Las ‘chivas’ y sus vestidos de líneas y color

Es la matemática dibujada, la geometría reproducida. Parece interpretación de las partículas subatómicas, parece una dimensión plana llena de color, vida y movimiento abstractos. Juego de líneas y de color, juego de armonías y naturaleza.

No es lo más gratificante tomarle fotos a las ‘chivas’ o buses Escalera en plena Feria de las Flores, en Medellín; pues están llenas de ‘carajadas’ que interrumpen la mirada a la riqueza gráfica de estos buses. sé que se “visten” de fiesta, pero -es que ya están vestidas de fiesta-, no necesitan sempertinas, papeles, colgandejos, flores de papel… las ‘chivas’ YA SON UN ESPECTÁCULO así solas, con su vestido de colores.

Traseros de Chivas

¡Suena extraño el titular! Podría connotar imágenes de rabos del cuadrúpedo mencionado, pero se trata de la parte trasera de los buses que, en Colombia, acostumbramos a llamar ‘Chivas’ o buses Escalera.

Aprovecho que pocas letras tengo para esta semana, para dejarles este correo de Nayit Terán, lectora de nuestro blog. (¿Y es quel bló es de todos? ¡Tan incluyente!)

“Quisiera compartir esto que viví ayer (9 de agosto de 2011).

Iba en bus cuando se acercó un guarda de tránsito y se llevó al conductor a la parte trasera del bus (El conductor llevaba gente de pie en un carro que no está permitido). Eran las 5:30 p.m. y el conductor le entregó los ‘papeles’ y a los 10 minutos volvió al bus y contó unos billetes. algunos pasajeros nos dimos cuenta del hecho desde los puestos que ocupábamos.

Vimos como el conductor metió algunos billetes entre los papeles del bus y se fue nuevamente para la parte trasera del bus. Se devolvió sin demora y nos fuimos.

¡Este es nuestro país. Es algo tan triste!”. Nayite.

El hombre y el paisaje

Y entonces la profesora dijo “hagan un dibujo, libre”, y los niños dibujaron paisajes, pastos de un verde plano con un sol naciendo entre las nalgas de un par de montañas y allí mismo el nacimiento de un río puro de aguas azules. Los viejos, se retiraron al campo de nuevo y en sus ratos libres dibujaron paisaje, con pastos mustios, hojas de variado color, sol diseminado por el cielo y dos caballos paciendo. El paisaje siempre estará en la memoria colectiva del hombre, en su inconsciente, en los sueños donde el hombre vuela para alcanzar nuevas dimensiones. El paisaje siempre será liberador, espanto de demonios, fuente de la meditación, musa de los artistas.

Pero raro que muchos extrañemos el abstracto paisaje de hormigón, el asfalto y el semáforo, corramos rápido a devolvernos del paseo, llamar de nuevo, echar doble llave, poner reja en la ventana, ocultarnos tras cortinas, comprar cebolla junca y no sembrarla. De dónde este amor por el encierro, por los humos que no provienen de una arepa tostada, de un fogón de leña. Raro.

Gráfica popular de un bus ‘escalera’ en Guarne, oriente antioqueño.

La riqueza cultural de los buses escalera

Pintados a mano, los buses escalera de nuestra tierra colombiana son patrimonio cultural. Su riqueza gráfica es admirable. Su identidad nos hace sentir orgullosos.

Si con la mula se fundaron muchas tierras en Colombia, el bus escalera las colonizó. En los “escalera” viajaron los corotos del trasteo: la bacinilla, la cama metálica desarmada, las ollas de aluminio, las gallinas atadas, el perro ladrando, el loro enjaulado, los costales con la ropa, la panela atada, los racimos de plátano verde chorriando, el gato, la suegra, la viejita a la que tienen como un mueble más, el escaparate, el colchón enrollado de rayas blancas y azules, las matas, el marrano y miles de cosas más que esperan conocer la tierra prometida.

En los buses escalera han viajado también, aquellas familia desplazadas por la violencia inter-partidista, guerrillera y paramilitar. Allí los corotos son menos, y muchas las tristezas.