La vaca que cuelga

- ¿Y hasta cuándo tenemos que estar así, colgadas?
* Hasta que nos compren.
– ¿Pero colgadas? ¿No hay otra manera más digna de nos vean y nos lleven?
* Decisiones de Pacho Lagarto, el dueño de la chaza*.
– ¿Pero colgadas? Lo que soy yo, llevo aquí dos semanas y nada que me llevan.
* Es que tenés que poner carita feliz, y mirar como quien no quiere la cosa.
– ¿Ah? Me ponen esta pinta tan ridícula y aparte de todo ¿tengo que ser hipócrita?
* Vos tan trascendental, tan problemática, tan cositera.
– Sí, pero es que a vos no te tocó esta pijama de vaca tan ridícula.
* Mirame a mí de iguana con cara de rana. O mirá a la mica, esa sí que posa feliz y hace monerías.
– Ella ques boba y no tiene dignidad. Yo quisiera ser muñeca princesa y posar en vitrinas de grandes centro comerciales, ser valorada, que me llevaran a casa de alguna de esas de alcurnia, ser intocable y que la dama no me dejara tocar de esos mocosos, sólo ser exhibida y no más.
* Te entiendo. Tu no eres un peluche común, lo que eres es una plástica, vacía y de sonrisa falsa… Deberías soltarte de una vez por todas. ¡Patética!

Venta de muñecos para colgar en chazas de Carabobo. Chaza: caseta de ventas.