Que no reine la muerte de nuevo

  • Que no reine la muerte de nuevo sobre Medellín.
  • Que no nos cambien el acetaminofén por dos balas manchadas de sangre.
  • Que no nos cambien a los estudiantes por sapos.
  • Que no nos cambien las becas universitarias por incentivos de muerte.
  • Que no nos acostumbremos al pago mensual por lo que corresponde el ser ciudadanos.
  • Que no haya incentivos a la solidaridad. Solo sonrisas como pago.
  • Que no nos cambien las medicinas por cartuchos de muerte.

Necesitamos, como en el libro de José Saramago, Las Intermitencias de la Muerte, que la señora Muerte pise nuestra tierra y se enamore de algún hombre, de algún alfarero (esos casi no existen), tal vez soldador, conductor de bus o hasta un sicario. El caso es que la señora Muerte, no envíe sus sobres violeta donde avisa que le llegó La Parca y no hay tiempo de más. Que se enamore y deje de trabajar algún tiempito. Que estos muchachos cuya vida llega a menos de 30, puedan soportar algo más, este hilo delgado de vida.

Imágenes de la tumba simbólica de Omaira Sánchez. Armero, Tolima.

Mi mirada de la marcha por la paz del 28 de noviembre

Los menos favorecidos: ¡presente, presente, presente!

Las mujeres canguro: ¡presente, presente, presente!

Los churros para la sed: ¡agua, agua, agua!

Las que miran con recelo: ¡presente, presente, presente!

La sandía, patilla fresca: ¡amil, amil, amil pesitos no más!

Para cuando termine la marcha: ¡sancocho de bagre, arroz, ensalada y postre. $8.000!

Dany, la que nuca falta y su crío: ¡presente, presente, presente!

El hombre Cebra: ¡presente, presente, presente!

Los más pequeños: ¡presente, presente, presente!

El que pone la frente a todo: ¡presente, presente, presente!

Marcha por la Paz, 28 de noviembre de 2008 / Poca presencia… Tal vez se está agotando el recurso. ¿A ver qué nos inventamos? Será ponernos a pintar todos los techos con cal y hacer con ello un espejo pa que nos vean desde la luna. Después más fotos

De la tierra negra nacen violetas, verdes y amarillos

Milagros de la tierra: achiote, morado repollo, violeta remolacha, naranja zanahoria, blanco repollo, amarillo criollo, negro pimienta, verde cohombro, amarillo zuquini, rojo pimentón… tendencias de moda peremne en neveras, casas, plazas y panzas. ¿Dónde se esconden ¡por Dios! estos colores en la tierra negra?

Ayer regué la tierra negra de mis materas para ver las semillas donde se esconde el color y no encontré nada, sólo raíces, piedritas y un mojojoi. Ayer lavé la tierra y la apreté duro entre mis manos, para extirpar de ella los colores puros que me sirvo a la mesa en cada comida y nada, solo un caldo café con textura en grumos y semillas de piedra destilaron a mi plato.

Fui entonces a casa de mi abuela que cogió café en su juventud, que trabajó en un rastaurante y que tiene sus mañas imposibles de copiar para cocinar; la llamé a ella en su anciana sabiduría a ver qué sabía ella y me respondió que es el amor. ¿El amor, y eso qué tiene qué ver? El amor es como una baba incolora que sueltan las manos de los campesinos cuando se untan de tierra en las mañanas y esa baba impregna las semillas y las deja todas pegajosas, allá en la cuna oscura de la tierra y es lo que obliga a la semilla a parir de ella todos los colores que conocemos cuando vamos a mercar.

Yo que reposaba en su regazo cuando me dió esa respuesta, me quedé tranquilamente dormido, con tan verdadera respuesta y le dije que me rascara la cabeza ahí, ahí no, más arribita… ahí, ahí. Y toda la tarde me quedé preguntandole más cosas: por el Mohan del Magdalena Medio, por el perro de ojos de candela que ella vió cuando era niña y por mi tío que le habló a ella cuando estaba en embarazo. Y me quedé dormido. Mi esposa me llamó, que si es que no voy a ir a la casa…

El secreto de la belleza está en 4 líneas

Esta que ven en las fotos es Barbacoas. Sí señor, la misma calle diagonal donde habitan el humo con la prostitución, la bareta con la plata, transexuales con jubilados, proxenetas con pedigüeños, el cigarro con el Cherry, el perico y la ropa sucia…

Con esta descripción, muchos evitarían atravesar esta calle de melancolía y olvido, y la verdad es que es evadida en el tránsito diario de asiduos caminantes; pero miren que rincon más expresivo es este, mural de sueños y exorsismos, manufactura de las vísceras humanas hechas color.

Quiero contarles el secreto del porqué lo feo se ve bello, deseo contarles cómo lo cotidiano, que pasa desapercibido, se vuelve bello de un momento a otro. El sencillo secreto de la conversión de lo desechado en bello. El secreto señoras y señores, con tono culebrero, está en las cuatro líneas imaginarias pero perceptibles a la mente, que encierran a una imagen en una fotografía.

Es decir, cuando se limita la realidad circundante y el devenir del movimiento, y se encierra esa realidad en una composición delimitada por cuatro lados, es ahí cuando la sinécdoque de la realidad, esa parte por el todo, se convierte en una nueva realidad más bella aún. Se los pongo así: Un vaso desechable de tinto tirado en el suelo, arrugado e impreso con la huella roja de un labial femenino es tomado como basura. Este mismo objeto, ubicado en un parapeto dentro de un museo, sería ya, un objeto de análisis y el visitante se pararía a reflexionar qué quería decirnos el artista de dicha instalación.

Por eso las fotos, por eso esas cuatro líneas invisibles, por eso esos cuatro lados que delimitan la realidad, convierten lo despreciado, en algo amada, bello, cargado de una estética con sentido. Vea más fotos de Barbacoas….

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A marchar este domingo 20 de julio

Imágenes de la marcha de febrero de 2008 en Medellín. Las imágenes amplían y llevan un corto mensaje. Haga click.