“Siempre llegamos a donde nos esperan”: Saramago

Y Saramago, al parecer, tomó la ruta desconocida que lleva a la muerte del cuerpo y al despertar total de la consciencia. Partió al mundo del intelecto, como llama el Padre Fortea al mundo espiritual. He pasado buenas horas, viajes en Metro, recostadas en cama y en cualquier lugar donde el tiempo me dé permiso, leyendoa Saramago y a su infinidad de comas “,”, de nombres en minúscula, de personajes sin nombre. Hoy, quiero representar con algunas imágenes los títulos de los libros que llevo en mi lista, sin un orden especial, así, al garete.

“Siempre llegamos a donde nos esperan”: Saramago. El viaje del elefante.

Ensayo sobre la ceguera (1995)

Ensayo sobre la lucidez (2004)

El hombre duplicado (2002)

El viaje del elefante (2008)

El evangelio según Jesucristo (1991)

La caverna (2000)

El cuento de la isla desconocida (1998)

Caín (2009)

Las intermitencias de la muerte (2005)

Lo que me trajo el niño Jesús…

Con tantos textos publicados ya olvidé si les conté algo, pero igual se los contaré:

Un 25 de diciembre estabamos destapando los regalos de los traídos. A mi abuela, le trajo el “Niño Jesús” ropa interior. Mi madre tomó los papeles que envolvían los regalos y los tiró a la basura, yo pegué un grito ante semejante sacrilegio. “Má, cómo los vas a botar si allí está escrita la letra de Dios”, le dije a mamá, valorando la mismísima rúbrica de Dios. ¡Cosas de niños!

Lo que realmente quería decirles es la efectiva respuesta que tiene este blog entre los lectores. Ante la búsqueda propuesta en el post “Busco máquina de moler – Servicio social”, reventó en un hermoso regalo que Sandra López me hace con un honor especial: era su propia maquinita de moler, que cede ante mi caprichoso antojo. Gracias Sandra, tu maquinita estará muy bien en mis manos y en mi biblioteca, donde ya la ubiqué. Gracias.