Réplica de un perro sin belleza

Muchos dicen que soy feo, otros, simplemente ni me determinan como parte del paisaje urbano. No comprenden que mi belleza es particular y única. Incluso, el mismo concepto de estética es subjetivo. No pueden juzgarme por no corresponder a los patrones de simetría que esperarían de un can como yo.

No saben además por las peripecias que he pasado. Soy el noveno de una camada de doce, y mi madre, una perra que se dejo preñar por cuanto can esperaba hueso en la carnicería de Ernesto, allá en el barrio Pérez, en Bello. Fui rechazado por los dueños de mi madre y vendido por cualquier miseria -una bolsita de libra de fríjol cargamento- ¿pueden creerlo?

Mi aspecto no fue siempre este que reposa en mi pelaje y que ven en la foto que me tomó un muchacho. A muchos confundí con ínfulas de pedigrí, incluso, fui lazarillo de una doña del barrio San Diego y posé mi sueño en los mejores tapetes y comí de las mejores latas.

Hoy, mi hambre hace de las suyas aquí, a las afueras de la Plaza de Mercado de Bello, un hambre que me sabe a polvo y a viento de buses. Me miran y me rechazan ¿soy feo acaso? ¿algo en mi patrón genético salió mal? ¿no corresponde mi hocico, mis colmillos, mi pelaje a los que, el común, esperaba de mí?

¡Váyanse al carajo! aquí sigo con esta hambre que me sabe a sulfato y allá usted con sus miserias. Etiquetando estéticas a diestras y zurdas, menoscabando con sus miradas y sus ascos que me dan asco. Siempre recordaré las palabras de mi doña: ¡Tan lindo carajo!

Chau Chau

Plaza de mercado de Belo Horizonte, Brasil

En la plaza de Belo Horizonte se exhibe así el tabaco, en rollo, la que parece morcilla es picadura y la venden pesada. La de la foto es de la tabacaria Arapiraca, nombre de un municipio del estado de Alagoas, norte de Brasil, que se conoce como la Capital brasileira do fumo, por ser el lugar con mayor producción de tabaco en el país.

Plaza de mercado de Belo Horizonte, capital del estado de Minas Gerais, Brasil. 2005 / Hay dudas de si fueron tomadas por Carlos Mario Guisao Bustamante o Gloria Cecilia Estrada.

L.A.

Por: Gloria Cecilia Estrada.

Aquí no hay palmeras ni playas ni chicas ni chicos dorados por el sol; tampoco hay autos convertibles ni limusinas, ni casas de famosos con balcones y piscina, ni almacenes lujosos ni muchachos en patineta; no está la “clase de Beverly Hills” (ni la original del noventa ni la copia de ahora); ni se encuentra uno con Winnie the pooh saludando por la calles; desde aquí tampoco se ve la colina con las letras de HOLLYWOOD ni hay estrellas y huellas estampadas en el piso. En donde estoy se habla español, se come chile, se venden frutas de todos los colores, se regatean los precios, se escucha música en cada esquina, se exhibe ropa en los andenes, ofrecen comida china, los baños son sucios, hay que esperar con el almuerzo en la mano a que desocupen una mesa… Donde estoy también es Los Ángeles, California, es la plaza de mercado en el centro histórico de la ciudad, donde los mejicanos están reconquistando terrenos que un día fueron suyos. Una invasión cultural que se percibe con todos los sentidos.

Plaza de mercado en Los Ángeles. Estados Unidos. / ¿Quieres ver otra imagen de Gloria C. Estrada?