Cocinando recuerdos ante la mesa de la vida

Esta foto con tan poco color, con sombra marcada, con una estela de humo que baila lento cerca al fuego. Dos ollas, mucho tizne, fragancias que se escapan del menjurje y se cuelan por nuestras narices. ¿Qué se cocina al interior?

Se cocina la vida, los recuerdos, las vivencias, la niñez montañera de muchos; para otros, se cocina la niñez escasa de monedas y regalos. Destape y verá… es un imperativo, no lo dude. Destape a ver qué olores se obligan a entrar por las fosas ganosas de recuerdos.

Adentro, se hierve la sazón de la existencia, el caldo de la alegría. Puede ser sancocho, puede ser maíz pelao, puede ser cayo pa’ mondongo, puede ser hueso que se desprende en hervores. Puede ser la pata de res pa’ gelatina, puede ser el tamal que se cocina. No sé, díganme ustedes, estimados lectores, qué se le cuela del recuerdo con esa sencilla olla…

5 comments

  1. Francisco Gomez-Paris (FrancoG.Paris)   •  

    Carlos. lo que comian los cosecheros en la hacienda cafetera de mi padre en Guayabal de Siquima, Cundinamarca.

    Yuca, papa,arracacha,carne,maiz (mazorca) .Todo esto lo juntaban y sobre una oja de platano lo disfrutaban debajo de un arbol acompañado de una totuma llena de guarapo de caña. Que rico!

    Saludos, Franco

    Un abrazo, Medellin

  2. Nayite   •  

    El sancocho de gallina por que llegamos a la finca a visitar… que delicia ese recibimiento.

  3. Olga Nidia Molina Bedoya   •  

    En la lechera, la aguapanela para el chocolate del desayuno y en la olla los fríjoles para la comida, porque así se pongan en remojo previamente son más duros que los corozos. ¡Qué gratos recuerdos! hasta estoy lagrimiando con esa humareda.

    Me imagino amasando las arepas observando tan bonito paisaje.

  4. Alberto Mejía Vélez   •  

    El humo se eleva haciendo figuras frágiles llevando en su corto recorrido olores sagrados que adormecen el recuerdo. Un sancocho, un caldo de huevo perfumado con cilantro, acariciados por el amor de una mano tierna de ama de casa, es la redención de la culinaria.
    Esa olla ennegrecida y tostada por el uso, es sinónimo de vida, de familia y de paz. Hoy se prenderán la leña o el carbón con el soplo de amor para que el fuego no falte en el “pollo” de piedras rústicas, que el padre hizo para unir los corazones en torno de la fragancia o para calentar el tetero del “limpia piedra”.

  5. SANDRA OSPINA MORENO   •  

    Finca de tu padre? Hace muchos años la hacienda es de mi padre Germán Ospina Gómez

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