La antigua bombilla eléctrica

Dentro de poco pasarán a la historia estos bombillos, que pasaron de agache por todo el siglo 20 sin cambiar mucho su apariencia. La moda no los cambió, solo unas bombillas azules, otras opacas, le dieron una breve apariencia nueva, pero en general no cambiaron su robusta forma.

Cuando las bombillas opacas se negaban a trabajar, el especialista en electricidad, llámese madre, padre o hijo; la desenroscaban y la examinaban tomándola como se coge una maraca, y la movían como tal. Si no producía un leve ruido, se enroscaba; si sonaba algo en el interior, no había nada qué hacer, la bombilla había muerto y llegado al final su vida útil.

Suena tonto esta entrada, describir lo que muchos ya saben. ¡Pero no crean! Los jóvenes de hoy ya no saben qué es un Long Play o acetato y menos sabrán qué es cambiar la aguja. Así pasará con esta bombilla, que será objeto de análisis del diseño industrial del siglo 19. Entonces, este blog será, lo que también he querido, un museo del objeto y el sujeto que dé testimonio de los usos y significados.

bajo esta bombilla, muchos hicimos tareas, muchas plancharon mangas y cuellos de camisas, muchas le cogieron ruedo a pantalones de tiro largo, muchos pollitos se criaron sin la presencia de la gallina, se secaron medias que colgaban en la cercanía. Algunas zurcían la medi con la bombilla adentro, creativos muchachos hiceron títere, otros, simplemente no hacían nada.

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