Manual inapropiado para aficionarse al café

Aclaremos en primer párrafo el adjetivo “inapropiado” para la escritura del presente manual. Es inapropiado porque, es posible, que los más ortodoxos me condenen o señalen como demasiado liberal y abierto a prácticas poco favorables -como el uso de azúcar o endulzante-; pero el manual es dirigido a personas que toman café de manera cotidiana y no tienen mayor información acerca del tema. Les presento, sin mucha exigencia, una ruta que pueden tomar los que quieran convertirse en embajadores del tema y hacer comunidad con este espacio que se ofrece con cordialidad.

Comience a cambiar de café en cada compra

No se complique la vida, todavía no es tiempo de exigirse. Hágalo de manera paulatina y hágalo comprando, en los súper o hipermercados de su preferencia, los cafés comerciales que allí se ofrezcan. No compre grandes cantidades, hágalo con paquetes de media libra y cambie de marca cada vez que merque. Pruebe, compare, dele información a su cerebro.

Recomendación: Si, generalmente, usted usa azúcar o endulzante, siga haciéndolo, pero procure que los primeros sorbos sean sin el azúcar. Pruebe, juegue con el café en la boca y note el sabor.

Use diferentes métodos de preparación

No se complique la vida, todavía no es tiempo de comprarse una máquina de espreso. Si usted, por ejemplo, hace su café en olla, siga haciéndolo pero no deje hervir el agua; al calentarla, evite que llegue al punto de ebullición y ojalá sea de agua filtrada o reposada. Use cafetera de goteo y haga solo la cantidad que se va a tomar de inmediato.

Recomendación: No madrugue a hacer el café para todo el día y hasta para las visitas que puedan aparecer de improvisto en casa. Haga solo la cantidad exacta que vaya a tomar. No recaliente el café.

Sálgase del hipermercado

Ahora sí es tiempo de salir a caminar más. Vaya a los hipermercados que no acostumbra a visitar o a ciertas tiendas de café en los centros comerciales y busque otras marcas comerciales que no haya probado y siga las recomendaciones del punto 1.

Busque marcas que desconozca

Exíjase un poco más y abandone la zona cómoda para comprar. Comience a preguntar en tiendas pequeñas y/o reposterías por la marca del café que usan y su origen. Pruébelo, con o sin azúcar, compare, dele más información a su cerebro; compare con los anteriores. Mire el tipo de preparación, el tipo de cafetera. Dese la oportunidad de probarlo sin dulce y aprecie las cualidades, si las tiene.

Pruebe otras opciones de preparación

Si siente que el tema le está enriqueciendo, saque algunas monedas más o silenciosos billetes y hágase a nuevos métodos de preparación: prensa francesa, moca, Aeropress, etc. Pruebe estos métodos con el tipo de molienda adecuado (grosor del grano molido).

Explore y adquiera cafés especiales

Pregunte a los que saben por el café que toman, búsquelos y adquiéralos, siempre en cantidades pequeñas para que pueda hacer comparaciones más seguidas. Camine, use el transporte público, vaya en su auto, oblíguese a ir hasta donde convenga para adquirir cafés más delicados, mejor seleccionados. A esta altura del ejercicio, usted ya debe haber percibido la diferencia de su primera catación y las últimas pruebas. En este estadio de la búsqueda, ya no es obsesión la búsqueda de mejores propiedades sino un respeto por su paladar. Intente no usar endulzante o azúcares para saborizar la bebida ¡Todo es costumbre!.

Haga parte de la comunidad especializada

Una vez sienta que ya no es capaz de regresar al punto 1 y sus amigos o familiares ya no se atrevan a brindarle una sencilla taza de café, es el momento preciso en que usted puede aconsejar estas líneas para traer más aficionados a la bebida, a una mejor bebida, a una excelente taza. Cualquier inversión que usted haga por tomar una exquisita taza no será costosa, porque verá que el tema se reflejará en su salud y ni los médicos le prohibirán esta bebida, pues, habrá descubierto que los malestares que le provocaba el café, era por causas de un grano malo, descuidado, avinagrado, quemado; sucio, mal beneficiado, mal secado, mal empacado; viejo y mal preparado.

Bienvenido a la élite

9 comments

  1. Mónica Arcila   •  

    Bienvenido el manual. A veces las costumbres o hábitos con el café nos hacen ciegos a las diferentes posibilidades que existen en el ambiente de compra, preparación y consumo del café ya sea en grano, molido o instantáneo.
    Cuando llevamos tiempo consumiendo un tipo o marca de café, la costumbre es más fuerte que el amor por el café. Personalmente, me gusta preparar diferentes bebidas en mi casa. La palabra clave es ensayar. Las bebidas frías o calientes son las elegidas y disfrutarlas es la opción. Puede que no tengamos las herramientas más apropiadas para prepararlas en casa, en ese caso, salgamos a disfrutarlas en un café, cafetería, centro comercial, supermercado o en la tienda del barrio.

    Mi gusto por un café dulce(con azúcar) se remonta a muchos años atrás cuando probé un café tan amargo que mi garganta quedó con un sabor horrible, diferenciándolo del espresso (el cual me gusta). Recomiendo el café cubano (también lleva azúcar).

    Cuando puedo, acostumbro tomar un vaso de agua luego del café que tomo, para suavizar el sabor amarguito natural del café. Recomiendo cuando les quede posible, tomar una copita de soda para limpiar los dientes y retirar el sabor del café luego de tomarlo. Hay que tener presente que la única desventaja de tomar café en exceso es que puede manchar los dientes. Pero aun así continuamos tomándolo porque es un pequeño vicio permitido. Chao.

  2. Andrés Zuleta   •  

    Me parecen buenas las instrucciones… Tal vez por costumbre o por pereza, día a día en el trabajo siempre tomo del café de greca que allí preparan (desde las 7 am.) y que a las 5 pm ya no creo que se llame café. Pero en la casa si aprovecho y disfruto de un café instantáneo que aunque huele y me sabe rico, me gustaría ensayar con otros tipos para experimentar sabores.

    Probaré y les contaré cual me parece bueno. Un saludo.

  3. orlando vasquez ujueta   •  

    Excelente blog,felicitaciones es un apostolado necesario para “comprender” esta costumbre,que se esta volviendo inconsciente,probar,cambiar,esculcar,son las claves,ah,pero le falto algo:la compañia,no es lo mismo un cafe en solitario que con una buena compañia,preferible femenina…………….FELICITACIONES!!!!!!!!!!!!!!!

  4. RAULINH   •  

    BUEN DIS
    que pesar, que lastima no es posible que en colombia nos tomemos la pasilla de maquina, ni siquiera la de mano ? que sera eso ?? como trabaje ne la federacion por 22 años yo si se lo que tomamos aca
    casi el ripio. porque almendra malla 16 este se va para europa, paises bajos rusio etc.
    no nos digamos mentiras asi pasa con todos los productos bananos ftrutas hortalizas etc
    que lastia que engaños

  5. Pingback: Del vino tinto al tinto café | Carlos Múnera – Café Contigo

  6. Samuel Herrera G   •  

    Muy claro el manual , lo cierto es que he tomado café desde que me conozco y la mayoria de las veces ” café del monton”.Hace varios meses vengo interesado en tomarme cada vez un buen café.Creo que el manual “inapropiado ” me servirá.

  7. Pingback: Cambie de café en cada compra – Manual inapropiado | Carlos Múnera – Café Contigo

  8. john lenin arango   •  

    se me olvido la direccion en guayabal para comprar cafe,mil gracias

  9. FANCISCO CORRALES   •  

    HE ESTADO DISFRUTANDO DE UNAS BUENAS TASAS DE CAFE Y TRATANDO DE QUE AQUÍ EN LA CASA TENGAN EN CUENTA SIQUIERA ALGUNAS DE LAS INSINUACIONES QUE USTEDES HACEN . TRATEMOS A VER.
    MUCHAS GRACIAS Y FELICITACIONES POR LOS ARTÍCULOS LOGRADOS.
    FRANCISCO

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