Del barro crudo al barro cocido – Ráquira, Boyacá

Así el plástico vaya colonizando más territorios, más cocinas, más balcones; así algunas las doñas estén sembrando en matera plástica; así en la Caverna, de Saramago estén temerosos por el modernismo consumista tan aterrador que está aplastando a los artesanos; asi, con un panorama económico tan egoísta, aun así… el barro persistirá, el crudo y el cocido, el barro seco de la tierra y el que nos envolverá una vez hecha la transición.

Ambas existencias, artesanías y el hombre, son lo mismo: barro. El uno, supuestamente inanimado, pero con un sentido de valor puesto por el hombre. El otro, el hombre, fue, ha sido, y será lo mismo: barro. No por que lo diga aquel relato primigenio, sino porque es real: nuestro cuerpo se forma de lo que come la madre gestante, fruto de la tierra. Luego, crecemos de lo que comemos, sea sano o no somos lo que digerimos. Más tarde o temprano quizá, el cuerpo dejará de ser el saco del alma o de la consciencia y éste se fundirá con la tierra para ser pasto de nuevo.

Del barro crudo: el hombre; al barro cocido: su obra.

Artesanías de Ráquira, Boyacá.

‘Hippies’, una especie en vía de extinción

“Cuando vaya a publicar la foto, ponga: especie en vía de extinción”. Fue el permiso que me dio Huayra, como se hace llamar este hippie, amigo de la vida y de la tranquilidad. Realiza su labor de bolsos en cuero en Salento, Quindío, población que vale la pena visitar -con dinerito en el bolsillo- porque de seguro se antojarán de alguna manualidad, artesanía o manufactura.

Muchos hombres de poder trabajan duro, durísimo, muy duro, para poder tener el futuro lo que estos hippies tienen en el presente: TRANQUILIDAD, FELICIDAD. Huayra es un mantodo bien‘, amable, buena gente, de seguro tiene mucho por enseñarnos.

Como ya está la cámara otra vez bien, a viajar se dijo. ¡Pa la envidia de muchos!

Artesanías desde Neiva, Huila.

A quienes me decían: “…espere y verá, que ya con hijo ahí se le acabó la paseadera”, a ellos les cuento que el infante Jacobo Múnera López nació con alma de gamín, no se le arruga a nada, no llora, no pone pereque. Si se ensucia se le baña en borde de carretera con agua chorreada de botella, suspira si está fría y no más. Ventanea, brinca dentro del carro y si se le saluda desde afuera con un adiós de mano, se ríe que da gusto.

A los que decían que con niño a bordo se nos acababa la paseadera les informo que desde el mes de nacido, Jacobo ya conoce: Támesis, Jericó, Manizales, El Retiro, Amagá, La Ceja, Rivera, Neiva, Rionegro y otros que no recuerdo. En la última imagen, Jacobo en Doradal agarrando el tarro de agua con que lo bañamos vía a Neiva. ¡Tan maluco que es pasear!

Artesanías de Neiva, Huila. Malecón al borde del río Magdalena.

Lámparas en alambre

Estas, son las pequeñas y de muy buena factura, lámparas de Patricia Morales, invitada al programa El Arte Sano de Televida.

Son hechas en alambre dulce y cubiertas con papel globo y barnizado en Colbón o pegamento blanco. En su interior reposa un pequeño circuito con un LED (una lucecita).

El Arte Sano de Televida. Lunes y miércoles 3:30 p.m. Repetición sábados y domingos 10:30 a.m.