Plazas, mercados y ventorrillos del mundo

Con el permiso de Gloria Cecilia Estrada, Eliana Vásquez Osorio, Julio Eduardo Gómez, Edwar Guillermo Restrepo, Natalia Trujillo; se publicó en Generación, suplemento de El Colombiano, un pequeño especial acerca de la convocatoria permanente de este blog, a participar enviando imagenes de otros mercados del mundo.

Israel, Chile, Venezuela, Estados Unidos, Holanda; son algunos de los países de estet texto, que recoge mis impresiones y mi estima visual por las plazas populares de mercado. Para ver el texto… Página 22.

Mis gracias son para ustedes que me leen , que colaboran con comentarios, textos e imágenes de otros meridianos. La convocatoria sigue abierta. Cabe decir que debo fotos que aún no he publicado: España, China, entre otros.

Mercados de Valdivia, Chile

Aún sigue vigente, mientras dure este blog, la convocatoria que les hago a los que están por fuera de Colombia, para que sean mis colaboradores enviándome imágenes de los mercados del mundo. Para esta ocasión, tengo como invitada a mi amiga Gloria Cecilia Estrada con un texto personal sobre su paso mochilero por Chile. Mercado fluvial de la bellísima, encantadora e inolvidable ciudad de Valdivia. Imágenes de Gloria y mi otro gran amigo Carlos Mario Guisao, ambos periodistas.

VALDIVIA, Chile
(…) Valdivia nos había hecho suyos en un prado verde, húmedo. En silencio. Frío. Un atardecer con comercio cerrado. Con olor a pescado y leones marinos y gaviotas al lado del mercado. Un barco viejo lleno de estudiantes y señoras que nos llevó a la isla de Mancera y a la Bahía de Corral en la desembocadura del río Valdivia. La orilla del río Calle Calle. Una ciudad puerto pueblo en el Pacífico que se había hundido en 1960 y que recibía la noticia de un maremoto con miles de muertos en el Asia. ¿Habrá repercusiones en este lado del mundo? Expertos en la prensa luchaban contra la tensión. En medio de eso, un grupo que peleaba contra la contaminación provocada por las fábricas en los ríos de Valdivia. Y que llenó el parque de la localidad con letreros en cartulina que preguntaban por los cisnes. ¿Adónde se habían ido y por qué?

Por allí estaban también los torreones españoles que nos hicieron imaginar cómo habría sido aquella ocupación holandesa en el siglo XVII y luego la batalla dada por los españoles que quisieron recuperar a Valdivia. La bella Valdivia que trajimos con nosotros para siempre. En la que nos recibieron con un mapita en la terminal de transportes. Donde nos hospedamos en Aires Buenos junto con mochileros europeos.

En Valdivia fuimos hasta La última frontera, un bar de luz tenue, con una mesera de pelo pintado que alabó nuestro cuidado al hablar, no como ellos, dijo. Una última frontera que nos enamoró más al lado de la Avenida Costanera. Los barcos que transportaban vigas. Un muellecito de madera podrida. Enclenque. Donde temerarios nos sentamos a escuchar el silencio, el agua, a ver las ondas y unas gaviotas en los troncos carcomidos. Donde yo vi unos ojos perplejos que me miraban llenos de preguntas. La calle del General Lagos donde vimos las casas grandes y hermosas. Con techos inclinados y paredes recubiertas con zinc. La calle Esmeralda. El sol cayendo casi a las diez de la noche en un naranja petrificante y enmudecedor. (…)
GE Enero de 2005

Quiero ver más mercados del mundo…