Gatonovela en la Alpujarra ¡Espérela!

He identificado 12 gatos, pero sé que son más. Una de las hembras parió hace poco cuatro crías. Dicha camada goza de alegría cada vez que el sol sale a secar ropa en los barrios. Espere el desarrollo de esta novela de gatos que viven debajo del piso, compuesto por baldosas en granito. Al fondo, encima del muro, coincidiendo con las flores, está otro gato: ‘Mono’, así le llamaré. El de la imagen inferior toma su baño de sol al lado de la entrada a la guarida. Una ‘Gaticueva’ que se extiende por lo ancho del piso en la parte trasera del edificio de la Gobernación de Antioquia.

Quiero contarles que el único montañero que no conocía a los gatos era yo. En la Alpujarra los quieren mucho, les llevan comida, tienen muchos padrinos. Los gatos se encuentran bien. “Viven más alentados que los de mi casa”, me relató una señora que los veía conmigo desde el piso 5.