La intimidad de lo cotidiano

Íntimo y familiar es la cotidianidad que particulariza a cada hogar o que, cuando es común a muchas casas, nos hace semejantes en los muchos quehaceres:

  • Que la arepa se le queme a la que le estaba “poniendo cuidado”, es familiar y un error íntimo.
  • Que la cama quede destendida porque no nos quedó tiempo de hacerla, es familiar y no quisiéramos que los demás se enteraran de semejante descuido.
  • Que las camisetas blancas, en la zona que corresponde a las axilas esté rota o tenga la dureza producida por el desodorante, es algo íntimo y vergonzoso cuando otro lo descubre.
  • La cantidad de información que contiene la bolsa de la basura, es algo íntimamente familiar y no debería ser descubierto por los recicladores ni por nadie más, excepto, por el antropólogo que haga de ella su objeto de estudio. Aún así es una violación.
  • Que el papel higiénico se haya acabado en el momento en que el usuario lo necesitaba, es algo íntimo y familiar, cuyo auxilio debería pedirse en voz baja.

La cuestión es que la ropa se seque

Colaboración de Juan Camilo Orrego Soto

En todas encuentro la esencia de los barrios de la periferia y de su gente, que pareciera negarse a perder las tradiciones de donde venimos (Camilo nació en Apartadó).

No importan mucho las últimas tendencias en publicidad. No se cocina en la calle, En la ciudad, el fogón de leña es reservado para aquellos restaurantes finos que lo anuncian. La ropa se extiende en un patio, en una ventana, en un tejado, en la terraza. En fin, así somos nosotros, al fin y al cabo, todos somos iguales y venimos de la misma tierra.

Chilangos al aire a ver si se secan – Copacabana

Antes que nada, me encanta tomar fotos a la ropa secando y nada tiene que ver con la pobreza. Bienaventurados los que no viven en apartamentos porque su ropa será secada.

* Vecina ¿cómo le baila?
– ¡Ay mija, aquí lavándole esta ropa a Zaira que tenía TODA la ropa sucia!
* Así me tiene Albeiro. Pa eso que le da por cambiarse dos veces al día
– ¡Qué conchudez, que fueran ellos los que lavaran!
* A veces me toca ponerle los tenis al lado de la estufa
– A mí, detrás de la nevera jajajaj
* ¿Oíste ole, y vos qué detergente usás?
– ¿Detergente? Oiganaesta. Puro jabón azul mija, cuando no, pura agüita y estregue duro
* ¡Qué tenis tan lindos los azulitos!
– Se los trajo el Niño Dios a Verónica, como me ganó el año después de tanta lucha…
* ¿Y dónde los compraste?
– ¿Pa qué, pa comprar los mismos? ¡bendito vicio que tenés vos de comprar lo mismo que le compro a mi niña eehh!
* Ehh, venaesta pues… ¡Quitame esa ropa estendida ahí, que ese es el frente de mi casa!
– ¡Veh, qué le pasa mija, deje de estar averiguando chismes!

Ropa secando en el municipio de Copacabana. Cotidianidad en el Valle de Aburrá. Caminata fotográfica.

Ver más imágenes de la caminata en Copacabana en Homo Habitus…