El efecto golondrina

Seis de la tarde y las golondrinas cerraron el caravanchel, dejaron de jugar en el aire y se fueron a acostar. Es 20 de septiembre y ni cuando viví un año en Puerto Berrío había visto tal fenómeno: millares de golondrinas atestaban los cables de energía de una cuadra en particular en Berrío.

Era imposible pasar debajo de tal cantidad de plumíferos sin ser bautizados por sus desechos que como misiles certeros caían en nuestras cabezas. El sector incluso huele a pluma de pollo mojado. Ni un torrencial aguacero las quitaba de los cables y los más gracioso es que casi todas se ubican mirando para el mismo lado.

No había rincón o cable que no fuera ocupado a la fuerza por tales aves. Algo curioso que quería mostrar y eso que no puse más fotos. Puerto Berrío, Antioquia.

2 comments

  1. roman   •  

    ¿ A qué se cree que obedece la ubicacion de estas golondrinas en tal sitio de puerto Berrio?

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