A empujar Willyz en Salento

Se pagan mil pesos y se montan los niños con la espectativa de rodear el parque con su mirada y su alegría. Viajan ellos cargados de sonrisas haciendo el papel de grandes. No imaginan que en la adultez, odiarán algunos, montar en bus, pagar pasajes, esperar devueltas, escuchar insultos, esquivar muchedumbres, asirse al tubo, sudar por otros y respirar sudores, escuchar chismes, asemejar a semovientes. ¡Pare que yo me bajo aquí!

Carrito para empujar en Salento, Quindío.

Tesoro al final del arco iris

  • Hay piedras que trancan puertas
  • Hay trapitos que ajustan las máquinas de moler
  • Hay cojos que son saltimbanquis
  • Hay aves que no vuelan
  • Hay mendigos que no son pobres
  • Hay leprosos todavía
  • Hay venteros ambulantes con cuatro casas
  • Hay ricos que no son felices
  • Hay pobres con mucha plata
  • Hay niños que no llegarán a grandes
  • Hay mujeres que se dejan pegar del esposo
  • Hay gente que aún llama por teléfono público
  • Hay mesas cojas niveladas con cartoncitos
  • Hay partidos que quedan empatados
  • Hay libros que no son buenos
  • Hay mafiosos que compran cidís piratas
  • Hay plantas que crecen en las tejas
  • Hay lunes que son deliciosos
  • Hay coches de bebé que llevan dulces
  • Hay carritos por fuera del supermercado
  • CONTAME VOS, ¿QUÉ MÁS HAY?
  • Andrés dice: Hay unos se tiran en patineta hasta la autopista para después subir caminando en tremendo solazo

Hay de todo, de todo hay. Solo mirar por debajo, por encima, de soslayo y atisbando lento. No comer entero.

Carrito del hipermercado, como coche de ventas ambulantes con sombrilla. Parque de Bolívar.

Rueda diario, cargada de café

Muchos cuerpos sin el olor de la jornada laboral caminan rumbo a escritorios y construcciones, rumbo a sus trabajos particulares. Recién bañados caminan los que a buscar trabajo se levantan. Una parada, un tinto, una brave conversación del partido del domingo, una crítica al gobierno o una alabanza al ejecutivo… Tres sorbos más y ¿cuánto le debo? – 200 pesos vale en el centro. Empacame dos pandequesos y echale servilleta. Mañanas en Plaza Botero.

Carrito para vender tinto. lo que corresponde a la tapa del motor, se levanta para guardar todos los insumos del día.  Es una réplica de un Dodge 600, de las más lindas que he visto.