La vida, como una colcha de retazos

Solo se necesita un metro de tierra, una gallina y una almohada para ser feliz. Solo se necesita una vaca, un arbusto de moras y un sembrado de lechuga para ser feliz. Solo se necesita una cocina, un cuarto con ventana y un piso de tierra para ser feliz. Solo se necesita tres lápices de color, una hoja y el silencio para ser feliz. Solo se necesita un riachuelo, una cascada y un pájaro a lo lejos para ser feliz.

Solo se necesita un conejo, un alar y ver llover para ser feliz. Solo se necesita unas ramas de cilantro, un trigal y un cafeto para ser feliz. Solo se necesita un árbol, el viento y el sol para ser feliz. Solo se necesita bien-decir a otro, abrazarlo y sonreír para ser feliz. Solo se necesita cerrar los ojos, soltarnos al universo y ver qué nos dicen los sueños para ser feliz.

Un universo personal, cuántico, iluminado; hecho de nosotros mismos, como una colcha de retazos: sencilla, variopinta, humilde, rica, colorida, colaborativa.

Colcha de retazos en Usaquén, Bogotá.

6 comments

  1. Alberto Mejía Vélez   •  

    Las camas de las casas del ayer, estaban pulcramente vestidas con colchas de retazos, echas por las manos: de abuelas, tías solteronas y de madres, que siempre tenían un momentos libre en las tardes para dedicarlo a labores artísticas, porqué eso era aquello.
    En esa labor, encontrábamos a la madre, después de salir de la escuela apresurados por tomar el ‘algo’. Aguja, tijera, hilos y cuadritos de retazos cortados milimétricamente de colores, ya fueran del pantalón qué el padre no usaba, la bata de popelina, las blusas estampadas o camisas de los hijos; esa policromía dispar, se iba adhiriendo hasta conformar la obra de arte enmarcada en la cama ¡Eso era mucha ‘titinura’.
    Sí, amigo Carlos. De las cosas simples, está hecha la felicidad. El trinar del pájaro que se escapó de la prisión de la jaula, qué canta cada amanecer en el árbol del vecino o ver retoñar la planta sembrada en el jardín y ni se diga, la alegría de nuevo amanecer

  2. FRANCISCO PARDO TELLEZ   •  

    Me dejo intrigado su “bien-decir a otro”, o sea hablar bien de otro o de otra.. o acaso hubo mala metida de dedo y “bendecir” se transformo en “bien-decir”, que al final de cuentas es parecido y mejor..?

    Hace rato mis relaciones con los hombres de la Iglesia me han apartado de los ritos, sin embargo sigo en buena relación con el Arquitecto Mayor, me agrada ver en las mañanas lluviosas a muchos padres bendecir a sus hijos que salen para el colegio, algunos culicagados ni se dan cuenta de esa bendición y salen presurosos o hasta se hacen los locos.

    Mi madre, desde el umbral de la puerta hace rato siempre nos despide a todos sus hijos con su bendición, ella siempre dice “Que Dios te acompañe..”, a veces por alborotarla le digo que prefiero ir solo y además que si Dios supiera por donde pienso ir no me acompañaría…

    Giovanna una bella amiga, siempre saluda y se despide con el “Dios te bendiga” y no es por que sea pía o mojigata, un día me reclamo que por que no le contestaba… me acuso de tener pena por invocar el nombre de Dios:

    -Sea macho Pacho, dime que Dios te bendiga…

  3. Angela   •  

    Hola, Carlos.
    Definitivamente, si la felicidad esta en las cosas simples, pero sobretodo en nosotros mismos en la manera en como “vemos” nuestro dia a dia.
    Hablando de bendiciones, como dice Francisco; aun no me considero ni viejita y muchiisimo menos mojigata; ademas viviendo en los E.U (donde conviven diferentes religiones,razas culturas y demas), sigo practicando mi costumbre diaria de despedir a mi pulguito a la entrada de su escuela con la bendicion, el beso y el te amo para desearle un feliz y provechoso dia.

    Que colcha de retazos tan linda la de la foto, ya me quisiera para mi una igualita.
    Un gran abrazo, Chau.

    Pdta: Oiga Francisco no ponga a su mama a pensar desde por la manana en que caminos anda ud, y contestele a su amiga.(jaja!!!)

    • Carlos Múnera   •     Autor

      eso de bendecir a los hijos es el mejor regalo diario q nos pueden dar. La palabra no vuelve vacía. Y esas bendiciones son las q lo libran a uno de cosas q ni uno se da cuenta.

  4. FRANCISCO PARDO TELLEZ   •  

    Angela:
    A mi bella amiga Giovanna hace rato que le saco el cuerpo, precisamente por eso.. por que a ella Dios la bendijo con belleza, con inteligencia, con simpatía.. y a veces me hace pensar en andar con ella por otros caminos.. y hay si que se preocupa mi mamá

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