la chacita de El Gallito – Tinto barato

A mí me tocó billete de peso; de dos pesos, con los que compraba Ponque Ramo; de cinco pesos, con que pagaba el pasaje a tres con 50 pesos; de diez pesos, con que compraba un pan gigante para mi edad.

Me tocó el billete de 100 pesos con el cual se mercaba la verdura, me toco el viejo billete de mil pesos, que era algo inimaginable, era oro en papel, era sinónimo de riqueza, el cenit del dinero, el culmen de un bolsillo boyante.

A mi me tocó jugar con veletas hechas con papel de cuaderno, jugar “La vuelta a Colombia” con tapas de gaseosa con cáscara de naranja por dentro, me tocó jugar escondidijo, Yeimy, ponchao, montar en bicicleta Monark de flecos en los manilares, me tocó reir, jugar y vivir.

A mi me tocó tomar jugo de tomate simple, de zanahoria y remolacha, me tocó el jugo de piña, de guayaba, de mango y de banano con leche y naranja. A mi me tocó beber aguapanela sola y aguapanela con leche, que era el tetero de uno. Me tocó beber leche con ajo machacado y una copita de aguardiente con limón para las lombrices.

El tinto era prohibido para los niños, era sólo una bebida para grandes, aburridora, amarga bebida. ¡Y saber lo tanto que me gusta el expreso!

A mi me gusta este carrito ambulante de tintos. “Tómele al aviso, es que a mí me dicen El Gallito.

Imagen en Plazuela San Ignacio.

4 comments

  1. Adri   •  

    Recuerdo especialmente la moneda de 10 pesos con la que podia compara el paquete de 10 bolitas de chicle graaandes de múltiples colores….y el billete de 200 que era el mas grande tesoro recibido todos los fines de semana por ser “una niña juiciosa”….y desafortunadamente, también me toco la leche con ajo, aguardiente y piña para las “amibas”.

    Excelente artículo!

  2. Flor de lis   •  

    Ah, pero muy pinchados ustedes. A mi me toco unas rama que se llama “paico”, para las lombrices, eso si sabe horrible. Y el jugo de higado crudo, dizque para ponerme colorada. El solo recuerdo me produce nausea. Y para la tos o el pecho “cargado”, la infundia de gallina. Eso era una grasa de la gallina, que le ponian a uno en el pecho, tibia, con un olor que todavia lo siento, ese tratamiento era antes de acostarse y ustedes no se imaginan el olor del cuarto, espantaba fantasmas. Tambien vi a mi abuelo poner “ventosas en la espalda para “un viento encajado”. Tampoco soy tan vieja, o.k.

  3. Flor de Lis   •  

    A mi me toco el “Vinol”. Una gaseosa que sabia rico. Justamente sabia a vino y era de color uva. Y el “cuartico de leche”, es decir 1/4 de leche, era de Proleche. Cuando eso Colanta no habia nacido y la leche la repartian, en un carro tirado por un caballo, de casa en casa y el lechero tocaba una campanita. Tampoco conocieron la “Cartarroja”? Y los tornillos de menta? Y los chupetes de colores? Monte en bicicleta y patineta del almacen “Jurime” el unico que vendia eso en Medellin. Despues llego el almacen de Ramon Hoyos. cof,cof, cof.!Que tos me ha dado desempolvar recuerdos!

  4. NORBEY ALEXANDER VARGAS   •  

    AUNQUE NO SOY TAN “VIEJO” A MI ME TOCO APRENDER A MONTAR BICICLETA MONARK CON TIRITAS EN LOS MANUBRIOS, COMO VIVO EN LA CEJA TODOS TENIAN BICICLETA MENOS YO Y MAMA ME LA PRESTABA. JUGUE YEIMI, PONCHAO, BATE, TARRO Y HASTA HACIAMOS LA BANDA MARCIAL CON TODO LO QUE SE PODIA DE LA COCINA, IMAGINENSE EL RUIDO ESTRUENDOSO QUE HASTA PELIABAMOS CON ALGUNOS VECINOS, AH Y QUE NO FALTE EL TIN TIN CORRE CORRE. Y TOMABAMOS PURO MORESCO Y A TODA HORA FRIJOLES. PERO QUE VIDA MAS BUENA Y MAS SANA.

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