Arepa e chócolo al horno e barro

En casa, uno de los platos sencillos más solicitados es la arepa e casa, ya había hablado de ella y ya les había dejado mi receta para cuatro porciones:

Un pocillo de “doña arepa” (en minúsculas pa no ser tan publicitario) de la amarilla, un pocillo de leche previamente calentado (30 segundos en micro), medio pocillo de leche en polvo, una cucharadita de azúcar morena, una más mermada de sal. Mezcle los ingredientes con amor y se recomienda que la bola resultante la amase un hombre ¿machista? no, ¡no se me enfurrusquen pues! Es que el secreto de una buena arepa está en el amor que desprendan las manos y en lo duro de la amasada… amase duro, como haciendo arepa, que la masa quede fina y haga cada arepa, aplastándola puede ser y ponga en recipiente con teflón a fuego medio y disfrute… o pida reservaciones en mi casa.

¿y es que no tiene otra cosita más pa cocinar? avemaría. Le tenemos champiñones rellenos, chorizos borrachos, pan apretao de la casa o el sancochito y sudao de mi esposa. Ensalada verde, ensalada naranja, vinagretas caseras, dulce de mora, piña, salsa de maracuyá para las quesadillas caseras… sí, todo hecho en casa como a la antigua… ¡Es que uno criao con abuela! /

¿Aromáticas? no. En mi casa lo que le hacemos es agüitas: de menta, yerbabuena, caléndula, alcachofa y albahaca… hechas en ollita, hervidas en casa, como a la antigua.

¿Gaseosas o refrescos? nada. En casa le tenemos puro jugo, mieles de la vida: Curuba en plena leche, mora para la anemia, lulo con sus tres espumas, guanábana blanca, o naranja que me trae Sandra mi cuñis. O agua de la llave ques la mejor.

Imagen de horno de leña en plena carretera por El Salado, vía La Ceja, El Retiro. oriente antioqueño.