El primer campesino: Dios

El primer campesino: Yahweh. Y si no les gusta el término, entonces digamos: agricultor. Curada esta salvedad tomemos el texto que soporta esta afirmación: “Estos son los orígenes de los cielos y de la Tierra cuando fueron creados, el día que Yahweh Dios hizo los cielos y la Tierra, y todos los árboles del campo, cuando todavía no existían en la Tierra, y toda hierba del campo cuando aún no había brotado (Lo que indica que la semilla estaba sembrada en la tierra), porque Yahweh Dios todavía no hacía llover sobre la superficie de la tierra.” Sipra d’Berita (Aram., Libro de la Creación -Génesis-), 2: 2-5.

Otro texto que traigo de la Biblia Peshitta (traducción del Arameo al español): “Y Yahweh Dios hizo que brotara de la tierra todo árbol agradable a la vista y bueno para alimento”. Gen. 2:9. Y eso para no citar el pasaje donde siembra dos árboles particulares en su Huerto del Eden, que valga la pena decirlo, se ubicaba en lo que se conoce hoy como Irak.

Hoy, no sé si la palabra del creador sería “Y vió que todo era bueno”. La muerte prematura visita sin ser invitada los campos de nuestra tierra, los violentos la arrebatan, los cegadores  de vidas se cuelan y se la toman. La manigua está llena de hueso mientras que en casa sobreviven los deudos vivientes, los huérfanos con caras de espanto, las madres preñadas y viudas. La tierra, signo de riqueza, es la maldición de muchos que no les queda sino, esperar la Prometida, la tierra prometida donde fluye leche y miel, y no la sangre. Me alegra que entre tantos oficios de la Providencia esté el de campesino, y si no le gusta, el de agricultor.

2 comments

  1. llanerisimo   •  

    Que mal que se olvide al campesino de estos tiempos, que se lo aísle o se ignore simplemente, ser campesino es en definitiva una decisión muy dura.

  2. Alberto Mejía Vélez   •  

    Vea hombre Carlos, a mi, me gusta lo de campesinos; yo provengo de esa estirpe de abolengo que quieren aplastar robándoles hasta el humo de las chimeneas que anucia el despuntar de un nuevo día en la paz solariega; les quitan hasta la gallinita “cocotera” que les da huevos de dos yemas, para engordar fusiles. Cuando el “Viejito de arriba”, le dio la pataleta por crear al hombre, lo situó en el campo lleno de árboles, quebradita cantarina, pájaros de diversos colores y trinos; no lo hizo pues, de frac acompañado de celular. Para no alargar Carlos, Dios, ama al campesino.

Responder a llanerisimo Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>