Aquellas botas Machita

Digámoslo de una vez por todas: soy padre. ¿Cómo así Múnera? ¿y por qué no habías contado? / Tengo mis razones. Además, es una de mis áreas que quiero mantener privada. ¿Pero contame, cúanto tiene? Tres meses y es un mono espectacular, se levanta todos los días con una sonrisa mueca y ya con eso tiene para que Diana y yo comencemos un buen día.

¿Tres meses y te aguantaste todo este tiempo sin contarlo en el blog? Ajá, como dije, tengo mis razones. ¿Osea que cuando escribiste que Diana estaba enferma, se trataba de su embarazo? Sí, pero no al embarazo en sí, sino a un percance, pero no hablemos de ello.

Oíste Múnera, ¿qué tiene que ver todo esto con la foto de hoy? Pues que Diana, mi esposa, me prohibió terminantemente comprarle botas Machita a Jacobo mi hijo. Jajaja, ¿por lo de la pecueca? Ajá, pero es que quién no tuvo botas de niño ¿ah?

Puesto de venta de botas en Támesis, Antioquia.