Los regalos de navidad

Pregunta para reinas: ¿Qué le estás pidiendo al niño Dios?

¿No hay otra cosita qué preguntar en diciembre? / Peor cuando se responde: “La paz para Colombia”. Y no es que yo no quiera la paz, pero tendríamos que hacer decenas de ensayos para comprender el término PAZ. Paz no es sinónimo de inexistencia de las Farc.

Responda tan siquiera: Deseo unos cucos* pal nuevo año, unas naguas* beich, unas medias veladas color luna, una llave inglesa para el caballero, una brocha para untar la crema de afeitar (¿no se usa? ¡ah, perdón), una loción Old Spice de Shulton, pero para anhelar la paz, hay que comenzar a hacerla en casa.

Y por favor, lo que le vayás a dar al pobre chino*, dáselo, pero dejalo jugar, dejá que lo desbarate que pa eso es, dejá que le haga cuanto injerto quiera al juguetico, dejá que le raye la careta a la muñeca, ¡pero dejalo jugar! / No sea como en algunas casas, que don Nicolás o el infante Jesús pasa de visita dejando dádivas y la mamá muy querida obliga a la muchachita a que deje el regalo en la repisa, envuelto en bolsa por años eternos. ¡No sias descarada!

De niño participaba de los ritos católico y protestante y me hice a un concepto de Dios Todopoderoso (Aún lo creo), a un Dios dueño del oro y la plata; y me viene mi mamá con el cuentico: “Es quel niño Dios no tiene platica este año…” ¿Sí, no jodás? ¡Ahí fue donde me la calé! / Mamá no hizo buena cara cuando le dije que yo ya me lo vanía calando*.

Cucos: calzones usados como ropa interior.
Naguas: Falda usada como ropa interior.
Chino: niño, infante, púber
Calar: hacer conjeturas. / Poner a espesar los fríjoles.