El Caremula

Qué cuentos de súper heroes, qué cuentos de valientes y villanos… ésta que ven, es una buena máscara para el día de los disfraces. El Caremula, una máscara que habla de nuestra riqueza de burros y pollinos. Como este, deberían entonces haber caretas para disfrazarse de: perro criollo, gallinazo de quebrada, caballo escuálido carretillero, entre otros. Deberiamos disfrazarnos de vendedor de mazamorra pilada, aguacatero, señor que arregla la olla a presión o afilador de cuchillos; pero qué va, aquí nos da pena todo eso, aquí nos gusta es extranjero.

Disfraz con publicidad gratuita

Cuando la vi, perseguí a la mamá para que me autorizara tomarle estas “vistas” a la muchachita. Recursivo y jocoso disfraz el 31 de octubre en carabobo.

Lo que me impacta es cuánta publicidad gratuita se le hace a los hipermercados Éxito, incluso los barrios de nuestra ciudad se turnan para hacerle posicionamiento de marca gratuito. Por ejemplo, en mi barrio se le hace publicidad gratuita los miércoles y los sábados que pasa la “basura” ya que los desechos de las casas salen empacados en las bolsas de este almacén; al punto de que este almacén se encuentra empacando los mercados en bolsas de rápida desomposición.

Ese es otro cuento, cuando pasa el camión trasportador de la basura, ahí mismo comienzan los gritos: “Beto, rápido, la basura, está en la esquina. / ¡Veh, por qué no manda a Yolanda, siempre me toca a mí! / ¡Eh pues, tan ocupado el niño, todavía va perdiendo tres materias y ahora se ranchó pues a no hacer nada en casa, eh! / Rapidito pues, saque los papeles del baño / Ah, siempre a mí.

Pero lo gracioso es que al carro trasportador, le decimos simplemente “La basura”. Corré que ahí viene la basura. En fin. Un consejito: Cuando vamos a la tienda, por favor, pida que no le den bolsa. Llévese sus cositas en la mano o vaya con talego e tela. Entre menos bolsas mejor.

Tan pinchao este…

Ya se acerca el 31 de octubre, día de disfraces, de sacrificios paganos, de dulces mundanos. Pero se acerca, no porque lo vea en el calendario, sino, porque las camaleónicas vitrinas de Carabobo han mudado su piel comercial y se han disfrazado para el 31. Los voceadores que animan a los caminantes a parar y a comprar, posan con caretas narizonas y dientes de caries; los que venden el Vaivén de moda, posan ácidas pelucas ochenteras; las persianas de los locales exhiben máscaras de horrorosas pieles.

Así es Carabobo, mudando de piel en cada temporada. Hoy será Noche de brujas (aunque brujas hay diarias), ya llegará pronto navidad, para luego sacar de la bodega las loncheras y así en un devenir de ventas y carajadas, de color y de belleza. Y espere prontamente los Días del Centro.