La canasta familiar está vacía

* Don Jairo, me vende un salchichón Zenú del económico, una caja de Maizena y un aceitico.
– ¿Qué aceitico mi doña?
* Ah, el baratico don Jairo que plata nuai.
– ¿Qué más lecho ña Carmen?
* Leche e tarro pa Arturito
– NAN o S26
* ay no, échemele NAN que la otra la vomita toda
– Esa está carita mi doña
* No liase. ¿Tiene detergente?
– Tengo FAB en cajita, barato mi señora. ¿No va a llevar jabón de barra?
* Écheme un azulito pues y me lo anota todo.
– Ay doña Carmen usté me va matar con esa lista. Ya vamos en ochenta mil del alma
* Ay, don Jairo, deme una esperita que este mes me cae una platica de la pieza.
– Eso me dice siempre, pero ahí se lo anoto.
* Ay don Jairo, pero cómo se le ocurre meterme comida con jabón, ay no sea así.
– ¡Fiao y regañao pues!
* Ay sí don Jairo, pero con razón ese salchichón me llega sabiendo a lavanda o flores, gas
– Pues doña carmen, pues entonces déjeme la canastica ahí con todo, igual no me ha pagado nada.
* ¡Noh, qué va, déje eso así. Que le cuesta a uno llevar el jaboncito en la mano.

Galatas 4

Recorrido por el barrio Andalucía, cercanías a la Estación con el mismo nombre, Sistema del Metro Cable.

Las plantas nos pegan a la tierra y al pasado

¡Cuál minimalismo! Lo que gusta en los barrios altos de muchas ciudades son las estéticas recargadas que algunos llamarían kitsch . Pero hablemos de ese maximalismo de las matas en los barrios ubicados en las postrimerías de Medellín. Plantas o matas sembradas en recicladas poncheras rotas, en mil y un empaques de plástico, rosales sembrados en otrora ollas incapaces ya de calentar sancochos.

Las matas son la vida estética de estos habitantes, ellas los unen talvez a su verdadera tierra antes de colonizar en esta ciudad a veces esquiva para ellos. Ellos en su mayoría o los más viejos, iniciaron estos barrios desplazados por La Violencia enquistada de Colombia y por ello traen todo su acervo rural y lo siembran sin darse cuenta en sus casas, jardines y terrazas. Son las matas muchas, el cordón que los une a su pasado campesino y es esa recursividad que algunos llaman ordinaria, muestra de una creatividad con una estética diferente a la urbana a veces tan plana, tan sosa.

Más valen esas flores orgullosas en envases de blanqueador, esas rosas que cantan alegres con sus colores en ollas y cocas viejas, en platos de peltre reciclados, en bolsas de leche extinta; que los muros insípidos de muchas casas que no alojan sino conflictos y egoísmos citadinos.

Fragmento de fachada en el barrio granizal, cerca al Metro Cable.

 

Joan Miró en Santo Domingo

Surrealismo de líneas infantiles, mancha, abstracción en diálogo con la incipiente percepción infantil. Joan Miró visto este misma mañana en el Barrio Santo Domingo, bajos del Metro Cable.

Con esta foto y la anterior de Vasili Kandinsky comienzo una nueva categoría llamada Historia del arte, donde intentaré ver el espíritu de distintos artistas o tendencias estéticas en calles y barrios de cualquier ciudad. Esto, siguiento la idea de mi ex profesora Marta Eugenia Laverde a quien doy un saludo por la semilla sembrada.