Busco máquina de moler – Servicio social

Aún permanece en mi memoria aquel sonsonete que decía o dice: “servicio social, en Radio Reloj”, luego de ello, el locutor decía: “Se perdieron los papeles de Humerto Martínez en un bus de Villa Hermosa. Hay gratificación para quien los devuelva. Repito, se perd…”

Esta vez el servicio social es para mí: Busco máquina de moler de juguete, de esas de metal, idénticas a las reales, incluso muelen de verdad dos o tres granitos de maíz, sólo que en menor escala. Quien sepa del paradero de una maquinita de esas, hágamelo saber por este medio.

Es que quiero de “traído” una maquinita de moler de juguete, que me traiga a la memoria tantos días en que mi abuela me levantaba a moler el maíz para las arepas.

Imagen tomada en el municipio de Angelópolis, Tienda de Héctor, un espectacular lugar para los que les gusta conversar y tomarse unos guaritos.

Arepa e chócolo con quesito

Qué cosa más rica es ese binomio culinario de la arepa de chócolo* con quesito y mejor cuando se forma aquel triángulo amoroso a la llegada de un espumoso chocolate en leche. Sí señores, ah fríos que nos ha quitado ese trinomio de sabor. Ah tardes que nos han acompañado paralelo a una buena visita parviada*. Cuán sencillos y humanos nos sentimos cuando comemos del fruto de la tierra cocido al calor del fuego. Cuán prehistóricos y felices, naturales y desnudos nos sentimos.

Las panochas de Adela en Urrao, en las fiestas del Cacique Toné. Nótese que las parrilas son radiadores de nevera.

*Parviao: De parva. Insumos para tomar las “onces”, el algo, la merienda. Panes, tostadas, calados.
*Chócolo: Maiz blando. Choclo