Desfile virtual de autos antiguos

En las naves, a continuación publicadas, se apretaron padres, hijos, algún sobrino y una de las dos suegras; para viajar rumbo al mar más cercano, así fuera de tinte oscuro y feas playas. Eso no importa, importa la comida empacada que abarata costos y une como familia.

Se destapan las cocas, huele a carne frita y tajada de maduro. En el papel de aluminio va la yuca cocinada. ¡Sírvame más gaseosa! Quién tiene la sal, en dónde empacamos las servilletas, mirá esas hormigas que se están subiendo, se estripó el huevo mío.

En estos autos se viajó a pueblos, se hicieron paradas de picnic, se paró de vez en cuando para que los hombres orinen, volteen para allá que Claudia va a orinar, Má tápeme pues, que me están viendo los carros que pasan.

En estos carros que ven, algunos con cupos para cinco, se apretaron felices de a siete vivientes, ocho si cuentan a la niña de tres meses. ¡A nadie le importa, somos ricos! Tenemos carro, no importa la marca, no importa cuánto ni menos modelo.

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