de sus valores. Volver al sur es ser canales de comunicación de un progreso técnico que nos solo el norte merece y de un progreso humano que no solo el sur ha de ufanarse.

Viejos Jericoanos

* La cosa está como mal compadre
– ¿Mal? vea pues estos aguaceros pues que no cesan home
* Ahí se me perdió todo el cafecito
– ¡Ah no jodas! ¿Y pa pagar ese préstamo entonces?
* Ahí está la vaina
-Oí vos Pascacio, ¿vos que talla sos de calzado?
* ¿Y eso como pa qué ome?
– Es que tengo unas boticas poraí pa botar, por si las querés
* ¿Esas guamas tuyas? ¿Y con esa valeriana tuya? ¡Dejalo así Matías! Prestame cinco más bien.

Imágenes de la cotidianidad de Jericó (Sí ome, estuve pasiando poallá)

Home: Hombre
Vaina: Cosa, caso, evento aleatorio
Guamas: Zapatos de talla grande
Valeriana: Yerba que huele feo. Figurativo, pecueca
Pasiando: El plan mío a cada rato
poallá: En esos lares, por allá

Sabor a ritmo, viento y tambor en Jericó

Ponete las alpargatas carajo, no me pisés a pie limpio. Ponete la pollera que ya nos vamos. ¿Qué hicites el café que acabates de coger? Porque la estás mirando a ella que no tiene nada qué ver. Amarrate bien pues, que parecés un atembao. ¿Qué son esos brincos tan desesperaos? ¿Es que tenés mal de sambito?

Eh qué cosita con Rosa, que eterna cantaleta, ya estoy hasta la jeta de tanto de peliar con vos. Pero mirá lo bonita que tas, te sentó bien esa pollera que te pone caderona. Ah pies divinos, mojados por el campo, esas manos de canto que recojen café. Dejame ver un poquito más, vení dame la pruebita, mirá que no está Aurita, venite pa mi lao yo me arrejunto con vos, mirá que me tenés cansao, tres años y sólo arroz.

¡Ven este! Conchudo mijitico, quién le dijo que yo soy de raticos, a mi con esas no señor. Ponete pilas más bien a pelar mazorca, guarde los ameros pa cer bollos después. Limpiate esa nariz, mirá que lo tenés asomao, peinate pues atembao que parecés a Majija el bobo. Y amarrate bien pues ya, subite el cierre mijo, vea todo eso asomao, si querías de aquello, jajajaj andá bañate al lao.

Así, así se me parecen esos coqueteos cuando veo bailes folklóricos. En esta ocasión, uno de los elencos del Ballet Folklórico de Antioquia.

Aire de Tango en Jericó

Al municipio de Jericó se le perdona que no saque el sol a relucir en puente, se le perdona que la bruma mañanera dure todo el día y que el frío se haga eterno. Jericó se debe a la cultura y la tertulia y se debe a los visitantes, agradecidos por tan amables anfitriones. (Suspiro) Jericó de guarnieles y mieles aromatizadas con cardamomo, Jericó cúspide de verdes que se esconden de vez en vez entre los blancos aires de la neblina…

Después de asistir con mi esposa a una presentación artística en el Museo de arte Religioso, dió pena haber pagado 2.000 pesos cada uno, por lo que fue un gran espectáculo de tango. Aire de Tango es el nombre del grupo y de la puesta en escena llevada a cabo en las tablas de aquel lugar, con la participación de la esposa y la hija de Manuel Mejía Vallejo. Un acto para aplaudir de pie y que espero poder verlos de nuevo en algún lugar.

Al salir, el frío no fue muy amigo de nosotros, tratamos de no dejarlo entrar al hotel donde nos encontrábamos, pero insistente él, se coló por los resquicios de un calado en madera, encima de la puerta. Dormimos a la espera de un segundo espectáculo en la noche siguiente: el Ballet Folklórico de Antioquia. Vea más fotos de Jericó:

Mercados Callejeros / Escenas cotidianas / Carne pa los chorizos / Un Jericoano

Si me vas a dar morcilla, que no sea el obispo

Si vas a comer morcilla, ya lo había dicho antes, pegate la ida a Tejelo en pleno centro de Medellín, detrás del edificio viejo de EPM, andá donde la señora del dedo mocho que es la mejor y te da la prueba como aperitivo. Eso sí, pedí la delgadita que es la buena, no el obispo y que te eche algo de buche y pajarilla.

Si vas a comer carne, podés ir a Lovaina y sentarte donde encuentre puesto y sentarse a “jalar” carne, porque de cubiertos nada. Allí te dan arepa con quesito como pa que pasés el saborcito asado y diluís con gaseosa.

Si vas a comer sancocho de pescado, aunque no he ido, dicen que el mejor en Medellín se lo puede comer sudando, en la Plaza Minorista. Echale un limón bien bueno, acompañalo de un aguacate entero que allá hay de sobra en el segundo piso.

Si vas a comer chunchurria, la podés encontrar después de las siete de la noche en Junín con la Playa, Avenida Oriental con la Playa; pero te recomiendo mejor que la comprés en la plaza y si sos escrupuloso, lavás el tripitorio por dentro y fritalo vos mismo que te queden bien tostados. Limón y arepa acompañantes perfectos.

Si de arepa de chócolo se trata, tenés que pagar una carrerita a Buenos Aires cerca a la iglesia, porque en Arepas de la Primera, Segunda y Tercera Negra en la autopista Medellín Bogotá ya no venden nada. Pedí otro quesito más y lo pagás que no hay problema, lo bueno es tapizar la superficie de blanco manjar.

Si por chorizo vas, ahí si te tenés que pegar la ida a donde Doña Rosa en cualquiera de sus sedes, chocolate y una buena compañía que sepa conversar de cosas montañeras, porque allá no se va a mirar por encima del hombro, ni de plan esnobista.

Y para los que siguen alguna dieta, pues conmigo se fregaron porque no sé que son esas cosas; eso sí, de yerbitas para el hígado digame qué tiene, que a mi abuela le heredé tal conocimiento de aguas amargas que evito las pastillas para reemplazarlas por llantén, colecaballo, caléndula, menta, yerbabuena -pero de la buena- y un centenar más.

Imágenes tomadas en el parque principal de Girardota, Antioquia.

El efecto golondrina

Seis de la tarde y las golondrinas cerraron el caravanchel, dejaron de jugar en el aire y se fueron a acostar. Es 20 de septiembre y ni cuando viví un año en Puerto Berrío había visto tal fenómeno: millares de golondrinas atestaban los cables de energía de una cuadra en particular en Berrío.

Era imposible pasar debajo de tal cantidad de plumíferos sin ser bautizados por sus desechos que como misiles certeros caían en nuestras cabezas. El sector incluso huele a pluma de pollo mojado. Ni un torrencial aguacero las quitaba de los cables y los más gracioso es que casi todas se ubican mirando para el mismo lado.

No había rincón o cable que no fuera ocupado a la fuerza por tales aves. Algo curioso que quería mostrar y eso que no puse más fotos. Puerto Berrío, Antioquia.

Las 11 nietas de Petronila

Ninfa, Chila, Yolanda, Pecosa, Melisa, Luz Mila, Cristina, Patricia, Aura, Geronia y Costanza… todas hijas del difunto Toribio y Petronila, matrona de la región. Todas ellas hechas en el mismo pilón y nacidas con dolor de parto con la ayuda de Maruchenga la famosa solterona, partera del pueblo.

Alegres ellas, mujeres todas, ninguna ha conocido hombre y como van las cosas jamás lo conocerán. La misma Petronila confecciona sus vestidos, les obliga el diario rosario y la molida y amasada de las arepas de mote. Pero ellas viven felices, sin conocer las mieles del hombre y sin estrenar el lecho, pilón hacedor de hijos.

Petroniiiiiiilaaaaa, grita la vecina… dejá  a esas muchachas salirrrrr, vecina, queeeunn díaaaa se te van a volar e hinchadas volverán, con un bastardo nuevo y con un corazón ajeno. Dejá salir muchacha a esas vergajas, que vos estás muy vieja y ni nietos te quedarán.

Venta de muñecas en un puesto de artesanías en San Antonio de Pereira, Rionegro – Antioquia.

Ventas mudas en san Antonio de Pereira

Este tipo de vendedor ambulante no necesita de su garganta para gritar en alto, la suma de sus productos a la venta. Solo el aire que roza sus pulmones son necesarios para cantar su producto a niños y antojados. “¡Qué va a comprar deso, reza mi mamá, yo le enseño a hacer eso en casa y verá ques lo mismo!”. Y pues sí, después quién me aguantó gastando el detergente en pompas de jabón por toda mi casa.

Siempre me encantará ver un vendedor de pompas de jabón, porque lo comparo con los que venden aguacates en los barrios que ascienden montañas, los comparo con vendedores de MAAAAAASAAAAMORRAAA PILÁAAAA. El de las pompas nunca llegará a casa sin voz.

“Mario ¿Quién se gastó el jabón que tenía aquí?” / (Silencio) / Vendedor ambulante en San Antonio de Pereira, Rionegro. Antioquia.

Pájaro de mar por tierra

Pájaro de mar por tierra es un dicho para quien no esperábamos ver, a quien se aparece por lares que comúnmente no frecuenta, a quien hace rato no veíamos.

Dos pájaros de río esperan en tierra por pasajeros: El Turpial y El Azulejo, en una tarde cálida y dorada por el sol de Puerto Berrío en el Magdalena Medio Antioqueño.

Puerto Berrío

Suspiro al recordar mi año de servicio militar en Puerto Berrío. En este puerto, prestaba yo guardia, reflexionaba, pensaba, escribía y dejaba pasar las horas sin darme cuenta.

Doña Carmen vive sola y cada tarde de su lenta vida la pasa en este puerto, engañando peces que luego serán su alimento diario, maná del río Magdalena. Mientras estabamos varios con ella, doña Carmen atrapó un Bagre Sapo de pequeñas dimensiones, ella dice que lo tasajea para dos porciones, pero la verdad es que con una, quedaría aullando la tripa.

Estas fotos de tantos municipios de Antioquia, son el resultado de mis correrías al lado de la Orquesta La Tropibanda, en esta oportunidad, para tocar en el programa Venga a mi Pueblo de Teleantioquia.

Sonrisa Giocondana en Amagá

Esa sonrisa Monalisa, es una sonrisa temerosa de que no se cumpla la promesa del Gobernador de Antioquia de meterle la mano al municipio de Amagá, que la verdad sea dicha, anda caido y desarreglado (El municipio). Las vías, su parque y el fenómeno de hundimiento de la banca y el daño en las viviendas, además del cierre de algunas minas; tienen a este municipio al borde de algún colapso, para no hablar de sus nuevos problemas de violencia.

Pero demás que la mano se le meterá a este municipio y la alegría dejara de ser giocondana para ser libremente expresiva y jocosa cuando estrenen parque, plaza de mercado y pase de nuevo el ferrocarril y vuelvan el color y alegría de otros tiempos.

Chorizo y papa rellena, viandas que mis visitantes de otras tierras no pueden disfrutar… Para ustedes, esta foto y el antojo de su olor grasoso y picante. Bien puedan descarguen esta foto y pongan a curar el choricito, que con limón y arepita, una buena tarde de recuerdos disfrutarán.

Nota del 16 de mayo de 2011: Amagá ya tiene su parque.

San Pedro de los Milagros: Leche, color y belleza

  • Tun tun / ¿Quién es? / La vieja Inés / ¿Y qué me traés? / Un huevo podrido
  • Tun tun / ¿Quién es? / Señora ¿Ha escuchado quel fin del mundo se acerca? / ¡Ay no señor, aquí somos católicos
  • Tun tun / ¿Quién es? / Se arregla la olla presión se arregla / Ay no señor, gracias
  • Tun tun / ¿Quién es? / ¿Doña es a ver si tiene ropita vieja questamos recogiendo pa los muchachos que se están rehabilitando… / ¡Ay señor, la regalamos justamente ayer que pasaron recogiendo
  • Tun tun / ¡Ay, no abrás querida ques un señor pidiendo limosna! / Doooñaaaa

hermosa niña tomando el sol en el parque de San Pedro de los Milagros en el norte de Antioquia. La verdad es que está tomando el sol OBLIGADA, porque el parque de San Pedro no tiene ÁRBOLES que den sombra. Es un parque de esos dizque llamados “CONTEMPORÁNEOS”, desos ques sólo cemento, espacio y nada de verde. Así, así es el parque de San Pedro de los Milagros, muy amplio pero muy seco y con la gente sentada haciendo malacara… malacara porque les cae el sol del poniente y sólo les queda fruncir el ceño para menguar el sol.

Mercado de domingo en Girardota

S – ¿A cómo el platanito señor?
V – ¿Cuánto iba a llevar mi señora, quiere el gajo?
S – No tanto no, yo vivo sola, es pa llevar dos pintoncitos
S – ¿Y la naranja?
V – Me llegó esta mañana, está dulcesita muy buena ¿Una docena?
S – Noo, cómo se le ocurre, yo es pa llevar dos no más.
S – Y esa yuquita ¿A cómo la tiene?
V – Esa me vino muy paluda, si quiere la lleva pa moler con el maíz pa` `cer arepas.
S – Écheme pues dos pabilitos desos, pero ¿me los encima a lo que llevo?
V – Eh mi señora, pero usté si vino hoy como vaca amarrada
S – Hágame la caridad sies tan amable…

Diálogos comunes. Parque principal en el municipio de Girardota, Antioquia.

¿Qué se hicieron los niños?

¿Qué se hicieron los infantes que chupaban y mamaban las mieles de la madre? ¿Para dónde se fueron a jugar que ya no los veo transportar teteros? ¿Qué se hicieron las edades mozuelas inocentes de tanta mentira, de tanta verdad? Estos berriondos ya nacen aprendidos, conectados a un computador, nacen dentro del video juego. Ya no son ignorantes, saben más que sus padres, en mounstruos intelectuales se han convertido.

¿Qué se hicieron los que jugaban con bolas, con taquitos de madera, con crayones y con pintelas? ¿A dónde fueron a parar las mentes vacías ativas para aprender? Ya nacen imponiendo, exigiendo atención, ya no se les puede dar la pela, ya no se les puede dar con verbena. Ya no chupan teteros sino que ponen tutelas, nacen agremiados, manipulan y se ríen.

Estos pelaos ya no son nuestros y nosotros ya no somos de ellos. Estamos en otro estadio de la historia. El mundo aún no es de las máquinas, las máquinas son de ellos.

En la imagen: Carrito de bebé adaptado para las ventas ambulantes, una tendencia nacional. Me pregunto, ¿quién sería el primero en imponer esta tendencia? – Amagá, Antioquia.

Salento, la meca de los artesanos

Pilas va sin plata para el municipio de Salento en el Quindío. Que conste que le estoy advirtiendo, no vaya sin plata que se muere antojao. Aquí, una muestra de algunos carritos para empujar, mejor dicho, pa entretener al chino mientras se gasta la plata en bellas y variadas artesanías. Las mismas casas parecen hechas con delicadeza por artesanos.