Pelando cebollas en Tejelo

* Soraya, ¿vos que tenés? ¿te embobaste llorando sola?
– ¡Ay Maritza, no friegue!
* No me contestés así, Soraya del Carmen, hacemel favor. Mientras vivás en esta casa, me tenés que respetar.
– ¡Eh, ni que fuera mi mamá!
* No seré tu mamá, pero soy la que te compra los chiros y te mantengo
– ¿Me estás sacando en cara los cucos que me regalaste o qué? Pues ya mismo me los quito, ¡venesta!
* No sias boba que no te lo estoy restregando en la cara, te estoy diciendo que no me contestés tan feo. ¿Y es que terminaste con Alfredo que estás llorando?
– Alfredo no, boba, se llama Alfonso. Además él está en Anserma en una empresa toda prestante y viene cada quince.
* ¿Y entonces por qué esta llorando? ¿Por el zumbambico ese?
– No sias ñoña home, no ves questoy pelando esta cebolla que me tiene como loca. Pa qué se pone a inventar bobadas que no son.

Limpiador de cebolla en el mercado callejero de Tejelo, detrás del edificio Miguel de Aguinaga.