Si Dios quiere vuelvo: Juanita

Mi primer recuerdo de tarifas de bus es de 3.50 (tres pesos con cincuenta centavos). Me los daba mi mamá o mi abuela para que me sintiera grande pagando el pasaje. Recuerdo también intentar recojer de manera infructuosa, monedas de 25 centavos, doradas; infructuosa, porque las pegaba el busero en el piso como adorno del bus. Recuerdo el timbre de cuerda, una piola o alambre que recorría todo el bus de manera longitudinal, el cual, uno halaba para hacer producir el sonido que avisa la necesidad de parada. Recuerdo la manibela horizontal con el que el conductor abría mecánicamente la puerta.

Otras cosas aún las veo: rayones, teléfonos, silletería cortada a navajazos, quejas y golpes insistentes de parada y algunos conductores primitivos que nunca cambiarán.

Avisos en buses y busetas (cuando pegaban avisos):

  • Aquí se trabaja con berraquera y, así mismo, se aguanta hambre.
  • En mi casa mando yo, pero la mano al bolsillo.
  • Si hoy va de afán, mañana madrugue más.
  • Si salió tarde no es culpa del chofer.
  • Pague con sencillo, siga por el pasillo y cuide su bolsillo.
  • Es un acto de cobardía dañar la cojinería.
  • De su cultura dependen los machetazos.
  • Aquí se raja de todo el mundo pero no se le sostiene a nadie.
  • No soy dólar pero subo y bajo.
  • Si su hija sufre y llora es por un chofer señora.
  • Si el niño es hijo del conductor, no paga.
  • La virginidad produce cáncer. Aquí, puesto móvil de vacunación.
  • Si le gusto el timbre pidale uno al niño Jesús.!

Fotos tomadas en el Parque Nacional del Café, Quindío. Más avisos de bus en Lo Paisa.com

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