Bajo una lluvia de color

Puesto de venta ambulante de collares, cadenas y demás bisutería plástica. En el marco de las fietas del folclor y el deporte en Cañas Gordas. La gente muy animada en las fiestas, buena participación y buena convocatoria para ver los actos culturales. Lo malo: una señora a la que se le cayo un chuzo (pincho, brochetas) al suelo bautizado por la lluvia, se hizo la morronga y volvió a ponerlo en su improvisada parrila al carbón… ¡Es quel fuego mata todo, asosí!