Dos propuestas de rediseño para escudos

Propuesta de rediseño de escudo del equipo Club Atlético Nacional de Medellín. Heráldica apoyada en un bípode para general estabilidad, coronado de una torre asimétrica para añadir movimiento al escudo, además de la inserción de unas alas de dos y tres plumas que connotan el alto vuelo del equipo. El ala de tres plumas está ubicada a la derecha del escudo, para equilibrar la torre superior desviada a la izquierda.

Foto tomada en Manrique.

Para el rediseño de la heráldica del euipo Once Caldas se separaron los dos campos del escudo. En la parte superior reposan las iniciales O y C entrelazadas y presas entre rejas. Una decisión minimalista abolió las estrellas para no generar vencimientos y en reemplazo de ellas, la palabra HELI, nombre quizás, del diseñador. El campo inferior está hecho por un contorno en línea recta y ángulos pronunciados, perdiendo la línea sinuosa de la propuesta anterior.

Foto tomada en Manizales, Avenida Santander.

Doctor y Doctora Feliz, terapia de la alegría y la ternura en Manizales

Hospitalizar a un niño es un hecho que altera completamente su vida habitual y familiar. La situación generada por la enfermedad, la separación del ambiente familiar, la suspensión de sus actividades diarias, el sometimiento a diagnósticos y curativos son vividos de traumática

Los  profesionales de la salud ignoran, en algunas ocasiones, esa parte emocional de su trabajo, lo que inevitablemente genera una barrera de desconfianza y frialdad con el paciente y su familia, cuando no, de un franco rechazo.

El Hospital Infantil de la Cruz Roja  “Rafael Henao Toro” de Manizales, ha buscado desde su fundación prestar una atención integral a los niños y adolescentes hospitalizados y busca terapias alternativas y lúdicas que acompañen al proceso de mejoramiento en la calidad de vida y de bien-estar de sus pacientes: los niños.

Dos payasos hacen parten de una estructura académica-artística del hospital para el beneficio de los pacientes hospitalizados. La idea empezó a proyectarse desde 2001 con la visita al Hospital del Grupo de Payasos Hospitalarios Hopie Clown de Ginebra,  proyecto que se trabaja en Suiza desde hace algún tiempo.

La labor de los payasos es ayudar a la recuperación del paciente, mediante una labor terapéutica o asistencial a través de la sonrisa y el uso adecuado del humor como herramienta eficaz para disminuir el estrés y el dolor en los niños o adolescentes hospitalizados.

El Doctor Feliz y su compañera Doctora Feliz, son los protagonistas de esta labor, cuyas visitas son esperadas con alegría y con todo el apoyo del estamento médico. Estos dos personajes son un reflejo del amor y de la preocupación del hospital por hacer las cosas bien y por estar a la vanguardia en terapias que ayudan al bienestar de los pacientes. Conocimiento este que está disponible para llevarse a otros hospitales en nuestro territorio.

El Doctor y la Doctora Feliz cambiaron las tablas, la tramoya, las luces y los aplausos por cada rincón del hospital, y partiendo de sus conceptos teatrales, llenaron sus maletines de sueños, de coloridos trajes, de risas y de juguetes para que niños y adolescentes, se conviertan en protagonistas de una historia que los hace volar, reír, cantar, brincar, gozar y superar su dolor, su tristeza y su soledad.

Amén por ellos.

Jacobo Zimerman nos recomienda este video…

Una decorada casa en Irra, Caldas

Peluches, peluchines, peluchitos, afiches, cartas, credenciales, cajas, recuerdos, recordatorios, perros, osos, piolines, fotos, dedicatorias, relicarios, bolsos, regalos y traídos, cristos, papas y dolorosas, paredes del recuerdo, museos del sentimiento, galerías de vida y existencia.

Al regreso de Manizales, la familia de mi esposa y yo, nos tocó detenernos en Irra, porque mi pequeño hijo, un mono de dos meses, venía con el cupo lleno al interior de su pañal. Nos detuvimos junto a una bombilla moribunda que nos permitiera ver y no tocar, cambiar y proseguir y así continuar sin mayores sorpresas el viaje. La bombilla era testigo de la bella casa que se dejaba ver a través de una puerta abierta.

Valentina era la única anfitriona en aquel hogar me permitió entrar, registrar sus acicaladas paredes llenas de regalos, objetos y recuerdos. Me impactó positivamente aquella casa y la bondad de Valentina, con menos de 10 años de edad, que nos dejó cambiar al bebé, usar el agua y traerles este recuerdo a ustedes.

Esas paredes son la bitácora real de la madre de Valentina, son su blog a la vista de muy pocos curiosos, son su diario personal.

El rebusque en Manizales

En medio de la celebración del Once Caldas en Manizales, los vendedores ambulantes salen a buscar su agosto. Muchedumbres que son clientes potenciales de una probadita, un antojo y la posibilidad de llevar doble jornal a la casa y esta vez mercar más amplio.

Esos días de fiesta y rumba, de celebración callejera, permite que se logre un dinero adicional, para que este domingo por fin, papá cumpla con la salida al parque el domingo o quizás, llevarlos a piscina.

Un vigilante civico – militar

Es un vigilante informal de las calles de Manizales y aunque viste chaqueta de la Policía Nacional, exhibe un carné de conducta militar de la Fuerza Aérea Colombiana.

Pero no, no crean tan rápido que este es un hombre de armas, ni un militar retirado. Es más, el carné de conducta que posa en la siguiente foto, no es de él, pues me dijo que se llama: Mario Correa Arango y en el carné dice: Alberto Ocampo Miranda.

El es uno de esos tipos buenos, sencillos y tranquilos, que nos hacen reír con sus locuras.

Así que, servicio social: quien haya perdido unos documentos a nombre de Alberto Ocampo Miranda, puede dirigirse al parque principal de Manizales y reclamarlo. Lleve dinero pa la liga.

Lustrador acicalado

Libardo castaño Gaviria.

Lustrador bonachón, cargado con cientos de símbolos hechos objeto, cargando su propia colección de baratijas y carajadas, llevando el peso del signo, del objeto kitsch, del objeto aparentemente inútil y llevando por siempre una sonrisa.

Está en Manizales, esperando cliente, esperando un par de sucios zapatos y a su dueño, esperando un saludo o simplemente viendo gente, caminando con su afán y con su aterradora indeferencia para con sus pares.

Así son estos seres, así son estos nuestros hermanos de especie: menospreciados algunas veces.