El lento placer de una barbería

No por su calidad fotográfica, mala o buena, sí por su contenido e información, quiero decir que estas fotos me encantan. Me encanta el lugar, la paz, la parsimonia del barbero, el rostro de regañado del cliente, el espejo, el interruptor, la brocha, los bifocales del barbero y su bigote maduro y timorato.

Me encanta que me motilen, que me hagan el champú, que me jonjoleen la cabeza, que me peinen, que me rasquen, que me hagan masaje en el cuero cabelludo, ver revistas de farándula (el único momento donde hojeo alguna), me encanta que se demoren en el menester d ela motilada, me gusta sentir la cabeza fresca al salir del salón.

Fotos tomadas en TÁMESIS, Suroeste de Antioquia.

Tabaco, sombrero, carriel y camisa a rayas… tan común, tan particular

Texto por: Marta Eugenia Laverde Córdoba. Asesora y Consultora en Educación ambiental. / Profesora mía de Diseño Gráfico en la UPB de una asignatura, que si la revelamos, era simplemente, Filosofía. Marta es graduadad en Filosofía, de voz calmada y buen humor fino.

Mi estampa, ya casi irrepetible por estos tiempos, es testimonio de los ires y venires por mi pueblo antioqueño, Jericó, pero seguramente si vas con tu máquina de retratar por los pueblos vecinos creerás que “ya me viste en otra parte”. Porque somos los vivientes de esa bella estirpe del arriero que aún sobrevivimos en las esquinas de los parques compartiendo, alegres y titinos , los  recuerdos y futuros posibles de los territorios rurales de nuestra Antioquia.

Encachacado y bien aseado busco a mis paisanos para degustar el tinto de la cálida mañana del Domingo mientras conversamos sobre la prole de cada quien y el aumento de palomas tristes en el parque.
Eso sí, sin lugar a dudas, siempre he contado con la voluntad para decidir lo que voy a hacer cuando baje al pueblo porque hasta que yo esté, estarás allí: Resurrección del alma.

En la imagen: Pedro Luis, Jericoano fumando su pucho `e tabaco. / Jericó, Antioquia.

Jericoano

Jericoano con su Guarniel terciado. Jericó Antioquia.

Algo aprendí este fin de semana, se llama GUARNIEL a los que comúnmente llamamos CARRIEL. Tuve una excelente cátedra con don Ruben Agudelo dueño de una guarnielería, quien ha sido premiado por su calidad de producto por Artesanías de Colombia.

Un municipio para visitar y repasar y repetir y no olvidar.