Casas selladas por el tiempo

Ya no tocan la puerta, ya no se sientan los niños en el quicio de la puerta y el alar no alcanza para formar cortinas de agua cuando llueve. Ya nadie abre y se asoma por el pestillo.

Ya la piedra que trancaba la puerta no volvió a trabajar en esa casa. Ya la aldaba no suena pegando en la madera. Ya no hay que trancar el portón ni echarle llave para dormir tranquilos. No se volvieron a lavar cortinas, ni se asoma ya la que daba limosnas. Ya la manigua está creciendo y la madera esta muriendo. Ya se fueron los que allí vivían.

Dos de entre muchas casas del sector de Niquitao en Medellín, un sector que conecta con el barrio San Diego. Zona actualmente en transformación debido a la construcción de la institución educativa San Lorenzo, nombre del cementerio ya clausurado. Sus calles están cambiando, sus fachadas y quizás su gente.

Aunque aún es visible el comercio de droga y el consumo de la misma en el sector.

Palabras para rescatar: Quicio, aldaba, pestillo