El Faro, de Po Chou Chi

Cuando quedamos en embarazo Diana y yo, llegaron las preguntas obvias: “¿Y qué quieren tener? ¿Niño o niña? Siempre respondimos: Un hijo -en el sentido genérico de la palabra-, es decir, lo que venga, niño o niña, simplemente queremos una criatura.

Cuando nació, le gente aún me preguntaba ¿Y vos qué querías? Siempre respondí: Simplemente tener un hijo (niño o niña). Los contertulios replicaban: “¡Pero uno siempre quiere o un niño o una niña. Siempre se tiene preferencia por algo!”.

Así es, lo único que quería era tener un hijo (hombre o mujer). Y continuaba complementando diciendo que ya es bastante ASOMBROSO, MILAGROSO, que salga una criatura, como para exigirle a la vida que tiene que ser así o asá. Bienvenido quien venga y como venga.

Una vez nacido Jacobo, se despertó en mí una compasión que jamás había experimentado, y al no criarme con mi padre y no poder nunca llamarle “papá”, lo único que he querido es darle de mí, de mi tiempo y de mi niño interior a Jacobo. Por eso preferimos menos dinero y llegar a jugar con él, menos poder en algún cargo y llegar a casa temprano; una morada humilde y un cuarto austero en juguetes, pero muchos abrazos, besos y juego.

Un amigo, José Fernando Montoya Ortega, me envió un video que sé que les va a encantar y por eso hice la introducción que han leído hasta ahora. Y aunque sé que mi vida les debe importar poco, ya saben que escribo mucho de mi vida, para poder levantarles la memoria en cada uno de ustedes. Es decir, yo escribo mis memorias y ustedes recuerdan las suyas, y así hacemos memoria colectiva.

Ahora me preguntan que si Jacobo gusta de mis pasiones, que si dibuja, que si ilustra, que si es bueno con los colores. No sé y no me interesa, él es un ser distinto y único, aunque últimamente me está pidiendo la cámara para tomar sus fotos. En Usaquén, Bogotá, me la pidió y le pregunté que a qué le quería tomar; me dijo que al pasto y eso me pareció excelente. También le tomó una “vista” a su mamá, mi esposa: Diana. Aquí va el video y las fotos de Jacobo (2.5 años)

El Faro: “Extraordinario corto en dibujos animados, del
chino Po Chou Chi. De una belleza y sensibilidad genuinamente
orientales.”. José Fernando Montoya Ortega.

1 comment

  1. Diana   •  

    Jacobo en la foto va cantando “Oh oh oh, oh oh ooooh oh oooh! …Sólo quien tiene hijos entiende que el deber de un padre no acaba jamás, que el amor de padre y madre no se cansa de entregar, que deseamos para ustedes lo que nunca hemos tenido que a pesar de los problemas familia es familia y cariño es cariño. Oh oh oh, oh oh ooooh oh oooh! “, de Rubén Blades.

    No sabemos qué va a ser cuando grande, talvez llantero, como su abuelo paterno, o músico como el materno, o quizás las dos, porque son sus pasiones (sin inculcárselas)… Solo sabemos desde que estaba en mi vientre que es salsero por naturaleza. No se sabe muchas canciones infantiles, pero sí se sabe las de Rubén Blades y las de Willi Colón.
    Ah otra cosa y no le sacó lo bailarín al papá (gracias a Dios), éste como que sí me va a sacar a bailar jajjaja

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>