Para caminar tranquilo…

Para caminar tranquilo se ha de tener las manos limpias, el cuerpo relajado y el ser alejado de las fútiles distracciones que alejan de la meta. Para caminar tranquilo se ha de obedecer a los códigos morales o éticos que nos acercan al SER CIVILIZADO. Para caminar tranquilo se ha de llevar la voluntad de ceder el paso, esperar el verde en el semáforo peatonal, cruzar por la esquina y continuar.

Detenerse para la dádiva de la alegría, para brindar ayuda y apoyo, para contemplar lo mínimo, para oler y recordar paralelamente. Para caminar tranquilo jamás se ha de mirar la suela del zapato: allí se depositan excrementos de lo despreciado.