No es una suela cualquiera

  • No es una suela cualquiera.
  • Es la señal del paso del hombre por el río
  • Es refugio para renacuajos que allí descansan
  • Es la pela que se ganó algún muchachito por botar el siniestro tenis
  • Es una zapatilla libre y jubilada
  • Es una suela terca, soberbia ante la corriente del río
  • Es un tenis solitario, sin su simétrico mellizo
  • Es una zapatilla sin par
  • Es la suela de una zapatilla, de un niño que perdió su pierna izquierda en algún campo minado
  • Es basura para los ecologistas
  • Es una cuna para el plancton que allí anida
  • Es la felicidad de algún fotógrafo
  • Es la pieza clave de un asesinato
  • Es el sobrado que dejó la Parca, después de llevarse al niño Julián
  • Es un pedazo de caucho
  • Es la maceta acuática para las futuras algas
  • Es el obstáculo que ataja palitos y piedritas
  • Es un Croydon talla 37

Arepa e chócolo al horno e barro

En casa, uno de los platos sencillos más solicitados es la arepa e casa, ya había hablado de ella y ya les había dejado mi receta para cuatro porciones:

Un pocillo de “doña arepa” (en minúsculas pa no ser tan publicitario) de la amarilla, un pocillo de leche previamente calentado (30 segundos en micro), medio pocillo de leche en polvo, una cucharadita de azúcar morena, una más mermada de sal. Mezcle los ingredientes con amor y se recomienda que la bola resultante la amase un hombre ¿machista? no, ¡no se me enfurrusquen pues! Es que el secreto de una buena arepa está en el amor que desprendan las manos y en lo duro de la amasada… amase duro, como haciendo arepa, que la masa quede fina y haga cada arepa, aplastándola puede ser y ponga en recipiente con teflón a fuego medio y disfrute… o pida reservaciones en mi casa.

¿y es que no tiene otra cosita más pa cocinar? avemaría. Le tenemos champiñones rellenos, chorizos borrachos, pan apretao de la casa o el sancochito y sudao de mi esposa. Ensalada verde, ensalada naranja, vinagretas caseras, dulce de mora, piña, salsa de maracuyá para las quesadillas caseras… sí, todo hecho en casa como a la antigua… ¡Es que uno criao con abuela! /

¿Aromáticas? no. En mi casa lo que le hacemos es agüitas: de menta, yerbabuena, caléndula, alcachofa y albahaca… hechas en ollita, hervidas en casa, como a la antigua.

¿Gaseosas o refrescos? nada. En casa le tenemos puro jugo, mieles de la vida: Curuba en plena leche, mora para la anemia, lulo con sus tres espumas, guanábana blanca, o naranja que me trae Sandra mi cuñis. O agua de la llave ques la mejor.

Imagen de horno de leña en plena carretera por El Salado, vía La Ceja, El Retiro. oriente antioqueño.

Navidad Pelada

¿Será que, sin plata para gastar, algunos podrán vivir una verdadera navidad, para quien entiende el concepto que ello lleva?

¿Será que ese afán por comprar y comprar solo responde a un impulso vanal y superfluo?

Pues viene siendo hora de ir dejando vanidades temporales, de mirar a los ojos de las personas, vaciar nuestros bolsillos, calzar humildemente y ver lo verdaderamente duradero de la existencia. Aceptar la vida con su talego de bondades y desgracias, justamente tan necesarias estas últimas para nuestro crecimiento y para poder saber qué son las primeras (las bondades).

Recomendación para leer: Ensayo sobre la ceguera e intermitencias de la muerte. José Saramago.

Imégenes de ventas en El Salado, carretera vía La Ceja, El Retiro. Artesanías hechas en pino

Corré Cornupia que te van a dar la pela

¿Eras vos pajarraco el que me levantaba cada mañana sin programarte? Bendito animal de monte este que me pone a madrugar como si no estuviera yo jubilado. Vergajo este, que sin ser vecino mío, sacude sus alas para prender alarma y despertar con sus altisonantes cantos a toda la vecindad circundante.

Vení gallo animal, ¿Cornupia es que te llamás?, así me dijo Poncio el del nuevo granero que te llamabas. Vení que no te aguanto más, vení que me tenés la ropa pintada de tus gracias digestivas. No te dejés coger, quen la casa te espera un garabato pa colgarte ahí, ahí donde curo chorizos es que te voy a secar.

¡Eh, bendito animal estee! Maldinga sea, ahora verá que me tocó madrugar obligao por este esquivo plumero. Altanero y rezongante es que sos, que ni pa sancocho servís, dejate y no más que a Martín el gato aporriao le vas a caer muy bien, bien y directo a la panza. Venite pues que testoy hablando.

Sector de El Salado, vía a La Ceja o a El Retiro, Oriente Antioqueño.