Brillos y sombras del trópico

Ciudad Bolívar, tierra donde los colores del trópico pasan su vacaciones. Descienden de un sol fulgurante y se cuelan por entre los retazos de espacio que dejan las ramas de los samanes*.

Su parque, esplendoroso recinto de niños y de miradas ancianas, alegres, prestas a la vida. Allí retozan los ánimos juveniles, allí se recrean las frutas con sus nuevos dueños, allí descienden las sombras para reposar en su piso anfitrión.

Ciudad Bolívar, otro destino del Suroeste Antioqueño para visitar.

Nuevos usos

Usted puede ir a las galerías externas de la Plaza Minorista de Medellín y encontrar decenas de carritos para bebé. Son reciclados coches puestos a la venta y no para su uso primario, sino para una nueva tendencia en las ventas ambulantes.

Se trata pues de el nuevo uso que están tomando los coches para bebé, que después de que el púber alcanza su independencia motora, quedan cesantes en su función transportadora y son guardados en cualquier zarzo o llega por mano de los recicladores a la Plaza Minorista. Allí son vendidos para un nuevo uso: Carrito de venta ambulante. Y la tendencia nace de esa necesidad de tener una chaza (caseta) ambulante para evadir la presión de las autoridades que prohíben nuevas casetas de ventas fijas en el espacio público, pero que si es móvil no pueden decirles nada.

Este carrito en particular vende mango con sal y limón injerto… ¡me salió saliva escribiendo eso!