El tormento de comer manzana acaramelada

Ahí si que no, hasta ahí llego yo. Yo le como de todo -“de parte muy aseada”-, todo, excepto: manzana acaramelada. No logor dimensionar el grado de empegotamiento al tratar, por ejemplo, de dar la primera mordida a esta fruta con un grueso baño en caramelo rojo endurecido. No. A mí que no me inviten a comer esta carajada. ¡Todo, menos eso! Gracias.

Pa’ los que dicen que salgo mucho: imagen tomada en Yalí, nordeste antioqueño.