De primeras comuniones y platos fríos

Rito de iniciación es el Bautizo, en la religión católica, protestante y en muchas más. Rito de iniciación es también la Primera Comunión dentro del catolicismo. Rito que pasa insignificante en su escencia para el iniciado, dado que la concentración está en el desfile, en el cirio y, mayormente, en el vestido.

Si se comprendiera la profundidad del compromiso adquirido, no habría violencia, muertes, iras y rencores, pero en nuestro contexto algunos se persignan ante la imagen de María, bendicen la bala, cargan el cartucho de muerte y ¡Pum!… Ese hombre que, años atrás, hizo su Primera Comunión, terminó la vida de su hermano, pues todos lo somos.

Las cosas del espíritu no deberían ser preocupaciones de vestuarios, ‘estrenes’, festejos y piñatas, de zapato nuevo, peinados y cirios adornados. Las cosas del espíritu son meditación, consciencia, trascendencia, alma, silencio y temor. La Primera Comunión, para quienes deseen hacerla o infundirla, debería ser en harapos, con pies descalzos, con cabeza rapada en signo de humillación, debería ser un morir del EGO, del yo terrenal, para que el espíritu se vista de luz, de GLORIA, que es la naturaleza de lo divino, pero…

…Pero sé que esa propuesta no pega, así que, sigan en lo suyo, no dije nada. Estrenar es muy rico, las piñatas también, la comida que sea CALIENTE por favor, si es almuerzo que sea a las 12:30 y no a las 4:00, si es comida, que no pase de las 8:30. El cirio, bien bonito, párese derecho y no se despeine. Los regalos… ¡lo mejor!

Foto: venta de vestidos de Primera Comunión. Amagá