Panelita y Coco, matrimonio para siempre

En medio de una sociedad divorciada y de una juventud, hija del madre-solterismo (donde estoy inscrito), hay matrimonios que durarán para siempre. Es el caso de la “panelita con coco”, un casao de esos sempiternos, sabrosos y entretenidos, sobre todo, cuando queda uno todo el día masticando el afrecho del coco que se negó a pasar por el tracto digestivo para quedarse en los intersticios de las muelas o en los interproximales, como lo llamaría algún dentista, perdón, odontólogo.

  • Imagen superior tomada en la entrada del Comfama, municipio de La Estrella.
  • Imagen inferior tomada en el municipio de Jericó.

Luis Pérez, se quedó vendiendo dulces

Meditabundo, pero sin negarse a la alegría, se quedó Luis Pérez para vender dulces en Boyacá, por lo menos, en la Calle Boyacá.

Chocmelos, bocadillos, gomitas, arequipes, panelitas y una docena más de antojos, vende don Luis en la zona de Boyacá, donde se venden bombillas y todo lo que tenga que ver con la iluminaria industria.