De la Bandera Mueca, Shakira y el himno nacional

Publicado el 21 de julio de 2011.

“Fuma más que LA BANDERA mueca”, así le entendía a mi esposa cuando se refería a alguien que fuma mucho. Entonces, varias veces traté de hacer una imagen mental de tal asociación: fumar – bandera. Fue después cuando endendí la verdadera ortografía de tal dicho: “Fuma más que lavandera mueca”, aquellas lavadoras de ropa de río que, mientras golpean la ropa para sacar la mugre rebelde, fuman tabaco sin sacarlo de su boca y, si verdaderamente es mueca, lo incrustan en la zanja del diente ausente. ¡Uno también tiene sus lapsus!

Sin juicios, por favor, o ¿ustedes siempre cantaron el himno nacional de manera correcta?

Oh Gloria Irma Cesible, oh júbilo y mortal… y así, un sartal de errores.

Les dejo esta pequeña colección de banderas tomadas en El Retiro, oriente antioqueño.

Hay banderas: de papel, de tela fina, de coleta teñida, de papel globo, rotas, mal izadas, rígidas, bamboleantes, bailarinas, con flecos de lo vieja, retaceadas, costumizadas, rotas, decoloridas; amarillas, violetas y rojas; cremas, azules y rojas; amarillas, azules y rosadas; en fin: Dime cómo es tu bandera y te diré como es tu familia.

Suicidio juvenil en Amagá

Cuando fui al municipio de Amagá a conocer más detalles sobre el suicidio de una joven de 15 años, llegué con varias versiones por confirmar: que cuatro amigas habían pactado suicidarse el jueves 16 de julio a las cuatro de la tarde; que la niña era de tendencia emosexual; que permanentemente invitaba a sus compañeras de colegio a terminar con sus vidas, entre otros comentarios. Al parecer, es más la cantidad de chismes y datos inciertos que delicadas verdades, sin embargo hago esta nota, porque me parece perentorio que las autoridades tomen medidas inmediatas en el asunto. No me gustan las noticias con un toque amarillista y sé que esta no lo es, es solo la preocupación por las juventudes de un municipio que no cuenta con muchos espacios públicos para el deporte, el arte y la recreación y los que hay no están siendo apropiados.

El caso es que ese 16 de julio y antes de las cuatro de la tarde, Rosa, una joven no mayor a 16 años, terminó con su vida ahorcándose en su propio cuarto.

Rosita, como le decían cariñosamente, sí era una joven depresiva como lo afirma una amiga de su madre -de quien omito su nombre- y por tanto, recibía el acompañamiento de un sicólogo -según dice ella-. De Rosa, eran conocidas sus repetidas amenazas por terminar con su vida y tal vez por eso, el día de su muerte, no le prestaron atención a sus amenazas, ni a sus cartas de despedida, ni a unos mensajes de texto enviados por celular.

Su muerte alertó a las demás madres, quienes a través de llamadas telefónicas, aconsejaban no perder de vista a cada una de sus hijas, pues, decían las malas lenguas, que varias de ellas se iban a suicidar de manera colectiva.

Ana María una compañera de colegio con quien Rosa compartió algún grado de amistad, extrañó y se entristeció por no haber recibido una carta de invitación de Rosita, pero después de enterarse del ahorcamiento, Ana María encontró dicha carta entre uno de sus cuadernos. La carta se trataba, al parecer, de una invitación a un entierro: el entierro de Rosa. Ana María recibió también, un mensaje de texto donde minutos antes, Rosita decía: YA ME VOY.

Rosita fue enterrada el 20 de julio, pero en el aire de Amagá y de sus instituciones educativas, aún se respira un aire de muerte –Rosita es hija de una profesora de la Escuela Pedro Claver en Minas- Aún hay jóvenes que amenazan con quitarse la vida –y la gente lo sabe- como lo hizo Cristina, otra joven que intentó suicidarse cortándose las venas el domingo 19 de julio y que hasta ayer 20, las versiones eran contrarias en si había muerto o no.

Como decía, la Parca quiere llevarse más jóvenes de este municipio y como lo dice Carlos Adiel Henao, rector de la Normal: este no es un problema nuevo, es algo que viene de atrás. La gente lo sabe y los comentarios continúan y no son pocs los jóvenes que han ido a parar al hospital por intento de suicidio

Quiero llamar la atención de las autoridades de la Secretaría de Educación o de la Seccional de Salud para que se tomen medidas de choque y de prevención del suicidio y porque mi blog, además de ser un espacio para la carajada, la academia y la risa, es un megáfono con responsabilidad social en esta red de amigos y lectores.

Acerca de la versión del suicidio colectivo, de mi parte no le pude dar toda la credibilidad.